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Un nuevo asesinato eleva a cuatro las víctimas del maltrato desde el viernes

Un hombre mata a su pareja en un poblado chabolista de Madrid

Los expertos urgen a aplicar las medidas de protección del Pacto contra la violencia machista

Patricia Martín

Una patrulla de la Guardia Civil en una imagen de archivo.

Una patrulla de la Guardia Civil en una imagen de archivo. / Lavandeira jr

Cuatro asesinadas en apenas cuatro días. Este es el trágico y grave balance que deja la violencia machista en España desde el pasado viernes. Un hombre de 59 años y origen rumano mató de un fuerte golpe en la cabeza, en la madrugada del lunes, a su pareja, de la misma nacionalidad, en un poblado chabolista de Collado Villalba (Madrid), lo que supone que la cifra de asesinadas durante este año se eleva a 21.

El cómputo incluye a la mujer estrangulada en el barrio madrileño de Tetuán en la madrugada del jueves al viernes, a la octogenaria residente en la Felguera, Asturias, que también fue degollada por su marido horas después y a Cristina, apuñalada por su pareja, ambos también procedentes de Rumanía, que falleció el sábado en Lepe.

La concatenación de casos provocó que la vicepresidenta y ministra de Igualdad, Carmen Calvo, se mostrase este lunes “horrorizada” y se comprometiese a “garantizar la seguridad de las mujeres” ante un problema “insoportable como sociedad, para la democracia y las responsabilidades del Gobierno”. No concretó más, a la espera de su comparecencia este martes en el Congreso, donde se prevé que informe de las medidas a implementar en materia de Igualdad y singularmente ante los ataques sexistas, en el marco del Pacto de Estado contra la violencia machista, que incluye más de 200 actuaciones, y que fue rubricado por la Cámara baja en septiembre. En el 2017 un total de 48 mujeres y 8 niños fueron asesinados por las parejas o exparejas de sus madres y 27 menores quedaron huérfanos

Fracaso del sistema

De hecho, ante el repunte de asesinatos, los colectivos de mujeres urgen al Gobierno a que ponga en marcha cuanto antes las medidas destinadas a prevenir y mejorar la protección de las víctimas, teniendo en cuenta que dos de las fallecidas–no en el caso de la asesinada esta madrugada en Collado Villalba- habían denunciado a su agresor y el sistema no pudo protegerlas. “Es devastador, supone un fracaso del sistema”, denuncia Ángeles Jaime de Pablo, presidenta de la Asociación Themis. La jurista coincide con Marisa Soleto, presidenta de la Fundación Mujeres, en que las instituciones deberían estudiar caso por caso y analizar qué ha fallado porque en torno al 20% de las maltratadas acuden a la policía, a los juzgados o a los servicios sociales en busca de ayuda y aún así son asesinadas. Una porcentaje que, en opinión de los especialistas, podría reducirse si se mejoraran las evaluaciones de riesgo y por tanto se aumentara el número de maltratadores con pulseras de geolocalización o que son enviados a prisión. En definitiva, según apunta Yolanda Basteiro, de la Federación de Mujeres Progresistas, el rebrote pone de manifiesto que la lucha es “compleja y dura” y que no se puede “bajar la guardia”.

La estadística indica que en periodos vacacionales, donde las parejas suelen convivir más horas o pueden surgir conflictos por el cuidado de los hijos, ya que estos no acuden al colegio, se incrementan los episodios de malos tratos. En este ocasión también puede haberse producido lo que el investigador y exdelegado contra la violencia machista, Miguel Lorente, denomina el “efecto paso a la acción”, que supone que casos anteriores radiados por los medios de comunicación “influyen” en aquel maltratador que ya tenía planeado su acción y que encuentra que casos recientes “le sirven como refuerzo” para acelerar su plan criminal.

Ayuda a las extranjeras

Haya no este ‘efecto imitación’, lo que sí coincide es que tres de las cuatro parejas concernidas son de origen extranjero. Dos de las víctimas y sus agresores proceden de Rumanía y una tercera de Paraguay y su asesino de Cuba. Eso no significa que haya más maltratadas inmigrantes. En lo que va de año el  66% de las fallecidas eran españolas y un 57% en el caso de los maltratadores. Si bien, según Lorente, los extranjeros están “sobrerrepresentados” en relación al porcentaje de población de origen extranjera en España y en cuanto a que la mayoría se encuentran en la franja de edad de 20 a 40 años, en la que los ataques mortales son más frecuentes. Por todo ello, los expertos solicitan incidir en la “especial vulnerabilidad” de las víctimas extranjeras.