08 ago 2020

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OPINIÓN

Podemos y la independencia

Eduardo López Alonso

El programa electoral de Podemos ha descartado el derecho a decidir y la independencia de Catalunya de las prioridades. En una muestra de sinceridad política, la formación de izquierdas liderada por Pablo Iglesias ha eludido el asunto en su programa electoral para el 24-M. Aseguran que ahora no toca, pero es que es un asunto espinoso tanto en Catalunya como en el resto de España. Frente a la relativa indefinición meditada de IU, siempre dispuesta a que se vote pero sin defender el qué, Podemos da un paso más allá y ha decidido sortear la cuestión por el momento y centrarse en aquello que crea más consensos, la lucha contra la corrupción y las políticas sociales de redistribución que fomenten el gasto en educación y sanidad.

Del programa electoral de Podemos se deduce lo que no se escribe. La independencia es la plasmación política de la descentralización y Podemos es partidario abiertamente de centralizarse y centralizar el poder en la medida de lo posible (en el marco autonómico). El objetivo es eliminar las diferencias de trato del ciudadano en España. Y es que la competencia fiscal consideran que es un mal a corregir y el derecho a decidir un segundo plato en la lucha por la mejora de la situación de los más desfavorecidos. En las elecciones municipales no toca.

En un ataque de sinceridad, el programa de Podemos establece que solo quiere fronteras fiscales y no de las otras. Cobrar más de 50.000 euros anuales sitúa al contribuyente en la división de los privilegiados que deben aportar más. Gravar el patrimonio neto superior a los 400.000 euros es una línea roja más acorde con los deseos de las mayorías, mientras que pretender la dación en pago retroactiva se convierte en una promesa que los beneficios de la banca deberían costear a costa de recortar dividendo bursátil y remuneración de directivos.

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