Entrevista

Semolina Tomic (Antic Teatre): "Aquí va al teatro solo la burguesía"

Ada Colau anunció el miércoles que el Ayuntamiento de Barcelona comprará sea con acuerdo o sea vía expropiación el inmueble donde desde hace 20 años está el Antic Teatre, en el barrio de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera. Queda salvado así del acoso inmobiliario un foco de creación independiente sin par en la ciudad. Al habla con Semolina Tomik (Osijek, actual Croacia, 1966), su directora artística. Pura dinamita.

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dsfsdf / Manu Mitru

Ramón Vendrell

Ramón Vendrell

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Un recuerdo a bote pronto de Osijek.

En aquella época había inviernos fuertes. Podía haber hasta -20 grados y nieve hasta las rodillas. A 30 kilómetros está la frontera con Hungría. Hay jóvenes nostálgicos del comunismo soviético y te preguntas qué libros han leído. En la frontera había militares rusos, no húngaros. Soy testigo de que a la gente que intentaba escapar a Yugoslavia por esa frontera le disparaban. Y no eran los tiempos de Stalin sino los años 70 y 80. Yugoslavia era para el bloque del Este un país casi capitalista, y con las fronteras abiertas, y en Osijek había redes de ayuda a los huidos. Yo era una punk hardcore y quería ver casas okupas, por eso me fui. Después entendí por qué no las había en Yugoslavia: no eran necesarias porque en cualquier centro estudiantil tenías talleres de radio, de cine, de música, de danza, de teatro, de televisión... Y todo el mundo tenía una casa, o dos.

Llegó a Barcelona en 1985. ¿Qué le pareció la ciudad?

Un desierto cultural. Para mí lo sorprendente era la incultura que había. ¿Música industrial, que era lo que me interesaba? Ni idea. Cuando yo había visto a Blixa Bargeld [fundador de Einstürzende Neubauten] tocando como un demonio en Liubliana en 1982. ¿Diamanda Galas, Whitehouse? No se conocían. Yo me junté con Boliche [batería de Subterranean Kids] y su peña, que tenían un local de ensayo en Nou de la Rambla. Era eso por la tarde y después a los dos o tres bares contraculturales que había en Barcelona. Boliche, que era muy fan y compraba muchos discos por correo, grababa cintas recopilatorias que eran oro. Máximo éramos 50 o 100 personas que íbamos a conciertos de punk hardcore. Y todo el rato peleas con los skins en la calle, como una guerra. Todos salíamos con algo para defendernos. No había ni camisetas de grupos. Nos las hacíamos a mano. Tengo dos guardadas como reliquias: de Negazione y de 7 Seconds. En mi país pensábamos que éramos incultos pero lo de aquí...

La cultura es un bien de primera necesidad y en España fue aniquilada por el fascismo

Siga, siga.

Lo vi rápido: era y aún es así a causa de la escuela pública, donde no existe el arte, ni la enseñanza ni la práctica. Yo vengo de un país, y eso que pensaba que era el peor del mundo, donde tenía Música, Pintura, Danza, Teatro, Historia del Arte... como asignaturas igual de importantes que Matemáticas, desde primaria. Si no has experimentado la pintura vas a un museo, miras los cuadros y no sabes ni cómo están hechos. Eres como una mula. Como esto no existe en la educación española, el pueblo es ignorante. La cultura es un bien de primera necesidad y en España fue aniquilada por el fascismo, todavía muy presente. Aquí va al teatro solo la burguesía. Porque los recursos de la cultura van a la élite, a la burguesía. Al pueblo, nada.

¿Qué piensa cuando escucha la expresión 'industria cultural'?

En España, me da risa. Industria cultural quiere decir que produces y vendes bienes culturales. Rosalía es una industria cultural. Pero cuando una producción ha sido subvencionada no puede ser industria cultural. Y aquí la mayoría de la gente está subvencionada, hasta el Primavera Sound y el Sónar. Solo el Teatre Nacional de Catalunya, el Mercat de les Flors y el Auditori son públicos en Barcelona; el resto del ecosistema cultural son iniciativas privadas que reciben millones de euros públicos, con directores que cobran más que los ministros. Una producción del Teatre Lliure son mínimo 100.000 euros. ¿Por qué tengo que pagar entrada si ya te he pagado todos los sueldos y la producción con mis impuestos? Todo es para gente rica. En la cultura estamos en una lucha de clases brutal. Desde el Antic hemos recuperado el movimiento de la cultura de base: somos casi 100 proyectos independientes unidos para luchar por nuestros derechos: financiación, espacios, visibilidad...

Pilar, al madre de Boliche, fue la madre de los punks de Barcelona

¿Cómo era la madre de Boliche, un personaje importante y secreto en el punk barcelonés de los 80?

Pilar. Murió hace poco, con Boliche cuidándola hasta el final. A casa de Boliche iban continuamente amigos, por la música, y su madre nos daba de comer, nos vestía, nos resolvía todo tipo de problemas, nos buscaba... Se preocupaba por nosotros. Pilar fue la madre de los punks de Barcelona. Para mí en concreto, una segunda madre.

¿Cómo nació el Antic Teatre?

Había mucha más creación con discurso en los 80 y 90 que ahora. Yo tenía mi compañía y viajaba por el mundo. Si eras bueno, trabajabas a escala internacional. Yo ensayaba en una casa okupa de Gràcia muy potente a nivel artístico. Pero cuando llovía, me caía agua encima. Con otra gente de la ciudad decidimos buscar un local para crear, para ensayar, y dimos con el futuro Antic Teatre, que era una ruina. Roger Bernat, Juan Navarro y Santiago Maravillas nos propusieron hacer un espectáculo. ¡Pero si aquí no hay nada!, les dijimos. Solo necesitamos un enchufe, nos respondieron. Toda la comunidad artística nos pusimos a limpiar y conseguimos que la obra se estrenara el 24 de abril de 2003. Vino toda la prensa. Ahí vimos que iba a ser un espacio de agitación cultural, porque estábamos la artillería pesada del arte contemporáneo.

