Obituario

Muere Bertrand Tavernier, cineasta erudito y humanista

  • Con más de treinta películas de prestigio internacional a sus espaldas, entre ellas ‘La vida y nada más’, 'Hoy empieza todo’ o ‘Más allá de la justicia”, el director francés resumía su estilo con una humilde frase: “Hago un cine para compartir”

El director de cine y guionista francés Bertrand, en diciembre de 2019.

El director de cine y guionista francés Bertrand, en diciembre de 2019. / Afp / Fadel Senna

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“La pasión, la curiosidad, en los tiempos más bien penosos que vivimos, son armas contra la ignorancia. Armas de construcción masiva”, lanzó al público el cineasta francés Bertrand Tavernier cuando en 2016 presentaba su aplaudido documental ‘Las películas de mi vida’. Este jueves 25 de marzo, Tavernier falleció a sus 79 años en Saint-Maxime, en la Provenza. Francia pierde así a un erudito del séptimo arte que convirtió la gran pantalla en su propia “arma de construcción masiva”.

Con más de treinta películas de prestigio internacional a sus espaldas, entre ellas ‘La vida y nada más’, 'Hoy empieza todo’ o ‘Más allá de la justicia”, Tavernier resumía su estilo con una humilde frase: Hago un cine para compartir. Su prolífica obra fue premiada con cuatro César, un BAFTA en 1990 y múltiples galardones de los festivales de Venecia, Berlín y San Sebastián. En 1984 recibió una de las distinción más prestigiosa de la escena cinematográfica francesa siendo laureado en la categoría de mejor director en el Festival de Cannes por su drama ‘Un domingo en el campo’.

El cineasta galo convirtió los temas históricos y sociales en la razón de ser de su cine. Hijo del poeta y miembro de la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, René Tavernier, la influencia paternal fue clave en la construcción de su obra: asumiendo un importante compromiso social y huyendo de los errores de su progenitor. "Mi padre desperdició su talento. Hice muchas cosas para diferenciarme de él: trabajo mucho, no me gustan las cenas fuera”, dejó caer en una entrevista concedida en 1999 como recuerda hoy el diario Le Monde.

La historia y sus secuelas

“Quise entrar en el mundo del cine desde muy joven, fue una forma inconsciente de separarme de mi padre y tener mi propio dominio […] Quería hacer películas porque de repente quería aprender y entender algo”, explicaba Bertrand Tavernier en la antena de France Culture en abril de 2020.

Su prolífica creación refleja su predilección por la historia y sus secuelas. ‘La Pasión de Beatriz’ acaece durante la Guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra; la Primera Guerra Mundial enmarca ‘La vida y nada más’ y ‘Capitán Conan’; el documental ‘La Guerra sin nombre” ilustra el conflicto franco-argelino entre 1954 y 1962; y ‘Salvoconducto’ narra cómo los destinos de dos hombres de entrecruza durante la Ocupación en 1942.

El humanista Tavernier, cineasta ineludible de las últimas tres décadas, siempre defendió la supervivencia del cine en el Hexágono. “Creo que el cine francés sigue en crisis. Pero, al mismo tiempo, goza de plena salud creativa con películas muy variadas. Los directores siguen luchando y el panorama ha cambiado desde la llegada de Netflix o Amazon. El cine francés se entierra constantemente: ¡pero los que lo entierran mueren antes que él!”, resumió en 2019 durante una emisión radiofónica consagrada a la música en el cine.

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A lo largo de su extensa carrera, el cineasta galo no se dejó llevar por las modas y recurrencias pasajeras. “Practicaba el cine tal y cómo lo descubrió y defendió -resume Le Monde-. Con voracidad [grabó casi una película al año] y eclecticismo, pasando con mayor o menor acierto de un género a otro”. 

Insaciable, su pasión y su curiosidad le convirtieron en un auténtico constructor del séptimo arte.