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'Start-up" en crecimiento

Tapp Water triplica las ventas y prepara una nueva ronda

El 40% de la facturación de la compañía de filtros de agua para uso doméstico procede del exterior

Guillem Tapia

El equipo de la startup Tapp Water.

El equipo de la startup Tapp Water.

Tapp Water, la empresa especializada en filtros de agua para uso doméstico, prosigue su expansión tras la inyección de capital recibida. La compañía obtuvo a finales de 2018 una subvención del programa Horizon 2020 de la Unión Europea a través del vehículo financiero SME Instrument por valor de 1,3 millones de euros y levantó otros 700.000 euros de capital privado aportados, principalmente, por el fondo alemán de capital riesgo Yabeo y la empresa sueca Bluewater. Estos fondos irán destinados, por una parte, a desarrollar nuevos filtros, reforzar el proceso de internacionalización –con especial atención al mercado norteamericano- y completar la plantilla con perfiles especializados en marketing e ingenieros que contribuyan al diseño de nuevos productos y a la mejora de la página web y la aplicación móvil. Estos fondos se suman a otra inversión de 300.000 euros que la compañía consiguió en 2017 y, a lo largo de 2019, la compañía prevé cerrar otra ronda de financiación que le permitirá captar entre 3 y 5 millones de euros.

“Cuando lanzamos el proyecto pensamos que nuestro perfil de cliente sería el de alguien muy sensibilizado con la conservación del medio ambiente. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de la gente nos compra por comodidad y ahorro, especialmente en España”, explica Rocío Alcocer, cofundadora y directora general de TAPP Water. La ‘start-up’, con sede en el barrio barcelonés de Poblenou, ha creado unos filtros para cualquier tipo de grifo doméstico –hay modelos tanto para la encimera como para la ducha– que permiten eliminar sabores, olores e impurezas del agua a la vez que minimizar el impacto medioambiental derivado del uso de botellas de plástico. “Nuestra solución tecnológica está a medio camino entre los filtros por osmosis, que requieren una gran inversión, y las jarras filtrantes”, comenta Alcocer

La suscripción más económica de Tapp Water cuesta 60 euros anuales e incluye el dispositivo y la reposición de los cartuchos biodegradables, que tienen una vida útil de unos tres meses. Además del modelo de cuotas, también se pueden comprar los artículos por separado en Amazon y en algunos pequeños comercios. Asimismo, la empresa también dispone de un modelo de filtro con Bluetooth que permite al usuario conocer a través de una app el ahorro en botellas de agua y la vida útil del cartucho. Hasta la fecha la compañía ha conseguido más de 10.000 clientes activos, lo que medioambientalmente hablando se traduce en una reducción de residuos plásticos de casi 10 millones de botellas, según cálculos de la propia empresa.

Internacionalización

Los ingresos de Tapp Water están fuertemente diversificados a nivel geográfico. El 60% de la facturación procede del mercado español, mientras que el resto de la cifra de negocio proviene de países como Reino Unido, Italia, Alemania, Estados Unidos y Canadá. Los ingresos de la firma escalaron de 275.000 euros en el 2017 hasta 800.000 euros en el 2018, aunque se quedó algo por debajo de las expectativas debido a las dificultades para penetrar en el mercado norteamericano. “Podríamos haber alcanzado ya el punto de equilibrio en las cuentas, pero preferimos seguir invirtiendo fuerte en I+D+i para mejorar nuestra oferta de productos”, señala la directora general de la compañía.

Tapp Water fue fundada en 2016 por Alexander Schwarz, Magnus Jern, Rocío Alcocer y Jeff Cardanelli. No obstante, fueron Scwarz y Jern –dos emprendedores en serie de origen alemán y sueco respectivamente que actualmente están desvinculados del día a día de la compañía– quienes tuvieron la idea original de poner en marcha la firma. Actualmente Tapp Water cuenta con una plantilla compuesta por 14 personas, todas ellas en Barcelona excepto un trabajador afincado en Toronto que se encarga de coordinar los mercados estadounidense y canadiense.