Vacunación y tests

Biden: "Esto no es marzo de 2020. Tenemos millones vacunados, estamos preparados y sabemos más"

  • Su plan para combatir la ola desatada con ómicron incluye distribuir 500 millones de test gratuitos de covid

  • El mandatario urge a "preocupación, no pánico" y descarta la reimposición de duras restricciones o cierres

Largas colas para vacunarse contra el covid-19 en Washington, ante el avance de la variante Ómicron.

Largas colas para vacunarse contra el covid-19 en Washington, ante el avance de la variante Ómicron. / EFE / MICHAEL REYNOLDS

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Idoya Noain
Idoya Noain

Periodista

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En la lucha contrarreloj contra ómicron, la variante de covid-19 que en solo tres semanas ha pasado en Estados Unidos a ser responsable de casi dos terceras partes de los nuevos contagios, la Casa Blanca no se mueve con la misma urgencia que muchos de los países europeos y no ve necesario acudir a medidas como la reimposición de restricciones en reuniones o cierres de determinados negocios. Desde Washington el combate se intensifica reconociendo la severidad de la situación pero también con más pausa de lo que les gustaría a algunos expertos, especialmente en una nación donde el 39% de la población total y el 35% de la mayor de 5 años no ha recibido ninguna dosis de vacuna y menos de la tercera parte de los inmunizados se ha puesto la dosis de refuerzo.

Este martes el presidente del país, Joe Biden, ha anunciado nuevos elementos del plan de acción que presentó a principios de mes para enfrentar esta nueva ola. Se trata de una propuesta que se va a centrar en impulsar las inmunizaciones, reforzar el apoyo a los hospitales con personal médico federal y militar y, en aparente respuesta a críticas de expertos en salud pública que se lo pidieron a principios de mes, ampliar la disponibilidad de las pruebas de detección de covid-19.

Aunque en algunos casos como la apertura de nuevos centros federales de pruebas o el envío de 100 personas de equipos médicos a seis estados las acciones empezarán esta misma semana, un elemento central del plan, la compra y envío gratuito a los hogares de 500 millones de pruebas rápidas para realizar en casa en un país de 330 millones de habitantes no empezará hasta enero. Para entonces ya habrán pasado las fiestas navideñas, antes de las que muchos estadounidenses están teniendo problemas para poder acceder a ellas, bien por largas colas y esperas de resultados o por la escasez que dificulta comprarlas, por 25 dólares el paquete de dos, en farmacias.

“Todos debemos estar preocupados por ómicron pero no entrar en pánico”, ha dicho Biden en un discurso desde la Casa Blanca donde ha presentado el plan. “Esto no es marzo de 2020. Tenemos 200 millones vacunados, estamos preparados y sabemos más”, ha remarcado el presidente, que ha descartado medidas como volver a cerrar escuelas y ha lanzado un mensaje de tranquilidad sobre la celebración de reuniones de celebración de navidad, especialmente para los vacunados con dosis de refuerzo.

En su intervención el mandatario ha vuelto a poner el foco en los estadounidenses que no se han inmunizado, recordando que “tienen un riesgo significativamente más alto de acabar en el hospital e incluso morir”. También ha denunciado y ha pedido que acaben “peligrosas” campañas de “desinformación y mentiras” tanto en televisión como en redes sociales y ha defendido requerimientos de inmunización que el gobierno ha impuesto. “Sé que no son populares pero mi Administración no los ha implementado para controlar sus vidas, sino para salvar sus vidas”, ha dicho Biden.

El avance de ómicron

Ómicron, que a principios de diciembre representaba menos de un 1% de los nuevos casos de covid-19 en EEUU, es ya responsable de casi dos terceras partes de los nuevos casos registrados la última semana en el país según los centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Autoridades estatales y locales y el sector privado están tomando sus propias medidas para tratar de contener esta ola, aunque de momento tampoco han regresado restricciones más severas como limitaciones de participantes en reuniones o cierres forzosos. En Nueva York, por ejemplo, donde por ahora sigue en pie la celebración de la fiesta de nochevieja en Times Square, el alcalde Bill de Blasio ha anunciado un plan de acción similar al de Biden pero ha descartado un confinamiento que, ha dicho, “tendría un impacto horrible en la gente de esta ciudad”.

En Washington DC se ha reinstaurado el mandato de uso de máscaras en interiores y en Boston se han anunciado requerimientos de prueba de vacunación en locales como restaurantes y gimnasios. La Liga Nacional de Hockey ha suspendido sus partidos hasta la semana que viene, lo mismo que ha hecho con sus representaciones el musical 'Hamilton' en Broadway.

Recomendación de no viajar a España

A la vez que el virus se desata dentro de sus fronteras los CDC añadieron este lunes a España y otros países a la la larga lista de destinos a los que se recomienda no viajar a los estadounidenses. En Europa solo Suecia, Albania y Kosovo no están en esa lista.

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En el Departamento de Estado, no obstante, la advertencia de viaje respecto a España se mantenía este lunes en el nivel 3 en que se colocó en octubre, en el que se urge a “reconsiderar el viaje”, pero no alcanza el nivel 4, que recomienda directamente no viajar al país.

Mientras, en una mini rueda de prensa improvisada tras su intervención, Biden ha reconocido que está estudiando con asesores y expertos médicos la posibilidad de levantar el veto a los viajeros procedentes de Suráfrica y otros países de la región que impuso tras la detección de ómicron.