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Entrevista inédita

Sylvester Stallone (80 años): "Llegó un momento en el que me volví bulímico. Es la primera vez que lo cuento"

El actor de 'Rocky' y 'Rambo' ha confesado en una entrevista en el New York Times que tomaba esteroides y que ha pagado un precio "terrible" por haber maltratado su cuerpo

El actor estadounidense Sylvester Stallone, en una foto de archivo de 2012.

El actor estadounidense Sylvester Stallone, en una foto de archivo de 2012. / EFE / CLAUDIO ONORATI

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El aura de tipo duro y musculado ha acompañado al veterano actor Sylvester Stallone (80 años) a lo largo de su carrera cinematográfica, convertido en toda una leyenda del cine de acción especialmente por sus personajes Rocky Balboa y John Rambo. Alcanzar aquel físico y mantenerlo, sin embargo, ha tenido un coste "terrible", según ha confesado en una extensa entrevista en el New York Times en la que "lo cuenta todo" tras ocultar durante décadas, dice, sus dificultades. "Puedo construir un castillo con mis arrepentimientos", confiesa apesadumbrado con motivo de la publicación de sus memorias, The Steps.

"Era mi armadura", dice refiriéndose a su cuerpo, un físico que transformó para adaptarse a sus personajes y que terminó siendo "una obsesión muy mala", reconoce. Fue durante la preparación de Rocky III, la tercera película de la saga, cuando llegó a sufrir bulimia. "Llegó un momento en el que me volví bulímico. Es la primera vez que lo cuento”, asegura Stallone en la entrevista.

Sylvester Stallone, en una  imatge de ‘Rocky’ (1976).
 | EL PERIÓDICO

Sylvester Stallone, en una imatge de ‘Rocky’ (1976). / EL PERIÓDICO

Esteroides y un 2,6% de grasa corporal

El actor afirma que llegó a alcanzar un 2,6% de grasa corporal y que su obsesión por mantenerse en aquel estado físico acabó por generarle el trastorno alimentario. "Literalmente se convirtió en una especie de culto obsesivo al cuerpo".

Para alcanzar ese físico apolíneo, claro, también recurrió a sustancias como los esteroides. "Dios mío, claro que tienes que hacerlo", admite sin reparos, explicando que los utilizaba en ciclos de seis semanas. Unas sustancias que han tenido consecuencias: nueve operaciones de espalda, dos de hombro y tres fusiones cervicales. "He maltratado mi cuerpo, ha tenido un precio terrible".

Una infancia marcada por la violencia

Su cuerpo era su armadura, una obsesiva necesidad por mostrarse indestructible que ahora relaciona con su dura infancia marcada por la violencia. "Mi madre nunca me abrazó. Nunca", asegura. De su padre recuerda episodios de violencia física y una competitividad constante. Esa experiencia, sostiene, alimentó durante años la idea de que debía demostrar que nadie podía romperlo.

También admite que aquellas carencias afectivas condicionaron sus relaciones posteriores. "Literalmente no comprendí lo que era el amor verdadero hasta que tuve 70 años", confiesa. Tampoco él se considera "un padre muy bueno", completamente concentrado en conquistar Hollywood, lo que él denomina su "modo guerrero".

“Puedo construir un castillo con mis arrepentimientos”

Stallone asegura que aún no superado la muerte de su hijo Sage en 2012, cuando tenía 36 años. Sage fue encontrado muerto en su casa y, según la autopsia, murió de un ataque cardíaco provocado por una enfermedad de las arterias coronarias. Aproximadamente una semana después de su muerte, estando solo en su habitación, a Stallone le salió un fuerte grito. "Era simplemente dolor, pena y culpa".

"Vivo rodeado de arrepentimientos. Puedo construir un castillo con mis arrepentimientos", afirma apesadumbrado, confesando que afronta la muerte "en modo pánico" mientras intenta reconciliarse con su pasado.