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Al contrataque

'Antidoping' para todos

Jordi Évole

La otra noche tuve una pesadilla: me quitaban las siestas que eché mientras Lance Armstrong ganaba Tours. Con lo adicto que era yo a este hombre.

Desperté y volví a la cruda realidad. Lance se ha quedado sin sus siete Tours. Si me pinchan no me sacan sangre.

Han pasado 15 días, pero el impacto de la noticia hace que me cuestione demasiadas cosas. Por ejemplo, mañana es día de elecciones en la patria de Armstrong. Sugiero que los dos candidatos se hagan un análisis de sangre. Por si hay doping. Y que el doctor House dé a conocer el resultado de la analítica durante la noche electoral. Lo imagino soltando algo así: «Con Bush no hicimos análisis de sangre, e Irak fue una sangría».

Por otro lado, no me huele bien lo de Aznar. ¿Es gastroenteritis o no sabe cómo sacarse de dentro unas armas de destrucción masiva?

Hay otro Armstrong que también hubiera merecido un control antidoping: Louis Armstrong. Por cantar Un mundo maravilloso. No vio el telediario de Piqueras. Incluso la infanta Elena le discutiría ese título. Cada vez la sientan más lejos de la familia. Un día celebrarán su santo en el palacio de La Zarzuela y la sentarán en mi casa.

¿Y si el primer hombre que pisó la Luna iba dopado? Se llamaba Neil Armstrong. Y al tío se le ve que va flotando. Sospechoso. Dijeron que era la gravedad. ¿Es que la EPO no es grave? Si se comprueba que iba dopado, que le quiten el título de primer hombre que pisó la Luna y se lo den al segundo que la pisó: su compañero Aldrin. Siempre y cuando estuviera limpio. Y si se comprueba que iba dopado, que le quiten también el título.

Tenemos un problema

Pero si pasa eso, habrá que gritar: ¡Houston, tenemos un problema! Porque tampoco podremos dar el título de primer hombre que pisó la Luna al otro astronauta que fue con ellos, Michael Collins, ya que no pisó la Luna. Resulta que se quedó dentro del vehículo por si venía la grúa. Si la cosa llega a este punto, yo le daría el título a ese niño que salió volando con E.T. en la bicicleta con canastilla atravesando la Luna. Aunque en la ficción era el hermano de Drew Barrymore¿ Bueno, si se dopó, lo hizo de cine.

A Lance Armstrong no le van a quitar el premio Príncipe de Asturias que le otorgaron por su trayectoria ejemplar. Lógico, ya que durante muchos años de su trayectoria compatibilizó de forma ejemplar deporte con dopaje. Además, la normativa del Príncipe de Asturias no contempla retirar premios. Lo que se da, no se quita. Que se lo digan al cuñado del Príncipe. Una prueba más de que España es un país fiable, como quiere Rajoy.

Se rumorea que el mismo diario que publicó con gran éxito la teoría de que un catalán mató a Cristo, va a publicar esta otra teoría: «Si te dopas es para ganar carreras. Y si ganas carreras, ganas pelas. Si a eso le añades que Lance vivió en Girona, es obvio que Armstrong se dejó influenciar por los catalanes porque la pela es la pela». De nuevo lo van a clavar, como a Cristo.

Temas: Jordi Évole

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