Ir a contenido

ÉXITO SORPRESA

'Summer camp', una serie B de terror que traspasa fronteras

El debut de Alberto Marini fue uno de los títulos españoles más vistos en todo el mundo durante el 2016

JUAN MANUEL FREIRE / BARCELONA

Diego Boneta, en un fotograma de Summer camp.

Diego Boneta, en un fotograma de Summer camp.

En el 'top ten' de películas españolas más taquilleras fuera de España durante el 2016 se han colado títulos esperables como 'Julieta' (número uno, con más de 15 millones de euros) y un proyecto animado de clara ambición internacional como 'Atrapa la bandera', pero también 'Summer camp', una modesta serie B de terror que pasó desapercibida por la cartelera nacional, fundamentalmente porque su distribuidora, Filmax, prefirió estrenarla paralelamente en Wuaki.tv antes que de forma masiva en salas comerciales.

Tráiler de Summer Camp. (2015)

El debut como director del guionista Alberto Marini ('Mientras duermes', 'El desconocido') llegó a las salas de hasta 14 países extranjeros, donde recaudó en total 1.898.125 euros (es decir, alrededor del doble de un presupuesto de millón de euros); más de cuatro veces lo que 'Ma ma' de Julio Medem y casi el doble que la reputada 'El olivo' de Iciar Bollaín. También supera a 'Cien años de perdón' y 'Kiki, el amor se hace' en el ranking publicado por el ICAA.

¿Cómo lo ha conseguido? ¿Será que los fans del terror son los más hambrientos y fieles que tiene cualquier género? Marini dice: "Es la fuerza del terror. Rompe las barreras culturales más que otros géneros y su éxito no depende del 'star system' ni del presupuesto de producción. Eso permite que una película de dimensiones bastante reducidas como 'Summer camp' viaje más que otras películas más grandes y sonadas".

JOSEP GARCÍA

Alberto Marini, director de 'Summer camp'.

En este campamento de verano los niños vienen a aprender inglés: es un modo de justificar que el grueso de los personajes centrales sean estadounidenses y en la película apenas se oiga una palabra en castellano. Por otro lado, los niños no aparecen hasta un final histérico. "El terror independiente hace tiempo que no funciona bien en España. Sabíamos que nuestro mercado, nuestro público", explica Marini, "estaba más en las dos Américas y en Asia que en Europa. De aquí la participación de Lionsgate y Televisa como 'partners' y la decisión de rodar en inglés".

FENÓMENO EN MÉXICO

'Summer camp' arranca, engañosamente, con algo que parece una persecución, pero que en realidad es el entrenamiento de Christy (Jocelin Donahue, del filme de culto 'La casa del diablo') y Michelle (Maiara Walsh) para su labor como monitoras. Antonio (Andrés Velencosoaquí entrevistado sobre la película) quiere ligarse a ambas, como hizo con las compañeras del año pasado, para frustración de su colega Will (Diego Boneta). Pero el verano soñado se tuerce cuando un personaje cae víctima de una especie de rabia y empieza a sacar bilis negra por la boca. Sigue el caos, ordenado con inteligencia por un Marini que sabe jugar con las normas del terror de infección.

El director y coguionista (ayudó Danielle Schleif) ya se habría dado por satisfecho con el éxito en festivales como el FrightFest londinense, Sitges o el surcoreano de Busan, donde vivió el acoso de los fans en la alfombra roja (véase foto de abajo): "Sigo pensando que me confundieron con otro". En Gérardmer, a comienzos del 2016, un chico le pidió que le firmara un póster que era… un retrato del propio Marini. El mismo fan se había encargado de maquetarlo. 

Red carpets asi dan mucho gusto! #busan #biff #summercampmovie #Summercamp #¿¿¿¿¿¿¿ #¿¿¿

Una publicación compartida de Alberto Marini (@betomarinibussi) el 

Sin embargo, también llegó el éxito de taquilla, primero en México, donde sabían que podrían aprovechar el tirón del actor Diego Boneta, el Rocco de 'Rebelde'. "Era lo más natural -dice Marini- estrenar inicialmente donde la película podía tener más potencial. Y el 'efecto Diego' no falló". Estrenada con el más explícito título de 'Campamento del terror: Summer camp', atrajo hasta a 700.000 espectadores. Una cifra sorprendente, aunque tampoco están mal los 250.000 de… ¡Malasia!

Si Marini tiene una espina clavada, es la "salida muy discreta, si no secreta, de la película en España". También que en su Italia natal ni siquiera se haya estrenado, "aunque existe una copia pirata en la red que algún buen samaritano ha subtitulado en italiano".