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La tragedia según Ferran Adrià

  • Muy malos tiempos para la restauración en todas partes. A las reflexiones de José Andrés se suman las del chef de L’Hospitalet. Sólo nos queda luchar, sostiene.

Ferran Adrià, catando un plato.

Ferran Adrià, catando un plato.

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Joan Vehils
Joan Vehils

Periodista

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Hace solo un par de noches, bajando por la calle Mandri, me vino a la cabeza el olor de las patatas bravas del Bar Mandri, el día que me encontré al presidente del Banc de Sabadell, Josep Oliu, y su esposa, cenando tranquilamente en la terraza del Montesquiu o a Pep Guardiola y al famoso 'youtuber' Auronplay saliendo de uno de los locales de moda que la familia Kao regenta en la calle Bisbe Sevilla. Y fue cruzar de acera y recordé el bullicio del mítico, Bar Bero, la seriedad del Escocés o las terrazas repletas del Chico, el Café Doré, la nueva del Quatre, la del desaparecido Lio de Cuatro donde solía acudir Antonio Brufau, o la de la vermutería Raspa.

En fin, que, ante tanto recuerdo gastronómico cerrado, pienso en algunas charlas que tuve con la persona que más ha hecho por la gastronomía de este país. Me refiero, claro, a Ferran Adrià. Le llamo desde la esquina con Bertrand i Serra y responde. Porque Adrià siempre responde. Le pregunto por la situación y espero ese punto de optimismo. "No sé qué pasará, no lo sabe nadie. Mira Joan: cómo vamos a innovar si no hay público; cómo vamos a subsistir si no hay turismo… solo nos queda luchar, porque esto no es un fracaso, esto es una tragedia". "Y las tragedias no respetan ni nombres ni nada". Adriá, que convirtió el mundo de la gastronomía en un arte y logró que los periódicos informarán de sus logros en las páginas de cultura, predice que solo los negocios familiares, aquellos que han hecho los deberes o los que puedan adaptarse al 'take away' podrán superar esta crisis. "Al menos, el mes de enero del año pasado fue bueno, pero este hemos empezado fatal. No puedo abrir ni el nuevo proyecto del Bulli, ni Albert el Tickets… Eso sí, seguiré luchando". Pues eso, que la cosa está muy mal, pero estoy seguro que las ideas de Ferran serán clave para reactivar el sector cuando desaparezca esta maldita pandemia.

Mucho sufrimiento

De restauración hablo también con el presidente de la Academia de Gastronomía, Carles Vilarrubí. Fue en La Venta. Uno de esos restaurantes que siempre está lleno, que siempre se come bien y que siempre te encuentras con alguna cara conocida. Al entrar, saludo a Lluís Vinyes, copropietario y persona optimista por naturaleza. Me cuenta lo que sufren con un solo servicio al día. Vilarrubí, al margen de comentar la situación del Barça, me explica las iniciativas que han impulsado desde la Academia y la presión que ejercen sobre la Administración para que pongan las condiciones necesarias para reactivar el sector de manera viable y responsable. Los políticos deberían tomar nota. Al salir, observo al publicista Toni Segarra con su familia. Imagino que andará más liado que nunca. Cuentan que los del Sabadell no mueven pieza sin consultarle nada sobre la estrategia de marca del banco. Así que con tanto cambio y rumor…

Laura Ponts y Nandu Jubany, dos hiperactivos en acción.

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Potencia 'influencer'

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El jueves, vi en instagram que la ‘Food Stylist’ @lauraponts o Laura López, estaba comiendo en el Bar Omar de Barcelona. Para ahí que voy con la esperanza de que me transmita esa dosis de optimismo semanal. Y así fue. Laura es tan directa y sincera como entusiasta. "Yo tengo más trabajo que nunca". Y no es para menos porque esta mujer que no ha estudiado fotografía ni estilismo y que hace fotos con su iPhone y sin filtros, se ha convertido en la ‘influencer’ más reconocida del sector de la gastronomía. No hay foto que cuelgue que no tenga un mínimo de 100.000 me gustas reales. Reales de verdad. No comprados. O sea, que las empresas y los chefs la persiguen.

Nando Jubany puede dar prueba de ello, pues con su ayuda sumó más de 150.000 visualizaciones durante el confinamiento. No obstante, Laura, que es currante por naturaleza, es muy consciente de lo mal que lo están pasando los restaurantes y por eso, no tiene problema en nombrar a algunos de sus preferidos. El Petit Comité, el Gresca de Rafa Peña, o la recién estrenada, Taberna Noroeste del Poble Sec. Síganla. Vale la pena. Ah! Si pasan por Ponts, visiten la 'cansaladería' Vilalta de su madre. ¡Bon profit!