Presidenciales

La derecha francesa elige a Valérie Pécresse como candidata al Elíseo

  • La presidenta de la región parisina gana las primarias y liderará a Los Republicanos en las elecciones de 2022

  • Es la primera candidata de la derecha gaullista a la jefatura del Estado en la historia de esta longeva familia política

Valerie Pecresse tras ser proclamada candidata a la presidencia hoy en París.

Valerie Pecresse tras ser proclamada candidata a la presidencia hoy en París. / CHRISTOPHE PETIT TESSON / EFE

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Enric Bonet

Una mujer liderará a la derecha republicana francesa por primera vez en la historia. Y será una “dama de hierro”, que intenta encarnar una versión francesa de Margaret Thatcher y Angela Merkel. La presidenta de la región parisina, Valérie Pécresse, encabezará la candidatura de Los Republicanos (LR, socios del PP en Francia) en las presidenciales de abril de 2022. Unos comicios en que esta histórica familia política no solo se juega su supervivencia, sino que también aspira a invalidar la pronosticada disputa entre el presidente Emmanuel Macron y los ultras Marine Le Pen y Éric Zemmour.

Esta vez no hubo ninguna sorpresa, a diferencia de la primera vuelta del jueves. Ni los militantes se dispararon al pie con una bazuca. Pécresse ganó con el 61% de los sufragios al diputado derechista Éric Ciotti, cuya hipotética victoria hubiera sido un regalo para Macron, Le Pen y Zemmour, dada su escasa estatura política. Los 140.000 militantes apostaron por la opción de mayor consenso en la formación heredera de la derecha gaullista, aunque poco queda del legado del general De Gaulle.

“La derecha republicana ha vuelto”

“La derecha republicana ha vuelto, la derecha de convicciones y de soluciones”, aseguró Pécresse, tras el anuncio este sábado por la tarde de los resultados de la segunda vuelta de las primarias de LR. Acompañada por Christian Jacob, presidente del partido, y los otros cuatro candidatos, consagró su discurso a la unidad de esta formación: “Estamos unidos y vamos al combate con una voluntad implacable, ya que Francia no puede seguir esperando”. “Es la candidata mejor preparada para construir una síntesis entre la franja radical y la moderada”, explica a El Periódico François-Xavier Bourmaud, gran reportero político del diario conservador Le Figaro.

Pécresse, de 54 años, se formó en la prestigiosa École Nationale d’Administration (ENA) —como los presidentes Macron, Jacques Chirac u François Hollande—, incubadora de las élites francesas. Dio el salto a la política como consejera de Chirac. Pero esto no le impidió dirigir varios ministerios menores (el de Universidades y el de Presupuesto) durante la presidencia de Nicolas Sarkozy, entre 2007 y 2012. Tras haber oscilado entre las distintas facciones de la derecha republicana, preside desde 2015 la región de Île-de-France. Logró ser reelegida en junio con una clara victoria con más del 45% de los votos.

Su candidatura “preocupa a Macron”

Partidaria de una derecha moderna, europeísta, neoliberal en lo económico y favorable a un capitalismo verde, mantiene similitudes ideológicas y programáticas evidentes con Macron. El joven presidente “solo tiene una obsesión, gustar a los otros; mientras que mi única pasión, es hacer”, declaró Pécresse. Según Bourmaud, buen conocedor de lo que se comenta entre bambalinas en el Elíseo, “es cierto que Pécresse preocupa al equipo de Macron, ya que puede seducir a una parte del electorado macronista”, sobre todo aquellas clases medias y altas con afinidades conservadoras.

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Además, la flamante candidata de LR también aspira a frenar el fenómeno Zemmour. Para imponerse en las primarias, endureció su discurso en materia de seguridad e inmigración. Propone regular la llegada de extranjeros estableciendo cuotas por países e incluso la intervención del ejército en la banlieue. “No necesitamos ser extremistas para ser ofensivos, no necesitamos insultar para convencer”, defendió Pécresse, quien cuenta como director de campaña Patrick Stefanini, un reputado estratega de la derecha francesa y especialista sobre la inmigración, al que sondeó Zemmour para que dirigiera su candidatura.

Si quiere catapultarse en la carrera hacia el Elíseo —actualmente, los sondeos la sitúan cuarta con solo el 10%—, deberá concentrarse en una tarea complicada: coser y cicatrizar las hemorragias electorales hacia el macronismo y la ultraderecha. Solo así logrará frenar la decadencia de un partido que no pisa la alfombra del Elíseo desde 2012.