Convulsión social

Las protestas fuerzan a Duque a retirar la reforma tributaria en Colombia

  • Las manifestaciones que a lo largo de los últimos días se han extendido por todo el país contra la medida del presidente conservador se han cobrado la vida de 21 personas

  • El proyecto afectaba sobre todo a las clases medias y bajas y solo el 27% del dinero que tenía previsto recaudar el mandatario colombiano procedía de las empresas

Los manifestantes bloquean una calle en Cali (Colombia) para protestar por la reforma fiscal defendida por el Gobierno de Iván Duque.

Los manifestantes bloquean una calle en Cali (Colombia) para protestar por la reforma fiscal defendida por el Gobierno de Iván Duque. / LUIS ROBAYO (AFP)

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Después de días de intensas protestas callejeras que han dejado 21 muertos, el presidente de Colombia, Iván Duque, se ha visto forzado a retirar del Congreso el polémico y antipopular proyecto de reforma tributaria. Las movilizaciones han tenido una intensidad que recordó al estallido que hubo en 2019, pero en esta ocasión hay que añadir la tercera ola de la pandemia a la que hace frente el país y que ya se ha cobrado la vida de 75.000 personas. Además, las unidades de cuidados intensivos están a punto de colapsar.

Salir protestar a las calles bajo esas condiciones ha dejado de manifiesto la gravedad de un problema que el Gobierno de derechas no ha alcanzado a calibrar. Este lunes ya se ha hablado de dimisiones en el Gabinete, entre ellas la del ministro de Hacienda y promotor de la polémica iniciativa, Alberto Carrasquilla, quien no estuvo presente la noche del domingo cuando Duque informó al país en un mensaje a la nación por televisión que había decidido parar la reforma. Duque apareció junto a su equipo de Gobierno.

Durante su mensaje, el presidente se resistió a mencionar la palabra ajuste. Habló, en cambio, de una "transformación social sostenible" que está lejos de ser "un capricho”. Más allá de este traspié coyuntural, dijo, debe realizarse "de manera urgente" y consensuada con otras fuerzas para "evitar incertidumbre financiera".

La pandemia ha provocado una caída de casi siete puntos del PIB. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) ha consignado que un 42,5% de los colombianos son pobres en la actualidad. Solo en Bogotá, un millón de personas dejaron de pertenecer a la clase media. En este contexto de pauperización, Duque intentó con esta reforma fallida obtener unos 6.300 millones de dólares más de impuestos para enfrentar la crisis económica.

El ministro obró como un Hood Robin. Al revés del rebelde del medioevo inglés que robaba a los ricos para repartir el botín entre los pobres, su reforma hacía recaer la mayor parte del esfuerzo sobre las espaldas de los que menos tienen. Un 73% de lo recaudado iba a provenir de los ciudadanos de a pie. Ni siquiera quedaban eximidos los que percibe entre 234 y 663 dólares al mes. Solo el 27% del dinero contemplado sería aportado por las empresas.

A pesar de que se ha visto obligado a retroceder, Duque advirtió el domingo que Colombia necesita cambios para "garantizar la continuidad de programas sociales" y "proteger a los más vulnerables". La oposición ha celebrado la derrota del Gobierno. "Es suya esta victoria popular, ha aprendido la fuerza de su propia acción colectiva. Ha ganado en confianza en sí mismo y la posibilidad de cambiar la historia", ha dicho Gustavo Petro, quien compitió en 2018 por la presidencia con el candidato del Centro Democrático, el partido de Álvaro Uribe. Para la congresista y artista plástica María José Pizarro, la reforma debió ser retirada por Duque de inmediato. "Su soberbia le costó demasiado al país, la respuesta violenta llevó a más violencia".

El uribismo también ha reconocido que no estaban dadas las condiciones para avanzar con el proyecto. “La gran lección de esto es que tenemos que escucharnos más y estar menos prevenidos, que hay que asumir el llamado de la ciudadanía con humildad”, ha señalado el legislador Edward Rodríguez. Óscar Iván Zuluaga, exministro de Hacienda de Uribe, también se ha mostrado a favor de “un acuerdo político con los sectores políticos y sociales”.

La disputa que viene

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Cuando todavía se esperan más movilizaciones contra el Gobierno, los analistas se preguntan qué tipo de política fiscal sería viable en un país donde la pandemia ha agravado los problemas sociales. "Todo el mundo parece estar de acuerdo en que es necesario realizar una reforma tributaria", señala el diario bogotano 'El Espectador'. Y si bien "nadie quería esta iniciativa" es imperativo repensar los impuestos que deben crearse en momentos que la deuda externa colombiana ha pasado de representar del 40 % del PIB a más del 60 %. "Parafraseando la fórmula icónica ante la muerte de un rey: la reforma está muerta, larga vida a la reforma".

A estas alturas a varios comentaristas les resulta evidente que Duque quiso pelear contra molinos de viento: no existían las condiciones políticas para llevar adelante sus planes. "Si al menos hubiera negociado lo que hoy comenzará a regatear, no habría atizado esa hoguera que estaba ahí, con las brasas listas y ocultas por la pandemia, desde noviembre de 2019", ha considerado Yolanda Reyes, columnista del diario 'El Tiempo'. "En circunstancias tan precarias, habría sido un gesto de humanidad reconocer el desacierto de elegir como objetivo para su búsqueda de recursos a la gente que sobrevive…Sin embargo, si vamos a sincerarnos, nadie esperaba esos gestos de Duque, porque nadie espera mucho (o nada) de él".

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