Votación fantástica

¿Cuáles son las 10 mejores películas de terror dirigidas por mujeres?

A las puertas del Festival de Sitges, los críticos y expertos de EL PERIÓDICO eligen los 10 títulos más destacados del género con una directora al frente

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Rafael Tapounet

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A las puertas de una nueva edición del festival de cine fantástico de Sitges (que empieza el jueves), los críticos y expertos de EL PERIÓDICO han participado en una votación para elegir las 10 mejores películas de terror dirigidas por mujeres. Un primer vistazo a la lista completa arroja una constatación: abundan los títulos facturados en las dos últimas décadas y no aparece casi ninguna película anterior a 1980. Entre las 10 primeras, la más antigua es de 1987 (y su autora, Mary Lambert, estará estos días en Sitges). Ello demuestra la pujanza de la presencia femenina en un género en el que las directoras han quedado excluidas durante décadas. Desde 2021, el festival de Sitges impulsa Woman in Fan, un programa de becas y actividades específicas destinadas a dar visibilidad a las mujeres que trabajan en el género fantástico. Este ránking, elaborado con los votos de Quim Casas, Desirée de Fez, Laura Fernández, Juan Manuel Freire, Julián García, Elena Hevia, Nando Salvà y Rafael Tapounet, responde a ese mismo propósito.

Así fue el sistema de votación

Cada crítico ha elaborado una lista de 10 películas por orden de preferencia. Y de cada lista, se otorgaron 10 puntos a la primera clasificada, 9 a la segunda, 8 a la tercera y así sucesivamente hasta la 10ª, que recibió un punto. La lista final se elaboró con la suma de los puntos recibidos por cada película.

'Prevenge' (Alice Lowe, 2016)

15 puntos

Una mujer embarazada de siete meses se convierte en una asesina en serie siguiendo los dictados del bebé que lleva en su interior. Bajo su apariencia absurda, la premisa argumental del debut tras la cámara de Alice Lowe (que también firma el guion e interpreta a la protagonista) sirve de base a una comedia macabra y sangrienta que acuchilla con saña todos los tópicos asociados a la gestación y la maternidad. Una historia de venganza prenatal cargada de crítica social y bañada en un humor negro típicamente británico que difícilmente podía haber firmado un hombre.

'Jennifer's body' (Karyn Kusama, 2009)

16 puntos

Buena parte de la crítica no supo ver en su día más allá de su superficie de comedia de terror adolescente con una guapa animadora a la que una fuerza maléfica convierte en devoradora de hombres (literalmente). Pero la película dirigida por Kusama a partir de un ingenioso guion de Diablo Cody está tan llena de hallazgos visuales y resulta tan certera en sus incisivos apuntes críticos (como ese grupo indie dispuesto a sacrificar a una virgen para alcanzar el éxito) que despacharla como un simple entretenimiento tontuno se antoja una muestra de miopía o de pereza.

'American Psycho' (Mary Harron, 2000)

17 puntos

Que fuera una mujer la encargada de llevar al cine el controvertido ‘best seller’ de Bret Easton Ellis sobre un ‘broker’ de Wall Street tan obsesionado con su propia imagen como con el ejercicio de la violencia extrema aportó a la historia una nueva visión que permitía exponer el narcisismo, la misoginia y la banalidad del protagonista sin caer en ningún momento en la glorificación o el equívoco. Harron mezcla con tino la comedia negra, el retrato costumbrista, la sátira social y el terror para componer una crítica demoledora de una sociedad fascinada por la apariencia y la ostentación. 

'Cementerio viviente' (Mary Lambert, 1989)

21 puntos

Cuando adaptar a Stephen King era un ejercicio arriesgado que te exponía sí o sí a las iras de los fans del escritor de Maine (no se salvó ni Kubrick), Mary Lambert se atrevió con una de las más aterradoras novelas del autor y salió razonablemente victoriosa. Le ayudaron en su empeño un profundo conocimiento de la obra de King, un talento notable a la hora de recrear la atmósfera lúgubre y decadente que envuelve toda la historia, un buen ojo para elegir el reparto (¡Fred Gwynne!) y las canciones de los Ramones. El éxito del filme animó a Lambert a dirigir una segunda parte mucho más chiflada.

