27 nov 2020

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'CASO MEDIASET'

Ratificada la condena contra Berlusconi por estafa fiscal

El exprimer ministro italiano, condenado a cuatro años de cárcel y cinco de inhabilitación de cargos públicos, puede recurrir al Supremo

ROSSEND DOMÈNECH / Roma

Cuatro años de prisión y cinco de inhabilitación para cargos públicos. El tribunal de apelación de Milán ha reafirmado este miércoles, tras seis horas de reunión, la sentencia de primer grado por la que el exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi fue condenado por estafa fiscal. Tres años resultaron condonados gracias a un indulto.

El político no ingresará en prisión, porque sobre un aspecto legal del caso tiene que pronunciarse el Constitucional, en junio. Es más que probable también que la defensa de Berlusconi recurra ante el Supremo.

El caso judicial se refiere a la compra de derechos televisivos del grupo industrial Mediaset a varias distribuidoras norteamericanas, en cuyas operaciones se habría hinchado el precio de los derechos de propiedad para lograr un beneficio en negro. Los hechos sucedieron entre los años 2002 y 2003 y la estafa estimada por Hacienda asciende a siete millones.

El tribunal ha condenado a Berlusconi y a su socio en la operación, Frank Agrama, productor de EEUU, a hacer efectiva inmediatamente una indemnización fiscal de 10 millones de euros.

Se trata de la tercera sentencia de condena contra Berlusconi pronunciada en los últimos seis meses. Queda por finalizar el proceso conocido como 'caso Ruby', en el que se le acusa de prostitución de menor.

Reacciones diversas

"Una sentencia pésima, los jueces de Milán tienen prejuicios", ha comentado Nicolò Ghedini, abogado de Berlusconi, prevenciones que no debe tener la bolsa de Milán. Desde que conservadores y progresistas pactaron dos semanas atrás la gran coalición que apoya al Ejecutivo de Enrico Letta, el título Mediaset ha regalado a Berlusconi la friolera de 570 millones de euros, equivalentes a 22 millones por día. El valor total de los activos del político-industrial en el grupo se ha revaluado de esta manera de 1.800 millones a 2.370 millones.

Paralelamente al caso, pero con referencia a un aspecto del mismo, deberá pronunciarse el Constitucional. En el 2010, cuando Berlusconi era jefe del Gobierno, no asistió a una audiencia del proceso de apelación, aduciendo compromisos ineludibles del cargo. Sin embargo, el tribunal decidió proseguir sin su presencia, arguyendo que aquel día su ausencia no era justificada y la defensa presentó recurso ante el Constitucional, argumentando un "conflicto entre poderes del Estado".

Si el Constitucional confirma que el tribunal actuó correctamente, la sentencia de hoy será firme, salvo cambios durante el recurso al Supremo. Aunque a Berlusconi le podría costar el escaño del Senado, a causa de la condena de inhabilitación de cargos públicos.