Por alerta terrorista

Rusia rearma a los países de Asia central tras la llegada de los talibanes

  • Antiguas repúblicas soviéticas como Uzbekistán y Tayikistán temen el aumento de los ataques terroristas por parte de los yihadistas, como ya ocurrió hace 20 años

Putin y su ministro de Defensa durante la inauguración del Foro Técnico-Militar Internacional.

Putin y su ministro de Defensa durante la inauguración del Foro Técnico-Militar Internacional. / Pool / Reuters

1
Se lee en minutos
El Periódico

Las autoridades de Rusia han anunciado este jueves que han recibido numerosos pedidos de armas por parte de los países de Asia Central. El temor surgido tras la victoria de los talibanes ha hecho que distintos países que hacen frontera con Afganistán hayan pedido a Moscú armas y helicópteros para su protección.

Los países de Asia Central, en particular Uzbekistán y Tayikistán, que hacen frontera con Afganistán temen que se vuelva a repetir lo que ocurrió durante el último Gobierno talibán. Estas antiguas repúblicas soviéticas sufrieron múltiples atentados yihadistas durante las décadas de los 1990 y los 2000 y su mayor preocupación es que, con la vuelta de los insurgentes al poder, estos ataques vuelvan ha producirse.

Pese a que los talibanes han asegurado que no van a amenazar a otros países de Asia central, Rusia ha confirmado que va a armar a los países que así lo han pedido. "Ya estamos trabajando en una serie de pedidos de países de la región para el suministro de helicópteros rusos, armas ligeras y modernos sistemas de protección de fronteras", ha declarado a la agencia Ria Novosti Alexander Mikheyev, director general de Rosoboronexport, encargada de las exportaciones de armas.

Preocupaciones rusas

Noticias relacionadas

Moscú considera que Asia central es su territorio de influencia y tiene bases militares en la región, es por ello que teme las incursiones de los yihadistas afganos, incluidos los "combatientes disfrazados de refugiados" que podrían llegar a territorio ruso. Otra importante fuente de preocupación para las autoridades rusas es el aumento del tráfico de opio y heroína, de gran importancia en Afganistán y que ahora está en manos de los talibanes.

Pese a que Rusia ha adoptado una actitud conciliadora con los talibanes, reconociendo su victoria y pidiendo un "diálogo nacional" para formar un Gobierno representativo, Moscú ha organizado operaciones militares en Uzbekistán y Tayikistán y lo hará próximamente en Kirguistán con países aliados. Estas maniobras tendrán como objetivo entrenar en "la destrucción de grupos armados ilegales que hayan invadido el territorio de un Estado miembro de la OTSC", según un portavoz de la alianza citado por la agencia Interfax.