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MEMORIA DEL NAZISMO

Los diarios de Himmler: masaje antes de la ejecución

El diario 'Bild' halla en archivos rusos los escritos desaparecidos del jefe de las SS y mano derecha de Hitler

ANNA ABELLA / BARCELONA

Himmler, durante un desfile nazi el 15 de marzo de 1938 para celebrar el Anschluss, o sea la incorporación de Austria a Alemania.

Himmler, durante un desfile nazi el 15 de marzo de 1938 para celebrar el Anschluss, o sea la incorporación de Austria a Alemania. / ARCHIVO

71 años después de haber desaparecido, al acabar la segunda guerra mundial, esta semana el diario alemán ‘Bild’ ha sacado a la luz fragmentos de los diarios de Heinrich Himmler, el temible jefe de las SS y la Gestapo, lugarteniente de Hitler y uno de los artífices del Holocausto nazi. 


Los diarios, que son como una agenda con fechas, reuniones y decisiones militares llevada por sus asistentes y que fueron descubiertos en un archivo del Ejército Rojo en la ciudad rusa de Podolsk, son más de 1.000 páginas escritas en 1938, 1943 y 1944. Revelan, como ya demostraban sus sus cartas personales (reunidas por su sobrina nieta, Katrin Himmleren ‘Himmler, según la correspondencia con su esposa (1927-1945)’, Taurus), que el líder nazi era incapaz de sentir la más mínima empatía por las víctimas y que para él, ordenar la ejecución de una decena de polacos tras gozar de un relajante masaje a manos de su asistente era lo más normal del mundo. Para uno de los máximos responsables del exterminio judío, la solución final, bajo cuyas directrices asesinó a millones de personas, formaba parte de su trabajo y lo llevaba a cabo con toda la profesionalidad que lo caracterizaba. 

UNITED STATES HOLOCAUST MEMORIAL MUSEUM / JAMES BLEVINS

Himmler, con su mujer, Marga, y su hija, Gudrun, en 1930.

En los diarios hallados ahora, ya autentificados y que se publicarán probablemente en el 2017 por el Instituto Alemán en un libro anotado de la mano de reconocidos historiadores, Himmler dejó notas por ejemplo sobre cómo instaba a los SS bajo su mando a usar perros en Auschwitz que fueran “capaces de desgarrar a todo el mundo menos a sus adiestradores”, o sobre cómo saboreó la comida en el campo de concentración de Buchenwald o tras observar el gaseamiento de mujeres y niñas judías en Sobibor.

LOS SESOS DE UNA VÍCTIMA

El diario del jefe nazi también deja constancia de cómo estuvo a punto de desmayarse cuando le salpicaron la ropa los sesos de una víctima durante una ejecución en Minsk. Esos horrores aparecen entre los escritos dedicados a su hija Gudrun, su esposa Marga y su hijo adoptivo Gerhard. También se refiere, como aparecía en sus cartas, a su amante, Hedwig Potthast, con la que también fue padre y que fue su secretaria. 

Según ha declarado a France Presse el investigador Matthias Uhl, del Instituto Histórico Alemán en Moscú, que está trabajando en los documentos, estos “ayudan a organizar mejor los acontecimientos y a entender quién participó en las decisiones del régimen”. “Ahora podemos decir exactamente con quién habló Himmler todos los días, dónde se encontraba, y quiénes eran sus asesores más cercanos”, añade mostrando su sorpresa por “la necesidad de Himmler de entrometerse en todos los detalles”.

“El número de contactos, así como los intentos de Himmler para ganar influencia a través de la SS, en los órganos importantes del partido, el estado y el ejército son impresionantes”, explica Uhl. El líder nazi se reunió con más de 1.600 personas entre 1943 y 1945, algo que según el historiador, demuestra cómo “intentaba extender su poder durante la guerra”. 

AFP

Heinrich Himmler, en 1939.

Estos diarios, que ‘Bild’ está publicando por entregas, vienen a complementar el material ya conocido escrito por el propio Himmler. A los diarios de 1940 a 1942 se habían sumado hace un par de años las cartas halladas en Israel que intercambió con su mujer e hija (quien nunca ha dejado de idolatrar a su padre) y que publicó como libro su sobrina nieta Katrin, que en cambio sí ha denunciado las atrocidades nazis y que previamente había exorcizado ya su propio pasado familiar en 'Los hermanos Himmler' (Libros del silencio).

Himmler se suicidó el 23 de mayo de 1945 mordiendo una cápsula de cianuro tras ser detenido por los aliados cuando intentaba huir con la guerra ya perdida para Alemania.