Radiografía metropolitana

Vox busca amortiguar su caída en ciudades donde PxC ya recogió el fruto del descontento

Los de Abascal inciden en urbes metropolitanas con altos índices de vulnerabilidad e inmigración, donde Plataforma ya obtuvo representación en 2011

"Ambas formaciones tienen en común beber del sustrato de la insatisfacción", afirma Toni Rodon, profesor de Ciencias Políticas en la Universitat Pompeu Fabra

Vox y PxC

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Francisco José Moya
Manuel Arenas
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Uno de los elementos diferenciales de las elecciones municipales del próximo 28 de mayo es que unos comicios locales medirán por primera vez la temperatura de la extrema derecha que actualmente encarna Vox. Las últimas encuestas de las elecciones generales, que reflejan una tendencia estatal del partido determinante para municipales, proyectan a la formación de Santiago Abascal como la más damnificada por la llegada de Feijóo al frente del PP.

La ideología ultra, hoy representada por la formación de Santiago Abascal (Vox) a nivel estatal y otrora por Plataforma per Catalunya (PxC) en el ámbito catalán, halló ya predicamento local entre 2011 y 2015. Entonces PxC cosechó hasta 66.007 votos catalanes radicados especialmente en grandes municipios de la región metropolitana de Barcelona; urbes muy pobladas con características sociodemográficas compartidas, como altos índices de vulnerabilidad o de población de origen migrante.

Del total de 67 concejales que PxC cosechó en Catalunya, 47 de ellos (un 70%) los aportó la circunscripción electoral de Barcelona, donde PxC despuntó en grandes localidades de la región metropolitana como Santa Coloma de Gramenet (3 concejales); Sant Boi de Llobregat (3); Mataró (3); L'Hospitalet de Llobregat (2); o Viladecans (1). En el resto de Catalunya, sobre todo en la zona central, destacaron los casos de Vendrell (5); Vic (5); Manlleu (3); Salt (3); y Calaf (3). Pese a que los resultados no son extrapolables, es relevante que en estos grandes municipios metropolitanos Vox superara -duplicara, de hecho- en las elecciones catalanas del 2021 el umbral del 5% del voto, que es el mínimo para obtener representación en las elecciones municipales.

En términos de la demarcación barcelonesa, precisamente es en los citados municipios donde Vox ha comenzado este mes de marzo a presentar alcaldables para las municipales. Fuentes de la formación confirman nombres en Mataró (Mónica Lora); L'Hospitalet de Llobregat (Francisco Javier González); Santa Coloma de Gramenet (Juan Carlos Segura); Viladecans (Marina Ferrer); y Sant Boi (Juanjo García), además de otros en localidades del entorno como Badalona (Francisco García); Cornellà de Llobregat (Iván Cánovas); Castelldefels (Juan Antonio Gil); Terrassa (Alicia Tomás); o Sabadell (Nuria Acacio).

"Pese a que está estudiado que Vox nació a raíz de la independencia de Catalunya y que de PxC ya hace muchos años, es cierto que ambas formaciones tienen en común beber del sustrato del descontento y la insatisfacción, del cual ya recogió el fruto PxC", afirma el politólogo Toni Rodon, profesor del Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universitat Pompeu Fabra (UPF).

A juicio de Rodon, ese caldo de cultivo propicio para la ultraderecha se agrava en la región metropolitana de Barcelona, con algunos de los barrios más vulnerables de Catalunya y donde se dan contextos de feudos -Mataró o Santa Coloma son ejemplos paradigmáticos- de hegemonía política, en estos casos socialista, una coyuntura con la que la ultraderecha aviva la irritación de sus potenciales acólitos.

Consultadas sobre qué criterios determinan su estrategia electoral en las ciudades catalanas, fuentes de Vox se desmarcan de los resultados de hace una década de PxC a pesar de que algunos de sus candidatos para estas municipales lo fueron también del partido de Josep Anglada, como es el caso de la alcaldable Mónica Lora en Mataró. Sí reconocen, sin embargo, enfocarse en el 'cinturón rojo' barcelonés debido a que su "mensaje populista hacia la clase obrera incluso cala en votantes del PSC o separatistas", admiten fuentes de Vox en Barcelona.

Racismo para seducir al electorado

Más allá del perfil estrictamente social de las ciudades, el factor racismo también conecta los relatos ante las municipales de PxC en su momento y Vox hoy. "Aunque en el ámbito estatal no juegan [Vox] tanto esa carta, en el contexto local sí explotan el elemento inmigración", corrobora Rodon.

No es casual que las ciudades donde mayor representatividad logró PxC, hoy estratégicas para Vox entre un total de 70-80 candidaturas en Barcelona, presenten los índices catalanes más altos de población de origen migrante: L'Hospitalet, Santa Coloma, Mataró, Sant Boi, Salt o Vic están entre las ciudades catalanas con más población extranjera, según el Institut d'Estadística de Catalunya (Idescat).

A ojos de Marc Guinjoan, profesor en la facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), "Vox sabe lo que hace en barrios con altos índices de inmigración". El politólogo hace referencia a cómo la ultraderecha se vale del "sentimiento de exclusión" que el racismo genera en los barrios.

"Es muy plausible que Vox esté usando el músculo de PxC, tanto en términos sociodemográficos como organizativos [se refiere a candidatos, listas y estructuras locales del partido], muy especialmente en el área metropolitana de Barcelona", ratifica Guijnoan.

El histórico electoral de PxC y Vox en las ciudades

Aunque advierte de la importancia de no prejuzgar categóricamente los resultados de las municipales, Guinjoan considera "plausible" que Vox mejore los resultados electorales de PxC en 2011. "Tienen más músculo y recursos, y su proyección estatal les favorece", señala el politólogo.

Partiendo de la base de que, debido a la diferencia entre contextos electorales, los resultados de PxC no son extrapolables a los de Vox, menos aún entre unas municipales y unas catalanas, sí es posible concluir que diversas de las grandes ciudades catalanas en que PxC obtuvo sus mejores resultados en las municipales 2011 se corresponden con aquellas en las que Vox hizo lo propio en las catalanas del 2021.

Así, si PxC obtuvo en 2011 en Mataró uno de los porcentajes de voto más altos (10,43%) de la región metropolitana, Vox obtuvo en la capital del Maresme en 2021 un notable 10,63% de las papeletas. El fenómeno se repite en ciudades como Santa Coloma de Gramenet, L'Hospitalet de Llobregat, Sant Adrià de Besòs o Sant Boi de Llobregat. En todas ellas, la ultraderecha ha cosechado en las últimas convocatorias electorales proporciones de voto alrededor del 10%, el doble de lo que necesita en las municipales para entrar en los consistorios. Puedes visualizar el histórico electoral de PxC y Vox en el siguiente comparador.

La participación, como siempre, también jugará su papel en las municipales del próximo 28 de mayo. "Se prevé que la participación no suba excesivamente en relación a las municipales del 2019 [estuvo en un 64,81%]", puntualiza Rodon. "Si baja, potencialmente puede favorecer a Vox porque tienen una bolsa estable de votos de electorado descontento que facilitaría el acercamiento al umbral del 5% de votos", zanja el profesor de la UPF.