'La invitación' (Karyn Kusama, 2015)

26 puntos

Una reunión de antiguos amigos que se reencuentran después de que una tragedia personal los distanciara tiempo atrás deriva en un festín de horror y paranoia. Al frente de unos actores en estado de gracia (la composición de John Carroll Lynch es escalofriante), Kusama maneja con inteligencia los ingredientes de un thriller negrísimo que se va cocinando a fuego lento ante el desasosiego creciente del espectador para explotar en un giro final que expande la locura doméstica que acabamos de presenciar a toda una sociedad enferma de narcisismo. Ganó el premio a la mejor película en Sitges-2015. 

'Una chica vuelve a casa sola de noche' (Ana Lily Amirpour, 2014)

32 puntos

Historia de ‘amor fou’ y alegato feminista a partes iguales, el “primer spaghetti western de vampiros iraní’ –así se publicitó la película- está rodado en California y resulta mucho más próximo en estética e intenciones al cine de Jim Jarmusch que al de Sergio Leone. En una ciudad espectral que parece existir en ninguna parte, una vampiresa con chador aficionada al skate y al electro-pop (hipnótica Sheila Vand) se cruza en el camino de un atribulado James Dean persa cuyo padre heroinómano agoniza y de un camello misógino y maltratador. Habrá sangre (en contrastadísimo blanco y negro, eso sí).

'Babadook' (Jennifer Kent, 2014)

38 puntos

Aclamada por el mismísimo William Friedkin, la ópera prima de Jennifer Kent da una inteligente vuelta de tuerca al tópico del monstruo que acecha en el armario al hacer que los traumas no resueltos de una madre y un hijo marcados por la muerte del padre se encarnen en un ente malévolo que convierte sus vidas en una pesadilla. Con una hábil puesta en escena altamente eficaz a la hora de generar tensión en espacios cerrados, la cineasta australiana se atreve a desactivar la ancestral idealización que ha hecho el cine de la maternidad para presentarla como fuente de neurosis y de terror.

'Crudo' (Julia Ducournau, 2016)

47 puntos

En esencia, el debut en formato largo de Ducournau es un ‘coming of age’ de manual en el que una joven que acaba de abandonar el nido por primera vez explora los límites de su nueva libertad renunciando a la virtud y abrazando sus instintos más primarios. La chica se llama Justine, por si hacían falta más pistas sobre su naturaleza sadiana. Sucede que en esta ocasión la virtud que desecha la protagonista es el vegetarianismo estricto y el lugar al que la conducen sus instintos es la antropofagia, lo que convierte un perturbador drama psicológico de ambiente universitario en un holocausto caníbal.

'Trouble every day' (Claire Denis, 2001)

49 puntos

Sexo, canibalismo y ‘mad doctors’. Considerada uno de los pilares fundacionales de lo que luego se llamó 'nuevo extremismo francés', la película de Claire Denis le roba el título a una canción de Frank Zappa para proponer una exploración visceral (en sentido metafórico pero también literal) del horror que acecha tras los impulsos incontrolables. Vincent Gallo y Béatrice Dalle interpretan a dos seres consumidos por una enfermedad que los condena a devorar a sus semejantes y la directora parisina retrata su espiral (auto)destructiva con una mirada gélida, sensual, oscura y brutalmente explícita.

'Los viajeros de la noche' (Kathryn Bigelow, 1987)

60 puntos

Chico conoce a chica y esta le presenta a su familia, a la que el adjetivo disfuncional se le queda un poco corto. En su segundo largometraje como directora (el primero que firma en solitario), Bigelow injerta con gran estilo una trama vampírica en una atmósfera de wéstern contemporáneo y el resultado es una película romántica, violenta, divertida, poética y sexy, generosa en personajes ultracarismáticos (con mención especial para los que interpretan Lance Henriksen y el sobreactuadísimo Bill Paxton) y bendecida con unos magníficos efectos especiales y una memorable música de Tangerine Dream.