Entrevista con Mairead McGuinnes

La comisaria de Servicios Financieros: "Si Londres hubiera elegido otro Brexit no tendríamos estas dificultades"

  • La política irlandesa critica la forma en la que el Reino Unido decidió romper sus vínculos con la Unión Europea

La comisaria de Servicios Financieros: "Si Londres hubiera elegido otro Brexit no tendríamos estas dificultades"
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Silvia Martinez
Silvia Martinez

Periodista

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Hace seis meses que la irlandesa Mairead McGuinnes (Ardee, 1959) dio el salto desde el Parlamento Europeo -donde ocupó un escaño durante más de tres legislaturas- a la Comisión Europea para sustituir a su compatriota Phil Hogan, obligado a dimitir tras ser acusado de vulnerar las reglas sanitarias del covid-19, y hacerse cargo de la cartera de servicios financieros y unión de mercado de capitales cuya tarea es garantizar la estabilidad financiera y evitar una nueva crisis bancaria. Aún así, el Brexit y la aplicación del protocolo de Irlanda e Irlanda del Norte siguen muy presentes en su día a día. "Si uno opta, y el Reino Unido lo hizo, por abandonar la unión aduanera y el mercado único y desconectarse de todas nuestras normas de sanidad vegetal y animal, hay consecuencias. Si el Reino Unido hubiera elegido lo contrario, ahora no tendríamos estas dificultades", sostiene en una entrevista con EL PERIÓDICO y varios medios europeos.

El problema con el Protocolo para Irlanda e Irlanda del norte persiste.

El vicepresidente (Maros) Sefcovic pasó gran parte del mes de diciembre tratando de acordar una extensión del plazo cuando nos dimos cuenta de que las empresas no estaban preparadas y lo habían dicho. Si el primer ministro (Boris Johnson) hubiera entablado un debate más claro y directo con las empresas en Irlanda del Norte y los exportadores del Reino Unido a Irlanda del Norte, el brexit habría estado mejor preparado. La industria y las empresas habrían entendido mejor el papeleo necesario. Se habrían puesto en marcha la infraestructura necesaria y el intercambio de información. No estoy segura de qué pasó exactamente pero claramente no hubo preparación suficiente para que todos pudieran implementarlo a su debido tiempo.

¿Qué le parece la decisión unilateral de Londres de posponer los controles aduaneros al menos hasta octubre?

El Reino Unido debería haber negociado con la UE. Todos sabemos que hay que encontrar soluciones y que hay que encontrarlas de forma colectiva. Cuando el Reino Unido dice que necesitan al menos hasta octubre, esto deja las cosas más abiertas de lo que sería útil. Las empresas deben prepararse para estos cambios y debe ser ahora.

Lo que tenemos son dos visiones del protocolo.

Una mayoría en Irlanda del Norte votó a favor de permanecer en la Unión Europea. Ciertamente, la comunidad unionista en Irlanda del Norte tiene preocupaciones porque quieren estar cerca del resto de Gran Bretaña y no les gusta la idea de fronteras o barreras. Pero deberían de haber sabido cuáles son las consecuencias y no creo que discutieran con plena claridad las implicaciones. Llevó mucho tiempo y esfuerzo llegar a un acuerdo sobre el protocolo y debe implementarse, teniendo en cuenta todas las sensibilidades. Somos plenamente conscientes de las dificultades y queremos ayudar. No queremos ver más fragmentación en Irlanda del Norte. Las divisiones no ayudan.

Aún así la Comisión Europea ha optado por iniciar acciones legales contra el reino Unido

Hemos respondido de la manera en la que hemos podido. Teníamos que responder. Ahora espero que prevalezca la sabiduría y que lord (David) Frost se siente con mi colega Sefcovic. Si es hasta octubre porque esta es la decisión unilateral, con la que estamos absolutamente en desacuerdo, nos gustaría pensar que el Reino Unido de buena fe intentará implementar su parte del trato antes de octubre. Seremos flexibles pero si haces un trato con alguien tienes que sentarte y hablar con él.

¿Creía que habría problemas?

Sí porque el Brexit ha creado un conjunto de circunstancias muy singulares en Irlanda del Norte, que no existían cuando el Reino Unido era un miembro de pleno derecho de la UE. Recuerdo fronteras, barreras, soldados y puntos de control. La alegría de no tenerlos es simplemente increíble pero es difícil para las personas de una generación más joven darse cuenta de que existían. El Brexit ha traído esto de vuelta a un lugar en el mar de Irlanda donde pensamos, y el Reino Unido estuvo de acuerdo, en que podían ser acomodados (para evitar una frontera física en la isla).

En enero Bruselas invocó una cláusula del protocolo para restringir las exportaciones de vacunas.

Fue un un error que estuvo vivo durante una hora y después nos disculpamos durante días. El hecho de que sucediera ha aumentado nuestra conciencia de verificar y verificar que no haya consecuencias no deseadas, particularmente en Irlanda del Norte. Realmente en el momento del incidente me preocupó que se pusiera en duda el compromiso de Europa con Irlanda del Norte y con la paz.

Está pendiente la regulación de los servicios financieros. Bruselas y Londres se han dado hasta finales de marzo para cerrar un acuerdo sobre la equivalencia de derechos financieros que permita a las empresas británicas seguir operando en Europa.

