Tendencia delictiva

El Reino Unido detecta un auge de mujeres drogadas en discotecas mediante una inyección

La policía británica recopila datos después de que varias jóvenes descubran una marca similar a una picadura en su cuerpo tras perder la memoria

Las estudiantes de 50 universidades del Reino Unido han organizado una jornada de boicot de locales nocturnos pidiendo mayores medidas de protección

Ambiente en un pub-discoteca de Londres.

Ambiente en un pub-discoteca de Londres. / ANDY RAIN (EFE)

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Begoña Arce
Begoña Arce

Periodista

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Una nueva tendencia delictiva está en auge en el Reino Unido. Varias mujeres británicas han denunciado haber sido drogadas cuando pasaban la velada en una discoteca. Con la novedad de que la llamada “droga de la violación", que deja inconsciente a quien la toma y suele suministrarse mezclándola con la bebida de la víctima, ahora también se inyecta. Jóvenes británicas están denunciando esta variante novedosa y siniestra: un pinchazo en el momento en el que se les inocula la droga destinada a hacerles perder la conciencia y el control para poder ser sometidas a abusos sexuales.

La ministra de Interior, Priti Patel, ha ordenado a todas las fuerzas policiales del país una investigación urgente de varios casos de chicas jóvenes que aseguran haber padecido el pinchazo cuando estaban en la discoteca.

Las estudiantes de más de 50 universidades del Reino Unido han lanzado una campaña en internet para boicotear locales nocturnos durante una jornada de protesta el 28 de octubre por no garantizar la seguridad de las jóvenes. Una petición al Parlamento para exigir legalmente que las discotecas chequeen a los clientes a la entrada ha logrado ya más de 150.000 firmas.

Confundidas y aterradas

Sarah Buckle de 19 años, estudiante de la Universidad de Nottingham, ha contado en varias cadenas de televisión cómo el pasado 28 de septiembre cuando estaba en un club de esa ciudad inglesa pasó de encontrarse perfectamente a no poder hablar ni mantenerse en pie. Sus amigos llamaron a una ambulancia. A la mañana siguiente se despertó en el hospital con una pequeña picadura en la mano, que después se convirtió en un hematoma. "No había bebido mucho y lo que sentía era completamente diferente. Pasé en el hospital 10 horas y no me acuerdo absolutamente de nada. Es una locura. Estoy confundida y aterrada. Puedes tapar la bebida, pero ¿Cómo puedes evitar que alguien te pinche?". Sarah se pregunta qué podría haberle pasado si sus amigos no hubieran esta allí.

Zara Owen, de 19 años también, perdió por completo la memoria de lo ocurrido el pasado lunes, después de llegar a un bar. "Nunca he sufrido perdida de la memoria antes. A la mañana siguiente me desperté con un fuerte dolor en la pierna y vi una picadura en el epicentro de todo el dolor. No podía caminar, iba cojeando. En la universidad he oído historias de gente que va a los clubs y les han pinchado con jeringuillas. He oído historias de gente a la que han pinchado en la espalda o en la mano, eso me hizo pensar en lo que me había pasado a mí", añadió.  

 Emma MacDonald, de 21 años, afirma seguir en "estado de shock". Después de una noche con amigos en el Nite Zone de Glasgow, un local frecuentado por estudiantes, perdió completamente la memoria de lo ocurrido. A la mañana siguiente notó una magulladura en su cuerpo que parecía “una cicatriz con una picadura en medio”, ha explicado en Channel 4. Cuando a los tres días la zona se puso de color morado empezó a sospechar. Acudió al médico y le han hecho un análisis de sangre para detectar posibles infecciones.

"Es asqueroso, estoy verdaderamente espantada al pensar que haya gente que salga de noche con la intención de hacer daño". La policía de Escocia afirma en un comunicado estar investigando ese y otros supuestos incidentes en Edimburgo, Dundee, Glasgow y Aberdeen. Hay investigaciones similares en Nottingham y en Leeds, donde se recibió una denuncia la pasada semana de otra agresión con una jeringuilla.

Delito en alza

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El Comité de Interior del Parlamento ha pedido un informe urgente sobre la escala del problema. En su comparecencia ante los diputados, Sarah Crew, la mujer policía al frente del departamento de delitos sexuales, reconoció que "las droga en las bebidas y las inyecciones son tendencia" y la policía está abordando el asunto “muy seriamente”. “Hay problemas de salud, hay agresión, la motivación de quien lo hace, qué pretenden los que lo hacen”, plantea Crew para añadir: "Es justo asumir que la intención es sexual”.

Frente a la alarma que las denuncias han provocado los expertos en drogas piden calma a la espera de una verificación. Unos subrayan que para utilizar jeringuillas hace falta un cierto nivel de entrenamiento médico. A la espera de pruebas sobre tan macabro método, lo que nadie discute es que la llamada “droga de la violación” mezcladas en las bebidas es un delito constatado y al alza en todo el Reino Unido, que aumenta la inseguridad de las mujeres. 

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