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CRÓNICA DE MÚSICA

'No callarem': música abierta contra la censura

El concierto 'No callarem', con artistas como Albert Pla, Txarango y Mishima, alzó la voz a favor de la libertad de expresión y reunió a 4.500 personas en Badalona

Jordi Bianciotto

Albert Pla, en el concierto No callarem celebrado el domingo en Badalona.

Albert Pla, en el concierto No callarem celebrado el domingo en Badalona. / FERRAN SENDRA

La defensa de la libertad de expresión, que en asociábamos a batallas muy antiguas, se hizo oír este domingo en el parque Gran Sol, de Badalona, en la voz de una treintena de artistas de amplio espectro, en estilos y generaciones, que denunciaron la respuesta penal dispensada, entre otros, a los raperos César Strawberry y ValtonycConcierto contra la censura en el 2017, tal como suena, con 12 horas de música y parlamentos secundadas por los 4.500 asistentes, cifra de la organización, que llenaron el recinto.

En 'No callarem' hubo hip-hop, y pop, y blues, y metal, y mestizaje, y canción de autor de la clásica: citas a “l’estimat Ovidi Montllor i Mengual”, como lo presentó David Fernàndez al rescatar ‘L’escola de Ribera’ con el grupo Ovidi3, formando equipo con Borja Penalba a la guitarra y con el verbo de David Caño. Furia contenida que se desató cuando se sumó al trío Fermín Muguruza y revivió una canción feminista con historia, ‘Itxoiten’. De ahí a un clásico popular, ‘'Carrero Blanco voló’.

‘HITS’ POLÉMICOS

Albert Pla soltó un ‘greatest hits’ de sus canciones más guerreras, empezando por ‘Veintegenarios’, siguiendo con ‘Carta al Rey Melchor’ y ‘La dejo o no la dejo’ (sobre esas dudas que plantea siempre tener una novia terrorista) y cerrando con el ‘hit’ de Jeanette ‘Soy rebelde’. No sin antes pedir “a Millet, Pujol, Zaplana, Aguirre, González, Rajoy…, que ya que tienen tanta mano con los tribunales, ayuden un poco a Valtonyc”.

FERRAN SENDRA

Una de las actuaciones del concierto 'No callarem' en el parque Gran Sol de Badalona.

Para verbo en llamas, el del periodista y poeta Javier Gallego (‘Carne cruda’), recitando ‘Cuando fuimos tempestad’, su homenaje al 15M, y aliándose con Nico Roig (“Quan dormen tots semblen bons”, cantó con inquietante inocencia) y con miembros del Blood Quartet y Seward: un ‘Native’, de este último grupo, con fuerte oleaje free-jazz y un implicadísimo Adriano Galante.

AUTOINCULPACIÓN COLECTIVA

No se quiso dejar solo a Valtonyc, condenado a tres años y medio de cárcel por injurias a la monarquía y loas a ETA, y su pase vino acompañado de un parlamento de Antonio Baños, “la autoinculpación más grande del mundo”, señaló, con muchos de los colegas del cartel en escena. Lectura colectiva de tuits del rapero mallorquín (sobre la monarquía), también de Cassandra Vera (en torno a ETA), culminada por el lema del concierto: “¡No tenim por! ¡No callarem!”.

Con un canto que bien podía resumir el espíritu de la jornada, ‘La gent’ (“no s’adona del poder que té”), texto de Joan Brossa, trajeron Maria Arnal y Marcel Bagés su trance místico y radicalmente popular, con esa voz clara bailando sobre cortinas de guitarra procesada. Otro alto momento de un desfile por el que, con puntualidad, pasaron Maika Makovski, Tori Sparks, A Contra Blues, Lágrimas de Sangre… Y a cerrando, Mishima y Txarango, con pop y verbena mestiza, confirmando que esta batalla cruza géneros, escenas y estatus de popularidad.

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