03 jun 2020

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MIEDO A UNA NUEVA CRISIS SANITARIA

Una sesentena de infectados por una misteriosa epidemia en China

El brote dispara la alerta regional y en Singapur, Taiwán y Filipinas hacen controles de temperatura a los viajeros

Adrián Foncillas

Medidas de seguridad en un hospital durante la epidemia del SARS en China en el 2003.

Medidas de seguridad en un hospital durante la epidemia del SARS en China en el 2003. / AFP

Una epidemia causada por un virus desconocido ha afectado a docenas de personas en China y espoleado el miedo a otra crisis sanitaria. Son ya 59 víctimas, localizadas en su mayoría en una megaciudad del interior pero con algún caso ya en la lejana Hong Kong, lo que explica la aprensión por el inminente trasiego del Año Nuevo chino.

Los afectados desarrollan síntomas típicos de la neumonía como fiebres, problemas respiratorios y lesiones pulmonares. Las autoridades médicas han aclarado que no hay evidencias de contagios entre humanos y presentado una larga lista de descartes: no es SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo), MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio), adenovirusgripe aviarporcina ni otro de los sospechosos habituales. Sí se conoce su epicentro. Es un mercado de pescado de un barrio periférico de Wuhan (capital provincial de Hubei) que ofrecía un zoológico culinario: pájaros, serpientes, conejos, ciervos... y muchos de ellos vivos. En ese ecosistema se han incubado algunas de las peores epidemias: en uno de la antigua Cantón, la provincia costera donde se estofa cualquier bestezuela que quepa en la olla, se gestó el SARS en el el 2002 a través de los civetas vivos.

En cuarentena

El grueso de los contagiados por la nueva epidemia son vendedores de aquel mercado que ya ha sido clausurado. El Gobierno local ha extremado la higiene en la zona, enviado a técnicos para identificar al virus y sometido a observación médica a los 163 vecinos que tuvieron contacto con los enfermos. Siete de los 59 infectados están ingresados en situación crítica y sometidos a cuarentena.

La epidemia ha disparado la alerta regional. Aeropuertos de SingapurTaiwán Filipinas someten a controles de temperatura a los llegados de Wuhan y la preocupación se ha disparado en Hong Kong después de que 21 viajeros mostraran problemas respiratorios. La jefa ejecutiva, Carrie Lam, ha anunciado medidas de seguridad reforzadas en la frontera y los comercios de la excolonia han llenado sus estanterías de máscaras faciales. Hong Kong es especialmente frágil por su altísima densidad de población y su condición de 'hub' aéreo global. Además del SARS, ya padeció la gripe aviar en 1997 y la porcina en el 2009.

A Pekín le ha estallado la crisis en el peor momento. Centenares de millones de chinos se preparan ya para regresar a sus hogares o para viajar por todo el mundo en la semana festiva del Año Nuevo chino. Ese éxodo anual, el mayor en la historia en tiempos de paz, supondrá un reto mayúsculo para las autoridades sanitarias del país.

En contacto con la OMS

China acostumbraba a esconder sus crisis sanitarias bajo la alfombra hasta que se les escapaba de las manos. Pero tras la calamitosa gestión del síndrome respiratorio SARS, Pekín dio un volantazo hacia la transparencia y la colaboración internacional. La Organización Mundial de la Salud (OMS), que en los últimos años ha aplaudido la actitud china, ha informado de que está monitorizando la crisis en contacto constante con las autoridades de Pekín.

Pero la falta de información sobre una misteriosa epidemia ha estimulado la rumorología en las redes sociales y empujado al Gobierno al apagón censor para evitar el pánico. Ocho personas han sido detenidas ya por difundir informaciones falsas.

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