PADRES PREOCUPADOS

El gran susto de Shakira y Piqué

La pareja ha estado en vilo durante unas semanas a causa de un problema serio de salud de su hijo Sasha

Gerard Piqué, con su hijo Sasha cuando cumplió un año.

Gerard Piqué, con su hijo Sasha cuando cumplió un año.

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MARTA ALTARRIBA

Todo quedó en un susto… ¡Pero menudo susto! Viernes, 28 de octubre. 12:00 horas. Gerard Piqué y Shakira llegan a la clínica Teknon de Barcelona con su hijo menor, Sasha, en brazos. El niño, que cumplirá dos años en enero, hace varios días que no se encuentra bien y deciden ir de urgencias. Lo que parecía que iba a ser una visita sin más acaba en un ingreso hospitalario: los análisis confirman que Sasha padece una infección severa y debe de ser tratado de inmediato para evitar que el cuadro llegue a ser grave. Lógicamente, la noticia les deja preocupados, pero les tranquiliza saber que, por suerte, el problema ha sido detectado a tiempo.

Durante los cuatro días que el niño estuvo ingresado, la familia Piqué-Mebarak dispuso de dos habitaciones, como ya hicieran durante los nacimientos de sus dos hijos. Inquietos por el bienestar del pequeño, contrataron los servicios de una enfermera que estuviera las 24 horas del día con él. Durante esas jornadas, a la pareja se la ve entrar y salir del hospital con gesto de preocupación. Pero afortunadamente Sasha evoluciona favorablemente y el 1 de noviembre recibe el alta. Eso sí, necesitará ser tratado con antibióticos y, durante un tiempo, recibirá en casa los cuidados del personal sanitario que se acerca hasta su hogar para administrarle la medicación.

Al principio, algunos medios se hicieron eco del ingreso del hijo de Piqué y Shakira en el hospital confundiéndose de niño y hablando de Milan, el primogénito, que llevaba unos días faltando al colegio. Esa misma semana, el futbolista aparecía con su hijo mayor en la cancha del Palau Blaugrana para presenciar un partido de baloncesto y quedaba claro que el niño estaba bien. Incluso hubo quien aseguró que el niño (Sasha, en realidad) continuaba ingresado, cuando ya hacía días que había recibido el alta.

COMPROMISOS

Sasha en casa y la enfermedad aparentemente controlada. Todo parecía ir bien. Pero Shakira levantó de nuevo las sospechas sobre el estado de salud de su hijo cancelando de repente sus compromisos profesionales más inmediatos: anulaba su asistencia a la 17ª edición de los Grammy Latinos y a los American Music Award. Hablaba de «motivos» que se lo impedían, pero no especificaba cuáles. Este cambio de rumbo después de días promocionando en las redes 'Chantaje', el 'single' que acaba de grabar con el cantante colombiano Malumba, y su silencio respecto a la salud del niño, hacía pensar que Sasha estaba peor.

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Y no solo eso. Sus fans, esos mismos defensores acérrimos de la colombiana, no entendían que hubiera decidido cancelar sus compromisos y le recriminaban que no viajara hasta Estados Unidos. Pero ella, seguía callada. El único que ha llevado -pero solo en esta última semana- una vida aparentemente normal es Gerard Piqué, que viajó con su hijo mayor, Milan, a Wembley para ver jugar a la selección española.

Han tenido que pasar dos semanas desde el alta de Shasha para que la pareja haya podido respirar tranquila. Y fue el pasado martes cuando Shakira compartió con sus seguidores una foto junto a su hijo pequeño en la que se podía leer: «Gracias a todos por los mensajes cariñosos a Sasha durante los días que estuvo enfermito. Ahora todo bajo control y con la alegría de siempre!». La prueba de que todo está controlado: unas fotos de la familia paseando el pasado fin de semana por la sierra de Collserola, a las afueras de Barcelona.