13 ago 2020

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CRÍTICA

Cumbres borrascosas

Agrupación Señor Serrano nos invita en el Grec a subir 'The Mountain' en busca de un escurridizo concepto de verdad

Manuel Pérez i Muñoz

Un  momento de ’The Mountain’.

Un  momento de ’The Mountain’. / JORDI SOLER

Pensar la verdad a través de la mentira consensuada del teatro. Aquí podrían situarse una buena parte de los espectáculos de la Agrupación Señor Serrano y también su nueva creación 'The Mountain', que llega en buena forma al Grec a pesar de que los ensayos –nos avisan al principio– no han sido los suficientes por culpa del confinamiento. La falta de tiempo no se percibe en la fluidez técnica de una compañía que ha hecho de pantallas, vídeo en directo y miniaturas filmadas su asiduo y recurrente lenguaje, esta vez al servicio de un combinado de alpinistas, marcianos y una versión virtual de Putin.

¿Fue George Mallory el primero en coronar el Everest antes de morir? La propuesta estrenada en el Teatre Lliure reflexiona en tono aparentemente documental sobre las leyendas y teorías al respecto. Mientras, en paralelo, escuchamos fragmentos de la versión radiofónica de 'La guerra de los mundos' con la que Orson Welles sembró el pánico en 1938. No hay que creer todo lo que sale en los medios: así presentado es casi una obviedad. 

Van un poco más lejos explorando entre la nieve y la niebla una escurridiza idea de verdad como consenso. La redondea en pantalla el doble digital de Putin sembrando extrañas parábolas que introducen el concepto de poder en la ecuación. No podían faltar las 'fakes news'. ¿De verdad el espectáculo se ha financiado con una página de noticias falsas? No lo sabremos.

Se agradece que prescindan de la épica mascada y expliquen la ascensión de Mallory a través de las cartas que le enviaba su esposa Ruth, reverso de la historia. También dan mucho aire al dispositivo las intervenciones de la joven performer y narradora Anna Pérez Moya, que complementa con humor y desparpajo el tono frío de máquina que habían llegado a tener anteriores creaciones. Cuando gane un poco de ritmo 'The Mountain' será una placentera ascensión.