Crisis humanitaria en Afganistán

Tras la llegada de los talibanes, empieza el éxodo afgano

  • Decenas de miles de afganos se acumulan en las fronteras con Pakistán e Irán huyendo de los insurgentes tras el fin de las evacuaciones

  • La ONU calcula que hasta medio millón de ciudadanos del país centroasiático podrían salir los próximos meses

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Adrià Rocha Cutiller
Adrià Rocha Cutiller

Periodista

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Tras el fin de las evacuaciones caóticas en el aeropuerto de Kabul, el éxodo ya ha empezado. Decenas de miles de afganos se concentran ya en las fronteras del país con sus vecinos -sobre todo en las que llevan a Irán y Pakistán- para huir de los talibanes después de que estos tomasen el control de Afganistán tras la desbandada de EEUU y sus aliados y del anterior ejército regular afgano.

"Un número enorme de personas están esperando en el lado afgano de la frontera a que abramos la puerta", ha dicho un guarda fronterizo pakistaní a la agencia Reuters. Estas decenas de miles se suman a los cerca de 120.000 afganos que pudieron abandonar Kabul en los aviones de evacuación de los países de la OTAN. Pero estas cifras de huidos son pequeñas en comparación con lo que puede ocurrir en las próximas semanas y meses. La ONU calcula que hasta medio millón de afganos intentará huir de su país en lo que queda de año.

"En términos cuantitativos, esperamos ver a cerca de 500.000 nuevos refugiados en la región. Este es el peor escenario que contemplamos, aunque de momento no hayamos visto un flujo masivo de afganos. La situación dentro de Afganistán está evolucionando mucho más rápido de lo que nadie esperaba", dijo esta semana Kelly Clements, Alta Comisionada de la ONU para los refugiados.

Este flujo, sin embargo, ya se atisba en el horizonte. En los últimos días, la gran mayoría de ciudades afganas se han llenado de mercadillos en los que los habitantes del lugar venden todas o casi todas sus pertenencias: desde mesas y sillas hasta televisores, armarios, cazuelas, cubiertos y estanterías. Con los bancos cerrados -con enormes colas en sus puertas para sacar el dinero-, el objetivo de los afganos que lo venden todo está claro: o protegerse de la crisis humanitaria que se cierne sobre una Afganistán gobernada por los talibanes y aislada del mundo o, directamente, conseguir el máximo de dinero posible para poder pagarse la ruta de escape.

Muros y barreras

En la actualidad, cerca de seis millones de afganos viven en Pakistán e Irán, y ambos países han asegurado no estar preparados ni querer recibir más refugiados. Así que los afganos que consiguen abandonar su país y sortear los puestos fronterizos cerrados no se quedan en estos dos países, sino que continúan su camino. 

De Irán van a pie hasta Turquía, donde el Gobierno, en la línea que les separa del país persa, están construyendo un muro a toda velocidad. Si consiguen entrar en Turquía, este no será el destino final. Los turcos tienen experiencia en ello, y Recep Tayyip Erdogan, el presidente turco, ya avisó la semana pasada: "No somos el almacén de Europa".

Pero la llegada masiva de afganos a la frontera turca aún no ha ocurrido, y la mayoría de afganos que intentan salir de su país siguen aún bloqueados en sus fronteras, que están cerradas. De ellas solo consiguen salir las personas con salvoconductos de otros países: gente que no consiguió ser evacuada en el aeropuerto de Kabul, que ahora está cerrado. 

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"Los siguientes dos o treses meses son clave. Tenemos miedo de que haya un incremento de ataques yihadistas en nuestra frontera con Afganistán", ha dicho este miércoles un oficial pakistaní anónimo a la prensa de su país. 

"Los talibanes están intentando llenar el vacío dejado por el colapso de la Administración afgana, y la comunidad internacional debe asistirles en la reorganización de su ejército para controlar su territorio", ha continuado este oficial pakistaní. Pakistán lleva décadas siendo el principal valedor internacional de los talibanes. El grupo, de hecho, fue incubado en territorio pakistaní en la década de los 90.