La nueva fama

De llevarle los cafés a Paris Hilton a visitar la Casa Blanca para hablar de la reforma penitenciaria: el fenómeno Kim Kardashian

Kim Kardashian, estrella de Instagram avanzada a su tiempo.

Kim Kardashian, estrella de Instagram avanzada a su tiempo. / EPC

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Los mecanismos de la fama nunca dejarán de ser motivo de interés, fascinación y estudio. Y, por ello, alimento tanto de la ficción como del documental. Estos meses se han estrenado dos series de ficción que abordan las dinámicas y los efectos de la fama desde distintos lugares: 'Enjambre' (Prime) y, más comentada, 'The Idol' (HBO Max), cuya controversia ha dejado en último plano su (paródica) exposición de cómo se crea una estrella.

El documental de dos episodios 'Las Kardashian: Una dinastía multimillonaria' (2023), recién estrenado en Movistar+, se pregunta sobre el concepto de fama a través del clan que mejor la conoce: las Kardashian. El hilo conductor es la historia personal de Kim, su cara más visible aunque el documental apunte que la mente maestra de la dinastía es Kris Jenner, la matriarca. Y la reflexión que cruza el documental está clara: el famoso no nace, se hace.

Kim Kardashian. 

Kim Kardashian.  / EPC

La fama como producto (y sin motivos concretos) es uno de los ejes de 'Las Kardashian: Una dinastía multimillonaria'. El otro, la confirmación del don innato de estas mujeres para avanzarse a los tiempos, para intuir antes que nadie las herramientas que tienen que utilizar para seguir siendo las más famosas. Kim Kardashian se preparó (y lo consiguió) para ser famosa en tiempos de paparazzis, cuando la prensa rosa decidía quién era famoso y quién no. Fue con 'Keeping Up With the Kardashians' (2007-2021) la mayor estrella de la telerrealidad.

El programa, que mostraba el día a día de la familia, tuvo veinte temporadas y, según uno de sus productores, respondía al siguiente esquema: pelea multiplicada por tres + amor multiplicado por tres. Es decir, bulla y reconciliación familiar por tres, una fórmula que las convirtió en la familia más popular de Estados Unidos. Y, cuando aparecieron las redes, no sólo fueron las primeras en intuir el potencial de Twitter o Instagram, sino que sentaron las bases de un modelo de famoso que aun perdura: el famoso de Instragram. En realidad, son pioneras en la combinación en redes sociales de la primera persona frontal y la exhibición consumista.

Kim con prendas de su marca Skims.

Kim con prendas de su marca Skims. / EPC

'Las Kardashian: una dinastía multimillonaria' no cuenta cosas nuevas de Kim Kardashian y familia. Es un documental muy convencional y televisivo, confeccionado a base de material de archivo y de entrevistas a expertos en cultura popular, periodistas y personas que en algún momento formaron parte del entorno de las Kardashian. Pero, aun así, juega con una ventaja: la cantidad de material visual que hay de estas mujeres. ¿Cómo no va a haber imágenes potentes de una familia que ha hecho de esas imágenes un emporio? Incluso conociéndolos de antes, al estar concentrados en hora y media, los momentos cumbre de las Kardashian vuelven a resultar sorprendentes.

En el documental se habla de los inicios de Kim Kardashian como estilista y chica de los cafés de Paris Hilton, el escándalo con su vídeo sexual, su efímero matrimonio (72 días) con el jugador de la NBA Kris Humphries, la dignidad con la que inaugura por mucho dinero unos lavabos públicos en Nueva York, su conversión, dirigida por Kanye West (su tercer marido), en icono de la moda y la gestación en común de una fortuna espectacular, o su cruzada, en calidad de abogada, para reformar el sistema de prisiones en Estados Unidos. Kim Kardashian pasó de llevarle los cafés a Paris Hilton a visitar la Casa Blanca para hablar con Donald Trump de reforma penitenciaria. Independientemente de si fascinan o generan rechazo, tanto ella como las otras Kardashian son clave para entender los mecanismos de la fama durante los últimos veinte años.