Fallecida a los 84 años

Adiós a Concha Velasco: de los escenarios a sus amoríos y desamores

La actriz, bailarina, cantante y presentadora, fue una de las artistas más sobresalientes y queridas de nuestro país con una carrera exitosa repleta de amores y desamores

Muere Concha Velasco a los 84 años, la eterna chica ye-yé

La actriz Concha Velasco durante la entrevista concedida a la Agencia EFE,con motivo del estreno de su nueva película "Más allá del jardín".EFE/Barriopedro

La actriz Concha Velasco durante la entrevista concedida a la Agencia EFE,con motivo del estreno de su nueva película "Más allá del jardín".EFE/Barriopedro / EFE/ Barriopedro

Mireya Roca

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La vida personal y profesional de Concha Velasco (Valladolid, 1939), marcada por su infinita energía y un reconocido talento, da para más que un guion de película.

La artista protagonizó 80 películas e innumerables obras de teatro, musicales y populares series de televisión, a lo que hay que añadir su faceta como presentadora, que le permitió financiar sus sueños teatrales.

Por todo ello, Velasco fue hasta su muerte este sábado a los 84 años, incluso retirada del foco mediático, una de las artistas españolas más queridas, no solo por sus años repletos de éxitos profesionales, sino también de avatares sentimentales.

Carrera precoz

Ya de niña demostró maneras. Cuando estudiaba danza clásica, debutó en el Cuerpo de Baile de la Ópera de A Coruña. Más tarde zapateó como bailaora en la compañía de Manolo Caracol y fue también chica de revista con Celia Gámez.

Con solo 15 años inició su carrera en el cine con un papel en la película ‘La reina mora’, pero su gran éxito le llegó con ‘Las chicas de la Cruz Roja’ que, dos años después, la convirtió en uno de los rostros más populares de España.

Numerosos filmes sucedieron a este bombazo y en 1965 rodó ‘Historias de la televisión’. Tras su estreno, se convirtió para siempre en ‘la chica yeyé’, título de la canción de Augusto Algueró que interpretaba en la película. Su éxito en la música le permitió grabar ocho discos más, aunque ella nunca se reconoció como cantante.

Con gran soltura abordó todos los géneros: la comedia, el drama, los musicales… Triunfó en la televisión como protagonista en diversas producciones dramáticas ('Teresa de Jesús', 1984) y como presentadora, actriz y bailarina en programas de variedades ('¡Viva el espectáculo!').

Su buen hacer y el cariño del público le abrieron muchas puertas y le dio la posibilidad de rodar a las órdenes de grandes directores como Pedro Olea, Josefina Molina y Luis García Berlanga, pero también le marcó su tambaleante vida amorosa.

Amores y desamores

El primer amor de su vida no fue correspondido: era un hijo del gran cantaor Manolo Caracol, pero fue rechazada por su pronta edad.

Años después, el primer hombre que la conquistó fue el director José Luis Sáenz de Heredia, que le llevaba 28 años de diferencia. Él la fichó como protagonista de ‘El indulto’, con el actor mexicano Pedro Armendáriz. "José Luis fue un hombre al que quise mucho y del que aprendí una barbaridad, pero que seguramente no me quería tanto como yo a él. No era la persona que necesitaba", dijo Concha en una entrevista, que estuvo nada menos que 11 años al lado de este hombre, que fue su primer amor.

A principios de los 70, rompió con Sáenz de Heredia y, tras actuar en el cine con Fernando Fernán Gómez –del que Concha diría que fue su amor platónico y el actor que mejor besaba del cine–, la actriz dio un nuevo rumbo a su profesión, dando el salto al teatro.

Poco después, Concha se enamoró de Juan Diego, el célebre intérprete sevillano. Juntos protagonizaron la obra de Antonio Buero Vallejo ‘Llegada de los dioses’. Tres años después, terminaron su relación como buenos amigos, pero ella se quedó con las ganas de casarse con él y siempre le agradeció que le hubiera inculcado conciencia social.

Según confesó Concha, su gran amor fue Manolo Escobar, pero al estar casado con Anita Marx, nunca pudo vivir un romance con el cantaor, aunque estaba "enamoradísima" de él. "He estado enamoradísima de un señor, pero decidí que no y su mujer y yo nos hicimos amigas", afirmó en más de una ocasión en referencia al intérprete de 'Mi carro', al que siempre le unió una gran amistad.

Después llegó a su vida el director de fotografía Fernando Arribas, otro un hombre casado. Participaron en varias películas juntos como ‘Tormento, Pim, pam, pum... ¡fuego! y ‘Las vacaciones de Blanca’. Poco después, la vallisoletana puso punto final al ‘affaire’.

Adolfo Marsillach, el actor y director con el que trabajó en numerosas ocasiones, fue quien le presentó al hombre de su vida: el productor Paco Marsó. "Un terremoto cambió mi vida", reveló la actriz en sus memorias.

El 4 de septiembre de 1976 nació Manuel, el primogénito de la artista. Curiosamente, la artista no desveló hasta 2021 quién es el padre de su hijo Manuel. La actriz había mantenido en secreto la identidad del padre biológico durante todos estos años y en el programa 'Sábado Deluxe' reveló que el padre de Manuel es Fernando Arribas.

Velasco contrajo matrimonio el 18 de abril de 1977 con Paco Marsó. Fue una boda íntima con pocos invitados.

Las crisis

La pareja, que fueron padres de Paco, su segundo hijo, el 5 de abril de 1979, saboreó durante años las mieles del éxito, pero también el fracaso, la ruina económica y las infidelidades.

Los años de esplendor, marcados por la creación de su propia compañía de teatro y su exitosa serie de televisión ‘La comedia musical española’, se alternaron con los continuos embargos y las deudas.

Tras varias crisis y quedar absolutamente arruinados, el matrimonio se separó en 2005. Marsó dejó de ser su representante y ella sola se hizo cargo de las deudas con Hacienda. La artista se vio obligada a poner a la venta su casa en La Moraleja en 1998 y se trasladó a su antiguo piso de Madrid, que poco después también tuvo que vender.

Pero aún iba a vivir uno de los peores episodios de su existencia. Un año después de su ruptura, Marsó se convirtió en un asiduo de los programas de televisión e hizo pública su adicción al juego y sus numerosas infidelidades en los 28 años que estuvo unido a Concha, quien, en 2009, se enteró por la prensa de que su ex se casaba con una joven cubana con la que iba a tener un hijo.

Triste y decepcionada, firmó el divorcio un año después y se refugió en sus hijos y en el trabajo. Sin embargo, pese a todo lo que sufrió a su lado, en noviembre de 2010 viajó a Málaga para darle el último adiós al que fue el hombre de su vida.