03 jul 2020

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ATAQUE EN ODESSA

Un control de tráfico en Tejas degenera en una fuga a tiros con siete muertos y 20 heridos

El pistolero fue finalmente abatido por la policía en las inmediaciones de unos multicines

Ricardo Mir de Francia

Las 21 víctimas han sido reportadas por herida de bala, pero se desconoce su situación

Las 21 víctimas han sido reportadas por herida de bala, pero se desconoce su situación / AP

Nuevo baño de sangre en Estados Unidos. Al menos siete personas han sido asesinadas y otras 21 han resultado heridas en Tejas, después de que un conductor se diera a la fuga en un control de tráfico y emprendiera una alocada carrera a tiros que culminó más de 15 kilómetros después en unos multicines. En el camino, fue disparando contra los agentes que trataron de detenerlo, pero también contra otros conductores y viandantes que se cruzaron en su camino. Las autoridades han descrito al pistolero, que fue finalmente abatido, como un varón blanco y treintañero, aunque aún no han desvelado su identidad. Tampoco se sabe por qué lo hizo: si fue una matanza premeditada o un desvarío improvisado; si fue un acto terrorista bajo algún pretexto político o una infamia completamente gratuita. 

De lo que no hay duda es que todo empezó por una nimiedad, cuando una patrulla de tráfico le dio el alto a un Honda amarillo por no haber puesto el intermitente en un cruce de carreteras al oeste de Tejas. Concretamente entre Midland y Odessa, dos pequeñas ciudades rodeadas de cientos de pozos de gas y petróleo en plena Cuenca de Permian, una de las grandes plataformas de hidrocarburos del país. De acuerdo con el relato de las autoridades, antes de que el vehículo se detuviera completamente, su conductor sacó un rifle y disparó contra los agentes hiriendo a uno de ellos. Eran alrededor de las 15.30 hora local del sábado. La fuga había comenzado. 

El conductor puso entonces rumbo al oeste, en dirección a Odessa. Y en algún momento, se cambió de coche tras robar una furgoneta de reparto de correo postal. A bordo de ella, se dirigió hacia los multicines de un centro comercial en la autovía 191. "El sospechoso fue disparando contra civiles inocentes por toda Odessa", dijo más tarde la policía la ciudad. Entre los heridos, hay una niña de 17 meses y tres de los agentes que trataron de reducir al asaltante.

Arma larga

Shauna Saxton fue una de las conductoras que se cruzó en su camino, no muy lejos del centro comercial. "Miré por encima de mi hombro hacia la izquierda y vi el coche dorado. El hombre llevaba un arma larga y me estaba apuntando", le contó a la agencia Associated Press. A golpe de bocinazo, logró escapar del campo de acción del pistolero, no sin antes escuchar en la distancia varios disparos. El caos generado en las carreteras de la zona debió de ser de tal magnitud que durante un buen rato la policía pensó que había varios pistoleros. 

Después de más de 15 kilómetros de eslalon al volante, la policía bloqueó el acceso exterior a los multicines a los que aparentemente se dirigía el asaltante. Y fue allí donde fue finalmente interceptado. En uno de los vídeos grabados por los testigos, se ve cómo el sospechoso lanza su coche robado de reparto postal contra la barrera de vehículos de la policía. A continuación, los agentes se acercan al coche con las pistolas en alto. No está claro si le llegan a disparar, aunque las autoridades han confirmado que está muerto. 

Este último tiroteo cierra un mes horrendo para Tejas, que ya fue a principios de agosto escenario de otra masacre todavía más cruenta en El Paso. El pasado 3 de agosto, un hombre mató a 22 personas e hirió a otros 26 en un Walmart de la ciudad fronteriza, poco después de haber colgado en internet un manifiesto racista contra los inmigrantes. Si se contabilizan los tiroteos con más de tres muertos, solo en agosto la cifra de fallecidos en todo Estados Unidos asciende a 51, según el Mass Shooting Tracker. De acuerdo con ese mismo criterio, en lo que va de año se han producido 58 tiroteos de masas

Donald Trump no se ha pronunciado hasta el momento sobre este último episodio de violencia armada, pero sí lo ha hecho su vicepresidente, Mike Pence, quien ha dicho que su Gobierno "sigue completamente decidido" a trabajar con ambos partidos en el Congreso para "hacer frente a la plaga de atrocidades que aflige al país". No parece más que retórica vacía. Después de la matanza de El Paso, Trump aseguró que estaba dispuesto a endurecer los controles para los compradores de armas, pero solo unas semanas después, tras hablar con sus aliados del lobi de las armas, afirmó que esos controles son "ya muy duros" y se olvidó del tema.