María Castrejón da visibilidad a la enfermedad mental a través de la poesía

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EFE

Carmen Sigüenza

"He decidido salir del armario como un acto político, abrir una puerta para hablar del dolor, del sufrimiento que padecen las personas con trastornos mentales". Así explica la poeta y artista visual María Castrejón la escritura de su último poemario, "La inutilidad de los miércoles".

Un libro que acaba de salir a la calle, publicado por Huerga y Fierro y que estará presente en la Feria del Libro de Madrid, los próximos días 27 y 4 de mayo, donde María Castrejón (Madrid, 1974) firmará ejemplares de su aullido poético.

A María Castrejón le diagnosticaron, con 40 años y tras múltiples diagnósticos, TLP (Transtorno múltiple de personalidad), y este poemario, como ella misma dice en el prólogo, es "un 'feedback', "un duro intercambio entre la poética de un trastorno psiquiátrico y la expresión poética de éste".

Así, bajo la premisa de la artista Louis Bourgeois, "Art is a guaranty of sanity" (El arte es garantía de cordura), Castejón ha transitado por este camino, ya que "al escribir la enfermedad se transforma en otra cosa y quien escribe pasa de ser enferma a ser poeta", dice a Efe.

Premio Internacional de Poesía Experimental Francisco Pino, finalista del Premio Internacional de Poesía de Torrevieja, Premio de Poesía Desayuno en Urano y autora de títulos como "Volveré mucho más tarde de las doce", "Cuervos vienen carne huelen" o "Niñas", entre otros, Castrejón quiere llevar esta experiencia poética a quien se siente solo, a quien no entiende (la enfermedad), a quien no la conoce.

Leopoldo Panero, Anne Sexton, Alejandra Pizarnick, quien padeció también TLP, son algunos de los poetas a los que la autora tiene como referentes.

"Para escribir sobre el dolor hay que haberlo sufrido, y yo vivo en un eterno dolor, con una piedra al cuello desde pequeña", confiesa la poeta, que ha pasado por toda clase de terapias y que reclama a las instituciones que "inviertan más dinero e interés en este tema".

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En el libro, con prólogo de uno de los psiquiatras que la han tratado, Carlos Álvarez Vara, Castrejón relata en el prólogo que la hipersensibilidad, un sentido exacerbado de la justicia, la impulsividad, la inestabilidad emocional, transtornos disociativos, ataques de pánico, autolesiones, intentos de suicidio y la sensación de vació existencial son características de esta enfermedad.

"Hay un instante en el que/ los locos hacen videofórum/ los pasillos del sanatorio están fregados y/ alguien derrotado/ tras el orgasmo/ duerme en una cama/ lejana al carrito de las toallas limpias", escribe Castrejón.