26 may 2020

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ENTREVISTA

Marco Missiroli: "En esta pandemia podemos recuperar una intimidad que creíamos haber perdido"

El último autor de moda en Italia reflexiona sobre cómo el coronavirus transformará nuestras relaciones personales

Elena Hevia

 El escritor italiano Marco Missiroli, en su última visita en Barcelona. 

 El escritor italiano Marco Missiroli, en su última visita en Barcelona.  / JORGE GIL

Marco Missiroli responde al teléfono desde casa de sus padres en Rímini, la ciudad costera en cuyas playas buscaba mujeres opulentas el pequeño Fellini. Hoy Rímini es un decorado sin gente. A causa de la pandemia, el autor se ha trasladado con su esposa e hijos desde Milán, donde vive desde hace décadas. Missiroli es hoy uno de los autores emergentes más leídos en Italia. Tras su novela ‘Actos obscenos en lugar privado’ ha vuelto a conectar con el lector con ‘Fidelidad’ (Duomo), una novela sobre cómo la crisis económica, que creíamos la última pero se ha revelado una más, ha influido en los lazos que mantienen unidas las parejas. 

¿Cómo está viviendo la clausura? 
Mis padres son ya mayores y no queríamos que vivieran solos esta experiencia que va a quedar en la memoria como un antes y un después de Cristo. Esto es algo muy violento para todos porque la mente es demasiado lenta para comprender lo que está sucediendo. Me temo que nos va a hacer a todos más frágiles pero a la vez espero que también más abiertos a la ternura. 

"Creíamos que lo peor que nos podía pasar era el 11-S pero no es así. Para empezar, no estábamos habituados a la muerte y ahora nos rodea" 

¿Y esto puede cambiar también el tono de las ficciones, su escritura? 
Sí, creíamos que lo peor que podíamos vivir era el 11-S pero no es así. Esto tendrá que modificar necesariamente la sustancia narrativa. Para empezar, no estábamos habituados a la muerte y ahora nos rodea por todas partes. También tendremos que enfrentarnos a una nueva crisis económica y, aunque estamos habituados, también nos transformará.

Es muy posible que ‘Fidelidad’, de la que han vendido más de 200.000 copias, sea uno de los libros de este confinamiento en Italia.
'Fidelidad' es una novela sobre cómo el concepto del amor crece con la ilusión romántica y erótica hasta que acaba chocando contra la realidad. Escribí este libro para demostrar que la fidelidad debe empezar por uno mismo, que puede ser algo distinto de los sueños que teníamos de jovencitos. En cierta manera, es una educación sentimental.

¿Y en estos días en los que todo cobra un significado distinto cómo cree que va a leerse? 
Mi novela convierte la fidelidad a uno mismo en algo más feroz porque estamos bajo unas reglas constrictivas muy fuertes, con esta idea de vida o muerte que no invalida la generosidad hacia los demás pero sí puede invalidar al individuo. En estos tiempos de pandemia es  muy importante obligarnos a ello. Es decir, volver a encontrar una intimidad que creíamos haber perdido, un silencio olvidado, una ternura y una fragilidad que no hemos dejado vislumbrar a causa del trabajo y las máscaras sociales. 

Habla sobre el amor pero en realidad está escribiendo sobre la sociedad en la que se desarrolla ese amor. 
Sí, la novela empieza con una infidelidad banal que se va expandiendo en círculos concéntricos: el trabajo, los amigos, los padres… Las dudas de esa pareja se convierten en las dudas de toda una sociedad. El poder adquisitivo se acabó con la crisis del 2008 y los treintañeros se han convertido en una generación dependiente de sus padres. Y me temo que a partir de ahora la sensación de vacío será más acuciante. 

"Italia no tiene identidad y, por supuesto, tampoco la tiene la izquierda que prácticamente ya no existe" 


¿Esto tiene que ver con la disolución de los viejos partidos de izquierda en Italia? 
Pues sí. Italia se ha convertido en un país que no tiene una identidad, y por supuesto tampoco la tiene la izquierda  como la tuvo en el pasado.  Así que mucha gente está esperando algo que no existe todavía. Veremos cómo el coronavirus transforma todo esto, porque hasta ahora la única respuesta era votar partidos populistas como el Movimiento Cinco Estrellas. Pero los viejos partidos de izquierda no pueden quejarse, ellos ya no existen y la gente va donde puede. 

Usted es un hombre, digamos, felizmente casado que escribe historias sobre la infelicidad conyugal. ¿Qué opina su esposa sobre ello?
Mi mujer ha inspirado esta narración. Ella es un espíritu libre y jamás le he preguntado si me traiciona o no. Me gusta tener esa duda porque ese sentimiento se transforma en literatura. Me gusta mucho haberme casado con una mujer libre.

Más que fidelidad hay que tener una seguridad en uno mismo a prueba de bomba.
Lo que se obtiene es una complicidad intelectual y sentimental completa y la inseguridad, si la hay, merece mucho la pena.