Elecciones en Brasil

Bolsonaro dice que si es reelecto enviará a Lula otra vez a la cárcel

  • A pesar de una prohibición del Tribunal Supremo, la campaña de la ultraderecha insiste en calificar a Lula como expresidiario

  • El candidato del Partido de los Trabajadores sigue encabezando las encuestas de cara al segundo turno del 30 de octubre

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, posa en una motocicleta mientras saluda a simpatizantes en un encuentro con alcaldes de su partido político hoy en Camboriú, Santa Catarina (Brasil).

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, posa en una motocicleta mientras saluda a simpatizantes en un encuentro con alcaldes de su partido político hoy en Camboriú, Santa Catarina (Brasil). / EFE/ Eduardo Valente

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Abel Gilbert
Abel Gilbert

Corresponsal en Buenos Aires

Especialista en se ha especializado en temas políticos relacionados con la región pero también ha abordado cuestiones culturales y deportivas

Escribe desde se encuentra en la ciudad de Buenos Aires

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Cuando faltan 16 días para la segunda vuelta presidencial en Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), tiene una intención de voto del 49%, ocho puntos más que Jair Bolsonaro, según una encuesta de este jueves de la consultora Genial/Quaest. Como los fines son más importantes que los medios, el presidente de ultraderecha está decidido a acortar distancias de cualquier manera, entre ellas asegurar que, si es reelecto el 30 de octubre, su rival "va a volver a la cárcel" porque ese es "el lugar de un ladrón". Bolsonaro fue a Recife, en la zona nordeste del país, donde no le ha ido bien en las urnas en el primer turno. Aunque su presencia no despertó mayor entusiasmo, sus amenazas tuvieron repercusión nacional.

Lula fue condenado por corrupción por el exjuez Sérgio Moro, quien acaba de obtener una banca en el Congreso. El ex mandatario (2003-2011) permaneció en una prisión de Curitiba, en el sudeste brasileño, por 580 días. El encierro favoreció la victoria electoral de Bolsonaro en 2018. El Tribunal Supremo (STF) anuló el juicio en su contra al constatar manipulación política y parcialidad no solo de Moro sino del fiscal Deltan Dallagnol, premiado también en las elecciones con un cargo de diputado.

El STF suspendió una propaganda electoral de la ultraderecha que tachaba a Lula de "presidiario" y "ladrón". La publicidad del PL repetía una fake news que ya circulaba en las redes: el líder del PT había sido el más votado en las cárceles. En la pantalla se presentaban a supuestos delincuentes haciendo el signo de la "L" del candidato de izquierdas con sus manos. Bolsonaro ha pasado por alto la orden del máximo tribunal y repitió en Recife que "si dependiera apenas del voto en las cárceles", Lula "hubiera ganado en la primera vuelta". En respuesta, el PT difundió el video que muestra al ex portero Bruno, condenado por la muerte de Elisa Samudio, expresando su intención de votar al capitán retirado. "Los mayores asesinos de Brasil apoyan a Bolsonaro", consigna el mensaje y nombra otros casos aberrantes.

Antes de la primera vuelta, Bolsonaro amenazó con suspender los comicios si le fueran desfavorables e insultó a los integrantes del STF. Obtuvo el 43% de las adhesiones, contra 48,5% de su contendiente. Los estrategas de su campaña se proponen lanzar una nueva batería de informaciones falsas. Vinicius Torres Freire, columnista del diario paulista Folha, sostuvo que la hoja de ruta de la ultraderecha de cara al 30 de octubre "consiste en lanzar gases venenosos y producir niebla de guerra. Es una combinación del gas tóxico de la mentira y el polvo de la alucinación colectiva".

Homofobia

La consigna "Dios, Patria y Familia" articula buena parte de las propagandas del PL. El candidato a gobernador de Rio Grande del Sul, Onyx Lorenzoni no dejó de repetirla para descalificar a su competidor Eduardo Leite, de la centroderecha, por su orientación sexual.  "Estoy seguro de que los gauchos y gaúchas (como se llama a los habitantes de esa región del sur) entendieron que tendrán, si es su voluntad, un gobernador y una Primera Dama de verdad". Leite respondió a través de las redes sociales: "en estos tiempos tan difíciles, en los que se intenta a toda costa separarnos unos de otros, es motivador ver a la sociedad y a la opinión pública mayoritariamente unidas para condenar las manifestaciones de homofobia. ¡No a los prejuicios! El amor, el respeto y la tolerancia hablan más fuerte".

El papel de la abstención

Con sus diatribas y mentiras, que incluyen calificar al PT como un "partido de las tinieblas", para garantizarse un mayor apoyo del electorado evangélico, Bolsonaro necesita que se repita el número de abstenciones, que, el pasado 2 de octubre representaron el 20,3% del padrón electoral, unos 30 millones de personas. De acuerdo con Thomas Trauman, columnista de O Globo, la encuesta de Genial/Quaest, confirma las intenciones del oficialismo: si se mantuviera ese promedio de brasileños que no acudirán a las urnas, el capitán retirado reduciría la ventaja que le saca Lula. La ultraderecha está a su vez decidida a redoblar sus esfuerzos para capturar el voto de los que se encuentran los indecisos, que oscilan entre el 7% y el 4%, así como los que se proponen sufragar en blanco.

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En este contexto se conoció que los empleados de Altenburg, una poderosa empresa fabricante de almohadas y ropa de cama ubicado, denunciaron ante la justicia que son presionados para votar en favor de Bolsonaro. "Lamentablemente, en el siglo XXI, volvemos a una práctica delictiva que es el acoso electoral, practicado por empresarios que coaccionan, amenazan, prometen beneficios para que sus empleados voten o dejen de votar a determinadas personas", lamentó el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Alexandre de Moraes.