Sin saturación

El nuevo Plan de usos de L’Eixample quiere preservar el comercio de proximidad y el vecindario

El nuevo plan de usos marca tres tipos de establecimientos: actividades de concurrencia pública como la restauración o las actividades musicales, establecimientos alimentarios y establecimientos vinculados a la actividad turística

El nuevo Plan de usos de L’Eixample quiere preservar el comercio de proximidad y el vecindario

Mariona Gil

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El objetivo principal es preservar la identidad del distrito, la vida cotidiana del vecindario y el equilibrio entre los diferentes tipos de negocios en un entorno que vivirá una transformación muy importante en los próximos años con la implementación del plan Supermanzana Barcelona.

Con estas medidas se quiere evitar que haya un monocultivo de actividades principalmente vinculadas a la restauración y al turismo, para hacer compatible la actividad económica con la vivienda y para potenciar la implantación de comercios relacionados con las necesidades del día a día del vecindario.

Por eso, el nuevo plan de usos marca tres tipos de establecimientos (actividades de concurrencia pública como la restauración o las actividades musicales, establecimientos alimentarios y establecimientos vinculados a la actividad turística), y regula el número máximo de establecimientos que podrá haber, la distancia entre locales del mismo tipo y las superficies mínimas y máximas. Así, por ejemplo, se prevé que los locales de actividades musicales y audiovisuales solo puedan implantarse en calles de más de 25 metros de ancho y separados entre sí por una distancia de 400 metros, y la distancia entre locales de restauración tendrá que ser de un mínimo de 50 metros y podrán tener una superficie máxima de 800 metros cuadrados en calles de más de 20 metros de ancho. Y no se permitirán actividades relacionadas con la exhibición de pornografía.

El plan de usos de la calle de Girona

El modelo que se ha seguido ha sido el que se ha aplicado en el caso de uno de los primeros ejes verdes que se desarrolla en el distrito: el de la calle de Girona. Se aprobó a principios del 2020, antes de que se hiciera la intervención táctica para dar más espacio a los peatones y en un momento en que la restauración y las actividades lúdicas y musicales todavía no se habían incrementado. Desde entonces, las actividades han seguido creciendo de manera ordenada y sin crear impactos negativos de saturación.

La transformación de L’Eixample

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Este mes de junio empezarán las obras de los primeros cuatro ejes verdes y cuatro plazas en L’Eixample en el marco del plan Superilla Barcelona. Y se prevé que hasta el 2030 las intervenciones lleguen de manera gradual a un total de 21 ejes y 21 plazas. Esto dará lugar a espacios pacificados con prioridad para los peatones, que favorecerán ir a pie y en bicicleta, y a espacios de encuentro pensados para los usos cívicos a escala de barrio.

En la actualidad en L’Eixample se concentran cerca del 30% de todos los locales de la ciudad destinados a las actividades de restauración y degustación, con 3.279 establecimientos. En el conjunto del distrito hay 14.416 locales, un 27% de los cuales corresponden a los ámbitos de la restauración, autoservicios, comercios alimentarios, tiendas de conveniencia y actividades musicales. Ahora se abre un periodo de exposición pública de dos meses y se llevará a cabo un proceso participativo para recoger las aportaciones del vecindario, entidades y grupos políticos antes de la aprobación definitiva.