No tenemos urgencia ni debemos precipitarnos. No tenemos suficiente información. Tenemos que ver cuál es el interés de la UE, particularmente en torno a la estabilidad financiera. El motivo principal del Brexit fue divergir de las normas de la UE. Espero que en el sistema financiero no haya mucha divergencia, pero también cambiaremos nuestra legislación. Esperamos cumplir con nuestra fecha límite para acordar el Memorando de entendimiento y luego comenzamos a trabajar en algunos detalles.

¿Qué debe hacer la Comisión Europea para que todas plazas financieras europeas estén en igualdad de condiciones a nivel internacional?

En la UE ha habido algunas partes del sistema financiero que se han reubicado. No tendremos una plaza sino (varias): Frankfurt, Amsterdam, París, Dublín. Todas como parte del sistema financiero de la UE. No tenemos una estrategia que diga tiene que ocurrir esto y tiene que ocurrir aquí. Los mercados decidirán cual es el lugar más apropiado. Lo que queremos es estabilidad financiera. Es probable que haya muchos cambios entorno a la digitalización, la banca abierta, monedas digitales… Es un área de rápida evolución en los próximos años. Muchos de los problemas a los que nos enfrentamos son globales. Tenemos una cooperación regulatoria muy fuerte con Estados Unidos y funciona. Es lo que necesitamos con el Reino Unido. En cuanto a los servicios financieros que se han mudado a la UE son bienvenidos para las plazas que se han beneficiado pero es consecuencia del Brexit y la forma del Brexit que el Reino Unido eligió.

¿Ve posible llegar a un acuerdo este año en la OCDE sobre la tasa a los servicios digitales? ¿Espera negociaciones más fáciles con Joe Biden?

En general diría que las relaciones son más fáciles globalmente con la Administración de Joe Biden. El estado de ánimo y la atmosfera hacia un acuerdo es mejor. Sobre la tasa digital, la posición de la UE es que queremos que las cosas funcionen en la OCDE pero estamos preparados para avanzar por nuestra parte si no hay acuerdo. Cuando uno mira el estado de ánimo del público hacia las grandes empresas y los impuestos hay mucha más sensibilidad debido a la crisis. Los ciudadanos quieren transparencia y equidad en la fiscalidad global así que espero que podamos avanzar a nivel de la OCDE. Sería realmente útil desde una perspectiva europea, pero como ha dicho la propia presidenta, estamos preparados y dispuestos a trabajar hacia una solución europea.

¿Le preocupa el aumento de los créditos morosos?

Estamos plenamente comprometidos en apoyar a empresas y trabajadores. También tenemos al BCE que ha contribuido a apoyar a los países y sus economías y ha sido vital durante la pandemia, que todavía no ha terminado. Según su análisis en un escenario muy adverso el potencial es de 1,4 billones de créditos de dudoso cobro a finales del próximo año pero es el peor escenario posible. Si nos fijamos en las estadísticas, el nivel de quiebras ha disminuido durante el covid-19 lo que responde al apoyo a las empresas. Probablemente veremos un aumento de los préstamos dudosos. Esperemos que no se extienda al peor de los escenarios pero si ocurriera necesitamos mercados secundarios que funcionen bien. Si estos créditos morosos permanecen en los (balances de los) bancos, estos dejarán de dar préstamos a ciudadanos y empresas y podríamos tener una crisis crediticia. La evitaremos actuado temprano y con un debate a nivel nacional y europeo. Pero tener mercados secundarios que funcionen adecuadamente es absolutamente crucial.

¿Puede excluir nuevas crisis bancarias?

Nuestro trabajo es evitar una crisis bancaria. Somos conscientes de lo que podría suceder en el peor de los escenarios y estamos trabajando para evitarlo. Tendremos (una nueva ronda de ) test de estrés en julio. No creo que haya un salto repentino de quiebras. No veo que vaya a suceder. Quiero que los bancos hablen con las empresas que sean viables a largo plazo para que haya reestructuraciones cuando sea apropiado. De la crisis pasada se podía culpar a alguien, a un prestamista imprudente o un prestatario imprudente. Esta vez, la verdad es que el mundo desarrollado no estaba preparado para una pandemia. Hemos aprendido y nos hemos adaptado muy rápido. Tomamos medidas con rapidez. Hemos obtenido buenos resultados con las vacunas. A pesar de todas las dificultades que el covid-19 nos ha lanzado, la reacción ha sido la adecuada. Somos muy conscientes de que algo tan invisible como un virus puede detener al mundo. Debemos estar preparados si algo así vuelva a suceder.

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Han propuesto recientemente legislar sobre las criptomonedas. ¿En qué estado estado está este asunto?

Es algo sobre lo que habla todo el mundo pero no hay regulación. Queremos que haya una regulación suficiente y protección para el consumidor en ese marco. En cuanto a las grandes empresas lanzando monedas digitales ya hemos dicho que no deben ponerse en marcha hasta que esté regulado y se haga de forma negociada. Debido al covid-19, lo digital es la nueva moneda porque desde marzo hemos utilizado tarjetas. Creo que habrá cambios dramáticos en esta área. Hay muchas innovaciones y tenemos que analizar también los riesgos. Además, sabemos que el número de intentos de fraude durante el covid-19 ha aumentado en el sistema financiero porque hay más gente trabajando digitalmente así que tenemos que garantizar que el conjunto del sistema, todas las infraestructuras, son suficientemente seguras.