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COMBATE AL EI

Trump retira las tropas de EEUU en Siria

La Casa Blanca confirma el inicio del repliegue de sus 2.000 efectivos y habla de "victoria sobre el califato"

El presidente desoye los consejos de asesores de seguridad nacional y Defensa que alertan sobre Rusia e Irán

Idoya Noain

La explosión ha provocado el desplome de un edificio de cinco plantas.

La explosión ha provocado el desplome de un edificio de cinco plantas. / AP

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, retira sus tropas de Siria. El repliegue, según ha confirmado este miércoles la Casa Blanca en un comunicado, ya ha comenzado. No está claro el calendario pero fuentes de la Administración han confirmado a medios estadounidenses que el presidente ha aprobado la retirada "rápida" y "completa" de los cerca de 2.000 efectivos que seguían en el país, un proceso que según The New York Times podría completarse en los próximos 30 días. Fuentes del Departamento de Estado han anunciado también que todo su personal saldrá de Siria en 24 horas

Esta mañana, después de que varios medios avanzaran la decisión, Trump ha colgado un mensaje en Twitter en el que ha declarado: "Hemos derrotado al Estado Islámico en Siria, mi única razón para estar allí durante la presidencia Trump”. 

Horas después su portavoz, Sarah Huckabee Sanders, ha emitido el comunicado asegurando también que "EEUU ha derrotado al califato territorial" y anunciando el inicio del repliegue. Sanders ha hablado de "transición a una nueva fase de esta campaña" pero no ha dado más detalles de esa "nueva fase", en la que podría mantenerse la campaña aérea. La portavoz ha declarado también que EEUU "está listo para volver a involucrarse a todos los niveles para defender los intereses americanos cuando sea necesario". 

Oposición del Pentágono

Altos mandos del equipo de seguridad nacional de Trump y del Pentágono, incluyendo el secretario de Defensa, James Mattis, han pasado los últimos días intentando disuadir al presidente en reuniones y conferencias telefónicas. Según ha explicado 'The New York Times', trataban de convencerle que el giro significativo en la política de seguridad nacional básicamente cedería Siria a Irán y Rusia precisamente en un momento que llama a EEUU a plantar cara a esos dos países y a la expansión de su influencia en la región.

Los mandos militares argumentaban también que sería una traición para los kurdos que han funcionado como aliados en el combate del EI tanto en Siria como en Irak, contra los que Turquía ha prometido librar una intensificada ofensiva militar. 

Polémica y críticas

Trump prometió en campaña este paso. Desde que llegó al Despacho Oval ha intentado encontrar la manera de cumplir esa promesa y, con reticencias, accedió en abril a una petición de Defensa para prorrogar la presencia para completar la misión. Aun así insistió en que sacaría a las tropas "pronto".

El viernes pasado habló por teléfono con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que desde el primer momento se ha opuesto a la alianza de Washington con los kurdos e informó al mandatario estadounidense de que iba a lanzar su ofensiva contra ellos pronto. A partir de ese momento, según el 'Journal', se aceleraron los planes de salida. Aunque se discutió la posibilidad de una retirada estadounidense escalonada, Trump ha optado por una salida total y "lo más rápida posible".

Ha enmarcado su decisión en lo que define como una victoria en la lucha contra el EI, que según EEUU ha perdido el 90% del territorio que controlaba en Irak y Siria, pero han sido numerosas las voces que han criticado tanto la retirada como las declaraciones grandilocuentes sobre la supuesta derrota del Estado Islámico. Entre los críticos se encuentran varios legisladores republicanos, como el senador Marco Rubio, que ha hablado de un "error enorme", o Lindsay Graham, que ha tirado a Trump donde más le duele comparando su decisión con "un error tipo (Barack) Obama". Graham, que recientemente estuvo en Afganistán, ha declarado que el "EI no está derrotado" ni allí ni en Siria ni en Irak y ha advertido de que la retirada "se verá como un impulso al deseo del EI de regresar". 

Hace solo tres meses Mattis dejó clara su posición. "Deshacerte del califato no significa que puedes decir ciegamente 'nos hemos deshecho de ellos', marcharte y luego preguntarte porqué vuelve", declaró recordando lo que sucedió cuando EEUU sacó sus tropas de Irak. Y la semana pasada Brett McGurk, el enviado de Trump en la coalición contra el EI, dijo que una política que no incluyera mantener la presencia sobre el terreno para asegurar algo más que la derrota territorial del EI sería "temeraria".