Ha tenido que tratar con políticos más de lo que le habría gustado, ¿no?

Después del espectáculo de Roger Bernat empezó a venir gente para que les programáramos. Poco a poco tuvimos que establecer un filtro para quedarnos con lo más contemporáneo. En 2004 recibimos un premio FAD y otro de la Feria Internacional de Teatro y Danza de Huesca. Y en 2005 se presenta el jefe de los servicios técnicos de Ciutat Vella, Heliodoro Lozano, que acabó en la cárcel gracias a Itziar González, y nos dice que va a cerrar el Antic en 24 horas porque no cumple ninguna normativa. El estado no era el mejor, porque lo habíamos hecho todo nosotros con amigos lampistas, fontaneros, albañiles... ¡Pero era el Antic! Entonces fui al ayuntamiento y a la Generalitat y les dije: esto es una lucha política y no podéis permitir que se cierre el Antic.

Tienes que trabajarte la decisión de los políticos, que la tomen y que la ejecuten. Esto es lo que mucha gente no se toma en serio

¿Les apoyaron?

Unos sí, otros no. Estaba Carles Martí como teniente de alcalde del PSC. Tuve una reunión con él, Lozano y una arquitecta que aportó la Generalitat para hacer el proyecto de reforma. Yo no tengo miedo a los políticos, en la escuela estudiaba Ciencias Políticas y me enseñaron que el político está al servicio del pueblo, yo te pago tu sueldo y tú trabajas para mí. Hay mucha gente alternativa que desprecia las subvenciones. Pero, tío, son tu derecho, para eso pagas impuestos hasta por la cerveza que te bebes. Si hay para el Liceu, también tiene que haber para la cultura de base. Le dije a Martí: no solo tienes el deber de reformar el Antic Teatre, sino también de recuperar las decenas de ateneos que acabaron en manos de Falange o la Iglesia tras la Guerra Civil. Con los dos premios detrás. Nosotros podríamos poner aquí un chiringuito de flamenco para turistas y forrarnos con eso, el bar y la terraza. Pero no lo hacemos, hacemos el teatro más radical de la ciudad como hormiguitas. Y Martí accedió a reformar el Antic. Tienes que trabajarte la decisión de los políticos, que la tomen y que la ejecuten. Esto es lo que mucha gente no se toma en serio. Entramos en una reforma integral del Antic que duró diez años por fases. Y a todo esto CiU gana el ayuntamiento en 2011 y te encuentras con tíos que ni saben qué es el Antic, y vuelta a empezar. En 2015 entró en el ayuntamiento Barcelona en Comú. Con la reforma ya hecha, el propietario nos denunció por otras reformas que reclamaba. Barcelona en Comú pasó de nosotros olímpicamente. Milagrosamente ganó el juicio nuestro abogado. La propiedad pedía la rescisión inmediata del contrato y una indemnización de 250.000 euros.

Nosotros no programamos a gente muerta. Me la suda Shakespeare

¿Cómo se hace la programación del Antic Teatre?

Somos un equipo muy pequeño en el que cada uno es responsable total de su área. Yo me ocupo de la dirección artística. La programación sale de manera bastante orgánica. Hay artistas que han empezado en el Antic y siguen estrenando todas sus producciones aquí. Por eso el lema es 'la casa se defiende'. Macarena Recuerda Shepherd, Txalo Toloza y Laida Azcona, Agnes Mateus y Quim Tarrida, El Conde de Torrefiel... Muchos. Cuando ellos quieren producir, se hace. Y si ellos recomiendan algo, digo que sí sin pensarlo porque hay una confianza total. Además vienen muchas propuestas. Tengo que decir que hay poco nivel en Barcelona porque falla la educación. El Institut del Teatre no hace educación de arte contemporáneo, hace educación para teatro clásico, para teatro comercial o para series de televisión. Cuando un artista no copia, no imita, no repite, tiene que inventar todo. Nosotros no programamos a gente muerta. Me la suda Shakespeare.

Lo más importante de un centro cultural es trabajar la cercanía, especialmente si estás en una calle de tres metros de ancho

¿Qué es el Proyecto Artístico Comunitario del Antic Teatre?

Lo más importante de un centro cultural es trabajar la cercanía, especialmente si estás en una calle de tres metros de ancho. Investigamos los problemas del barrio y vimos que hay mucha gente que está sola en casa. Conseguimos que unas diez personas mayores, mujeres sobre todo, se apuntaran a la iniciativa. Trabajamos mínimo una vez a la semana con ellas, desde hace diez años, y con sus decisiones van trabajando espectáculos. Ahora se ha puesto de moda que un director coja a actores no profesionales, monte un espectáculo y adiós muy buenas. Para nosotros la finalidad no es montar espectáculos sino seguir y seguir. Durante el covid hicieron un documental. Han hecho un libro que presentarán en Sant Jordi. ¡Las yayas del Antic son ya unas profesionales!

Tienes que morir por lo que haces. Si no, qué sentido tiene

¿Qué le aportó el punk en el plano ético?

Una actitud frente a la vida. Cuanto más honesto seas en tus relaciones, tus trabajos, tu expresión, más real y auténtico vas a ser. El punk para mí es autenticidad en cómo haces las cosas. Tienes que morir por lo que haces. Si no, qué sentido tiene.