01 dic 2020

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CITA POÉTICA (2)

Ashle Ozuljevic recita para EL PERIÓDICO un poema de su libro 'Botánica' , un avance del Barcelona Poesia

Cinco de los autores participantes en las jornadas que empiezan el 13 de octubre leen sus creaciones a lo largo de esta semana

El Periódico

Barcelona Poesía: Ashle Ozuljevic recita ’Lathyrus Odoratus’ / ZML

En esta segunda entrega de nuestras particulares jornadas poéticas que proponemos a nuestros lectores como preámbulo al festival Barcelona Poesia, hemos invitado a la chilena de origen croata residente en Barcelona Ashle Ozuljevic a que lea una muestra de su último poemario ‘Botánica, aparecido durante la pandemia en el sello  Liliputienses. La poeta también ha publicado relatos (Vidas robadas) , una novela (Anteojos de sal) y ensayos y pronto publicará el libro de narrativa Cartografías y reeditará su anterior poemario, Tres, con ilustraciones realizadas por ella. 

No hay que dejarse engañar por Botánica,  un libro bellamente ilustrado como los antiguos tratados de la materia, que se organiza como un herbario, porque en realidad las plantas seleccionadas esconden secretos y funcionan como un disparadero poético para explorar emociones y recuerdos.  El Lathyrus Odoratus que da título a este poema es una planta mediterránea de bellas flores, el guisante de olor, que sin embargo es capaz de generar un neurotoxina si se ingieren sus semillas. Una imagen potente de la que sacar petróleo poético. ¿Hay que añadir que la poeta es una gran amante de la plantas y que domina el trasplante de hiedra? Y finalmente habría que mencionar su habilidad para el kintsugi, o el arte de recomponer la cerámica como si de un arte se tratase, dejando sus heridas al descubierto.

Lathyrus Odoratus  

En las paredes de esta casa

cuelgan venenos tan valiosos

coloridos y perfumados

como las peores ponzoñas 

el amor

y todos sus jugos

neurolatirismo o seducción

odoratismo o calentura

agonías lentas de neurotoxinas

por la boca muere el pez

del lathyrus, latirismo

del amor, enamoramiento

de la vaina

un incrustarse:

la entrada perfecta

es con fricción

no saben mis clarines 

que

no se toca nada de lo que se toca

los colores son impresiones producidas por la luz

toda percepción es una mentira

penetrar 

no es una penetración.

Dice Mati que Nancy dice

que entrar es tocar por dentro:

y es tan profundo el toque de la semilla

del lathyrus en tu garganta

que lo sigues sintiendo

mientras agonizas.