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ESCANEO EN EL VALLE DE LOS REYES

El culebrón de Tutankamón

El nuevo análisis realizado en la tumba del faraón niño todavía no puede confirmar la existencia de dos cámaras secretas

La cámara sepulcral de la tumba de Tutankamón, con el sarcófago del faraón. 

La cámara sepulcral de la tumba de Tutankamón, con el sarcófago del faraón.  / AFP

En lo que ya se está convirtiendo en un culebrón a la egipcia, el esperado anuncio de los resultados del nuevo análisis con radar realizado el jueves -que se alargó durante 12 horas, hasta la madrugada- en la tumba de Tutankamón, se harán esperar. Como ya avanzaba cautamente ayer el nuevo ministro de Antigüedades egipcio, Jaled al Anany, este viernes ha anunciado que, "para estar seguros", no podrán dar los resultados hasta más adelante, cuando hayan "estudiado con precisión los datos obtenidos" y que aún habrá que realizar un nuevo escáner a finales de abril para tener la certeza de si tras los muros del sepulcro del farón niño hay realmente dos estancias o cámaras desconocidas hasta ahora. 

"HEMOS VISTO COSAS PERO NO SABEMOS QUÉ SON"

En una comparecencia ante la prensa en el exterior de la tumba de Tut, en el Valle de los Reyes, en Luxor, el experto del Instituto de Geología de la Universidad de El Cairo Yaser al Shaib ha afirmado que "diez horas después de terminar el escaneo" no se puede decir si hay algo oculto tras la tumba, aunque ha añadido que hay "indicios" de ello. "Hemos visto cosas, pero no sabemos qué son", ha comentado  "Los datos son muchos y muy buenos", aunque necesitan que "muchos expertos los analicen desde varios puntos de vista".

En declaraciones, el jueves, antes del comienzo del escaneo a las puertas de la tumba, el ministro Al Anany ya había señalado que los resultados de esta nueva prueba no serían definitivos y que todavía harían falta más análisis. El ministro, que asumió el cargo tan solo la semana pasada, anunció que el nuevo escaneo de finales de abril sería vertical, para obtener otra perspectiva de la tumba.

El antecesor de Al Anany, Mamduh al Damati, que ha estado presente en la rueda de prensa, había anunciado a mediados de marzo en El Cairo que la de este viernes sería la prueba definitiva para comprobar si hay estancias o huecos detrás de las paredes norte y oeste de la tumba, tal y como apuntaba el análisis realizado por un equipo japonés el pasado noviembre, dirigido por el profesor Hirokatsu Watanabe. Ese escaneo avanzaba que detrás del muro norte hay un hueco o nicho de hasta 1,5 metros de diámetro y 2 metros de profundidad, además de materiales orgánicos y metálicos.

Con el nuevo análisis de esta semana se quería medir el espesor del muro norte, lo cual puede indicar si este es un tabique empleado para ocultar una segunda cámara funeraria. En esta ocasión, los encargados del escaneo son dos expertos egipcios y dos estadounidenses, estos últimos miembros del equipo de National Geographic, que ha apadrinado esta misión y comprado los derechos de la misma.

LEJOS DEL CLÍMAX

Una fuente del equipo de National Geographic explicó ayer de forma anónima que los resultados del radar tendrán que ser analizados por expertos y su interpretación no será inmediata, tal y como anunciaron las autoridades egipcias. "Es evidente que el Gobierno (egipcio) quiere correr (pero estamos solo al principio de este proceso, no estamos aún en el clímax ni mucho menos", aseguraba la fuente.

Desde el comienzo de la investigación en la tumba de Tutankamón, Egipto ha generado una gran expectación en torno a la misma, lo que podría atraer a apasionados y visitantes, y mejorar la imagen del país en el exterior para revivir el moribundo sector turístico.

El ministro Al Anany aseguró que se están haciendo todos los estudios científicos necesarios para confirmar si hay cámaras secretas en la tumba de Tutankamón y, solo cuando estén seguros del todo, se podrá proceder a hacer una pequeño hueco o ranura para explorar el interior de las mismas. Sin embargo, precisó que es aún pronto para hablar de esta fase posterior.

LA PRESENCIA DE REEVES

El arqueólogo británico Nicholas Reeves también está en Luxor siguiendo esta nueva prueba en el marco de la investigación que dio comienzo después de que él observara una hendidura en la pared norte del sepulcro de Tut. Reeves interpretó que esa fisura era una puerta sellada que llevaba a una posible cámara oculta, en la que, según él, podría estar enterrada su madrastra, la reina Nefertiti

El arqueólogo británico no hizo declaraciones a la prensa debido al contrato en exclusiva que ha firmado con National Geographic, pero se mostró satisfecho de que los análisis para probar su teoría sigan adelante y pidió esperar hasta mañana para conocer los resultados del último escaneado.

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