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TOPONIMIA MUSICAL

Las antenas del grime son los edificios

En Crossways creció el rapero y compositor Dizzee Rascal

Lucía Lijtmaer

Dizzee Rascal, durante una actuación en el Sónar. 

Dizzee Rascal, durante una actuación en el Sónar.  / CRIS IZQUIERDO

Las tres torres de 25 plantas que forman las viviendas de protección oficial conocidas como Crossways en el área de Bow, en Londres, están siempre rodeadas de un halo gris y sucio. Es el exacto color de la falta de aspiraciones. Pese a que cuando acabó su construcción en 1970, Crosways fue conocida como el “orgullo de Bow”, a día de hoy se encuentra desvencijada y en mal estado. Nadie quiere vivir en Crossways. 

Como en muchos ejemplos de diseño arquitectónico con pocas luces en relación a las viviendas de protección oficial durante la década de los 70, los puentes y pasarelas son el único medio para cruzar la zona y lo que en principio iban a resultar unas atractivas zonas verdes debajo se han convertido en áreas peligrosas para muchos residentes.

Pasadizos laberínticos

Precisamente en Crossways creció el rapero y compositor Dylan Mills, más conocido como Dizzee Rascal. Desde su apartamento, a tan solo dos kilómetros,  en la zona financiera y exclusiva Docklands, se encuentra el rascacielos One Canada Square, que durante un par de años en los 90, fue el edificio más alto de Londres. Una pirámide capitalista de acero inoxidable y cristal. “Es pura provocación”, dijo Rascal, cuando ganó en el 2003 el premio Mercury por su álbum de grime 'Boy in da corner'.

Rascal sabía bien de la batalla entre edificios. Desde fortalezas impenetrables como Crossways las radios piratas y móviles promovían la música grime, muchas veces a merced de la persecución policial. Las viviendas de protección oficial eran perfectas: si la policía venía a buscarte, podías escapar por sus pasadizos laberínticos. 'Boy in da corner' y el grime captan la rabia y la violencia de una ciudad despótica. En el disco habla de armas, navajas, depresión y adolescentes embarazadas. Y declara: "Soy un problema para Anthony Blair".

Los chicos de las enormes urbanizaciones de protección oficial le plantaron cara a la ciudad con sus ritmos, y las radios piratas, desde las altísimas torres, retransmitieron el resto.