El parte, en Instagram

Brooke Shields, la actriz forofa del 'fitness' (y las lesiones)

  •  La protagonista de 'El lago azul' está aprendiendo a caminar de nuevo tras romperse el fémur, su última hospitalización tras el reemplazo parcial de una rodilla y una operación doble de las muñecas

  • Compañeras de profesión como Glenn Close, Sharon Stone o la protagonista de 'Flashdance', Jennifer Beals, le envían mensajes de cariño para que vuelva a estar en forma pronto

Brooke Shields, en un selfi compartido en su cuenta de Instagram.

Brooke Shields, en un selfi compartido en su cuenta de Instagram. / INSTAGRAM

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Brooke Shields no está en su mejor momento de forma. La modelo, actriz de televisión, cine y teatro, además de escritora, acaba de sufrir un desafortunado accidente que la ha llevado de nuevo al hospital con fractura de fémur. La protagonista de 'El lago azul', de 55 años, ha dado cuenta con un vídeo en Instagram, en el que se la ve de cintura para abajo, renqueante, con una bata de hospital, muletas y calcetines antideslizantes. Y aunque por el momento aún no ha explicado si se ha caído mientras se ejercitaba en casa con su entrenador personal o se ha debido a una torpe caída, la exsupermodelo ha descrito que no le faltan fuerzas ni ánimo para volver a resurgir cual ave fénix: "Me rompí el fémur", ha escrito en la leyenda del vídeo. "Comenzando a mejorar. No importa cuál sea tu desafío, toma una decisión positiva, por ti mismo, para seguir adelante", ha agregado junto a la etiqueta "#BeginningisNow" ('el comienzo es ahora').

En el video se puede escuchar a Shields hablando con un profesional médico mientras caminan por el pasillo. "Solo hay un 20% de peso", dice mientras cuenta los pasos. "El objetivo es doblar la rodilla cada vez un poco más para no arrastrar la pierna o levantar la cadera, ¿correcto?", pregunta al doctor mientras avanza con dificultad.

La fuerza de sus amigas

Las muestras de ánimo se han precipitado en su cuenta, incluidas famosas amigas de profesión, que le han enviado mensajes para su pronta recuperación. Sharon Stone le ha escrito: "Oh, demonios, cariño, lo siento mucho, cuéntame cómo estás. Si estás en tu casa en el oeste, te puedo llevar comida". Glenn Close también le ha dejado este mensaje: "¡Brooke! ¡Lo siento mucho! Valor… está en tu sangre. Todo mi amor". Y la protagonista de 'Flashdance', Jennifer Beals, otra compañera del alma, le ha recordado: “¡Sé que vas a sanar muy rápido. La fuerza es muy poderosa en ti, amiga!”.

En los 80, época en que Brooke Shields se hizo mundialmente famosa, realizó varios reportajes con poses deportivas vestida como lo hacía Jane Fonda en sus clases de aerobic televisado. Pero en realidad, a la actriz de metro ochenta y seis nunca le gustó el ejercicio hasta que rondó la cuarentena, y descubrió el lado espiritual de hacer flexiones. Una constitución envidiable y un cuerpo esbelto como el que mostró en el filme de 1980 de Randal Kleiser -el de los niños que sobreviven a un naufragio, llegan a una isla tropical, se hacen mayores y se enamoran-, acompañó a la actriz hasta que comenzó a abusar de la comida para templar su estrés. Ella misma relató en un artículo para 'InStyle' la apatía de aquellos años: "No iba al gimnasio, así que no tenía que hacer ejercicio. Solo quería a comer quesadillas, helados y cócteles". Una vida bastante desordenada en la que acostumbraba a irse muy tarde a la cama y a despertarse aún más tarde.

Gimnasta zen

"Antes de eso, nunca me había centrado en el elemento espiritual del ejercicio o en la idea de honrar tu cuerpo y tu alma (...). Ninguno de los ejercicios que hice en el pasado los hice porque me encantaran o me aportaran tranquilidad. Cuando era más joven, todo se basaba en el ego: si quieres estar en esta campaña, debes mantenerte en forma. Si quieres estar en este espectáculo de Broadway, tienes que seguir estos pasos para bailar tal cantidad todos los días", describe en el mismo texto. "Desde el día [en 1994] en que me uní a 'Grease' en Broadway [interpretaba el papel de Rizzo], fui una máquina.

