Opinión | Análisis
Autor de 'El casino que nos gobierna'
JUAN HDEZ. VIGUERAS
Los paraísos fiscales son una amenaza
Al relatar los escándalos sobre la utilización de los paraísos fiscales o centrosoff shore,se suele olvidar que es una operativa ordinaria legal en el marco europeo y en cualquier entorno, porque hasta las corporaciones chinas utilizan Hong Kong para grandes operaciones en el exterior.
Habrá delito cuando resulte ilegal el origen del dinero ocultado en los paraísos fiscales mediante sociedades mercantiles (una ficción jurídica porque carecen de actividad económicain situ y gozan de privilegios allí para su actividad en el exterior). Y siempre que se logre demostrar que el titular referido lo sea realmente y no haya declarado en su país de residencia esas rentas generadas por esas entidades instrumentales. Son los casos conocidos de la baronesaThyssen, el exsenadorLuisBárcenas, Iñaki Urdangariny el profesorDiegoTorreso el dimitido ministro deHollande,como tantos otros revelados últimamente por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.
Obviamente, merecen la condena moral de los contribuyentes pero apuntan una amenaza para la democracia. Porque estos hechos bancarios, financieros o comerciales, muestran la dimensión muy dañina de los centros financierosoff shore que reducen la recaudación fiscal de los estados; obstruyen la persecución del fraude fiscal, el blanqueo, la corrupción, etcétera; y, en definitiva, constituyen una seria amenaza para la credibilidad de los gobiernos y los estados democráticos.
Cuando en abril del 2009, el G-20 celebrado en Londres, con la presencia deBarack Obama,afirmó oficialmente que «se acabó el secreto bancario», nuestros gobernantes se apresuraron a declarar que los paraísos fiscales se habían terminado. Pero algunos documentamos entonces que era una cortina de humo para ocultar el fracaso reformista, como se ha corroborado después. Y es que, pese a la crisis sistémica global (irresuelta aún), aquel G-20 optó por mantener el consenso neoliberal del sistema financiero mundial garantizando el libre movimiento de capitales; y acordó únicamente modificaciones funcionales del sistema con exclusión de cambios estructurales, que fue la opción deObamapara la reforma financiera en EEUU.
Por entonces ya se incluían, entre las causas identificadas del colapso bancario, los centrosoff shore o paraísos fiscales como parte delshadow banking o banca en la sombra junto con otros elementos de riesgo sistémico para los mercados financieros, como los derivados, losrepos, las finanzas estructuradas con filiales bancarias para recaudar fondos destinados al banco matriz.
Han crecido
Toda una amenaza para la seguridad y la estabilidad porque esa banca en la sombra sin supervisión de los bancos centrales ha crecido, según elFinancial Times.Y como siguió intacta la opacidad, rasgo básico de los países y territorios considerados paraísos fiscales, aumentaron las operaciones internacionales con sociedadesoff shore,que operan comercialmente en cualquier bolsa o mercado sea del arte o de fincas en Argentina.
- Paula (23 años): 'He durado un día en el trabajo por voluntad propia. No me voy a quedar en un sitio donde no me gusta
- El juez Peinado se abre a retrasar la audiencia con Begoña Gómez tras reconocer que mañana se va de vacaciones
- La Séptima irrumpe con nueve grandes fichajes y una ambiciosa declaración de intenciones: 'Queremos ser útiles
- Marc (25 años) lleva 70 días viviendo en una tienda de campaña en el bosque: 'Cuando vives en un entorno natural ni siquiera te das cuenta pero empiezas a encontrarte mucho mejor
- Emotiva despedida de Roberto Arce tras 12 años en Noticias Cuatro junto a Marta Reyero: 'Estuvimos incluso cuando la marca desapareció
- Noruega limita la delegación española y deja a Bolaños fuera del funeral de Harald V por falta de espacio
- El juez considera una contradicción que Zapatero ponga pegas a investigar sus cuentas tras dar una 'autorización universal' para examinarlas
- Juan José Ebenezer, mecánico: 'Una cosa que todos hacéis mal es montar en el coche, poner el aire acondicionado y cerrar las puertas