EXPOSICIÓN

Georges Simenon, el «escritor instintivo», en la Jaume Fuster

El escritor belga Georges Simenon.

El escritor belga Georges Simenon. / ARCHIVO

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ERNEST ALÓS
BARCELONA

BCNegra incorpora cada año en su programa una exposición de bolsillo en la biblioteca Jaume Fuster. En esta edición, dedicada al novelista belga Georges Simenon, el padre de Maigret, con una introducción al personaje y la obra, numerosos ejemplares de las múltiples ediciones de su torrencial obra en España (solo los Maigret suman 75 novelas y 28 relatos largos) y un recuerdo a su traductor y editor en España, Ferran Canyameres (con varias cartas inéditas) y al ilustrador de las portadas de las primeras ediciones en Aymà, el maestro del diseño gráfico Ricard Giralt-Miracle.

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El escritor, en la entrevista con Bernard Pivot que se emite en una pantalla de la sala y que es de visión obligada, se define así: «Soy un instintivo, no un intelectual». Un escritor que, para poder escribir, quiso «conocerlo todo»: mujeres, deportes, viajes, bares... Y plantea su teórica del género negro. La novela policiaca, explica, «tiene unas reglas, es como una escalera con pasamanos. Hay un muerto, un asesino y, por lo tanto, un enigma. Y el lector querrá llegar al final para conocer la solución». Simenon se define como un artesano, que podía escribir las novelas de Maigret «silbando» y al final solo se ponía con ellas «cuando estaba cansado» de sus obras más ambiciosas. «Yo a esto lo llamo una fabricación, por lo tanto una semiliteratura. Que puede ser de lujo, de primera clase o de tercera, de la misma manera que un ebanista puede hacer muebles bastos o de lujo», añade. Frente a esta «semiliteratura», Simenon opone sus «novelas-novelas», en las que intentaba «escribir sin pasamanos».

Unas opiniones radicales que el comisario de la exposición, Joaquim Noguero, matiza en sus textos. En su opinión, igual que Simenon fue mirado como «un sospechoso por la literatura culta, por la rapidez y popularidad», también se distingue claramente de la literatura de quiosco «por su ambición, riqueza de planteamientos y profundidad de caracteres, insultante de tan fácil e inequívocamente de calidad en la cantidad».