Luego comencé a lesionarme y tuve que ponerme al día. Pero el espectáculo debe continuar: una vez que comienza la adrenalina, no sientes el dolor; tomas un Advil [ibuprofeno] en el intermedio. Tienes que hacer ocho 'shows' a la semana (...). Dejé que mi cuerpo fuera golpeado durante tantas décadas,que se ha vuelto mucho más viejo que mi edad cronológica", rememoraba la actriz que tantas portadas de las revistas 'People' y 'Rolling Stone' ha protagonizado.

Más operaciones

"Recientemente me sometí a un reemplazo parcial de rodilla, y al verme superar eso y salir mucho más fuerte, me di cuenta de lo que realmente soy capaz de hacer", explicó hace unos meses la actriz, que, poco antes también tuvo que someterse a una operación doble de sus muñecas para reducir los síntomas que le causaba el síndrome del túnel carpiano. Hacía años que la afección le provocaba problemas en su día a día. Contó, por ejemplo, que una vez no pudo cambiar el pañal de su hija recién nacida, un factor más que influyó en la depresión posparto que padeció poco después.   

Ninguno de estos contratiempos le han hecho cejar en su mayor empeño en la última década, al menos por lo que se deduce en su cuenta de Instagram, donde reúne a más de 1,2 millones de seguidores: 'Mens sana in corpore sana'. Shields se ha vuelto una auténtica forofa del 'fitness' y cada dos por tres comparte sus rutinas, que ha mantenido a rajatabla durante toda la pandemia.

"Hacer ejercicio es una 'lucha diaria', pero querer comer y beber es 'muy real'", le contó este verano a 'People' en una entrevista en bikini en la que lucía abdominales. "Tengo que trabajar muy duro para estar en forma. Tengo que trabajar mucho, pero soy más fuerte y más saludable y ahora no tengo tantas ganas de esconderme", confesó. A lo largo de los años, Shields ha aprendido a amar su cuerpo y ha descubierto qué prácticas de salud y 'fitness' le funcionan mejor.

Supermodelo y actriz

Hija de la modelo Teri Schmonn y de Francis Alexander Shields, ejecutivo de Revlon fallecido de cáncer hace unos años, Shields debutó en el cine de niña, cuando Louis Malle la dirigió en 'La Pequeña' (1978), una película sobre prostitución ambientada en la Nueva Orleáns de la primera guerra mundial. Dos años después protagonizó la película que le daría fama internacional, 'El lago azul', junto a Christopher Atkins.

En 1981 su cara fue portada de la 'Time', justo cuando la adolescente empezaba a despuntar en el modelaje. "El 'look' de los 80", tituló la revista. El contorno de sus cejas, que se diferenciaba del resto de las chicas, y su mata de pelo la destacaron de otras 'tops'. Así, muy rápido, ocupó las portadas de 'Vogue', 'Playboy' o 'Cosmopolitan' y su figura empezó a ganar espacio en el mundo del espectáculo.

A partir de los 90 su carrera como actriz brilló más en televisión gracias a su participación en series como 'De repente Susan', 'Aquellos maravillosos 70' o 'Mujeres de Manhattan'. Más recientemente, en 2017, comenzó a intervenir en 'Ley y orden: Unidad de víctimas especiales' y un año después participó en 'Jane The Virgin'.

En Broadway, además de 'Grease' (1994), ha trabajado en otros musicales como 'Chicago' (1996), 'Cabaret' (1998) o 'La familia Adams' (2010).

En el plano sentimental, la belleza de Shields le abrió las puertas a un montón de romances en sus primeros años de carrera. Famosos fueron sus idilios con el príncipe Alberto de Mónaco, el cantante Michael Bolton, y sus coqueteos con Michael Jackson. También fue la chica del político desaparecido John F. Kennedy Jr., así como del que fuera la última pareja de Lady Di, el empresario Dodi Alfayed. Otras de sus aventuras fueron con los actores Matt Dillon, Dean Cain, Woody Harrelson, Ted McGinley, Liam Neeson y John Travolta.

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En 1997 se casó con el tenista André Agassi, pero se divorciaron a los dos años. Desde el 2001 está felizmente casada con el guionista Chris Henchy, con quien ha tenido a sus hijas Rowan Francis y Grier Hammond, de 17 y 14 años respectivamente.