Crisis en Afganistán

Al menos seis muertos en un ataque múltiple contra una escuela en Kabul

  • El atentado, que no ha sido reivindicado, tenía como objetivo a jóvenes de la minoría chií, una comunidad en el punto de mira de la rama local del Estado Islámico

Personal médico traslada a un joven herido tras el atentado contra una escuela en Kabul.

Personal médico traslada a un joven herido tras el atentado contra una escuela en Kabul. / AFP / WAKIL KOHSAR

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Adrià Rocha Cutiller
Adrià Rocha Cutiller

Periodista

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Al menos seis personas han muerto este martes en un atentado múltiple contra una escuela en Kabul, la capital de Afganistán. El ataque ha ocurrido cuando los estudiantes del centro, uno de los más grandes de la ciudad y situado en un barrio de mayoría hazara -etnia chií minoritaria en el país- salían de clase. Primero ha tenido lugar una explosión, en la entrada del centro. Al cabo de unos minutos, cuando han llegado algunos equipos de rescate y otros estudiantes, ha sido detonado otro explosivo. Un tercero lo ha hecho después, en los aledaños del centro. 

"El ataque ha causado la muerte de seis de nuestros compatriotas chiís, y ha herido otros 11", ha dicho el portavoz de la policía talibán, Jalid Zardan, este martes. Más tarde, los talibanes han admitido que los muertos podrían ser muchos más, como informa la televisión local Tolo News, citando testimonios visuales en el centro educativo.

Por el momento, nadie ha reclamado la autoría de este atentado, pero las dudas son pocas: durante los últimos años, la rama local del Estado Islámico ha puesto en su punto de mira a la minoría hazara del país, atacando tanto sus mezquitas en los días de rezo como sus escuelas, tanto de niños como de niñas. Según la interpretación ultrarradical y arcaica de este grupo yihadista -mucho más radical, por ejemplo, que la de los talibanes-, los chiís son apóstatas y traidores del islam por venerar, entre otros motivos, a Ali, el yerno de Mahoma

Más ataques

El atentado de este martes llega en un momento de máxima tensión entre el nuevo Gobierno talibán, establecido en Afganistán agosto del año pasado, y el Estado Islámico, que desde entonces ha estado llevando a cabo ataques esporádicos en el país. 

En las últimas semanas, estos ataques se han incrementado, y no solo contra población civil, sino también contra talibanes, en emboscadas en las zonas rurales del país centroasiático. 

El último ataque del EI fue este domingo, cuando, por primera vez, el grupo yihadista lanzó desde terreno afgano 10 morteros contra territorio de Uzbekistán. La acción no causó ningún fallecido.

Un oficial talibán anónimo ha explicado que en el atentado de este martes han detonado tres mochilas cargadas de explosivos que habían sido dejadas en la escuela. Una de ellas, la primera que explotó, fue colocada dentro del recinto escolar. Las otras dos estaban delante de la puerta, en el exterior.

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"Estamos indignados y condenamos fuertemente el ataque contra una escuela de Kabul este martes. Nos entristece saber que niños han sido heridos y posiblemente asesinados en las explosiones", ha dicho en un comunicado el representante en Afganistán de la oenegé internacional Save The Children, Chris Nyamandi.

Cuando llegaron al poder en 2021, los talibanes prometieron que la guerra que lleva devastando Afganistán desde la invasión soviética de 1979 había terminado. Sin embargo, el reguero de muerte y destrucción continúa.