23 oct 2020

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EL REY DEL SALSEO

Malbert: "El poder que me otorgan mis redes no me lo va a dar ningún programa de tele"

El 'youtuber' barcelonés ajusta cuentas con 'triunfitos' e 'influmierders' y desenmascara a su club de 'haters' en 'No insultes, gilipollas'

Laura Estirado

Malbert, alias ’La Potra’, se define como intenso y porculero.

Malbert, alias ’La Potra’, se define como intenso y porculero.

O le amas o le odias, con Malbert no hay medias tintas. La lengua viperina, descarada y procaz de este 'youtuber' barcelonés de 26 años es bien conocida por la comunidad eurovisiva y por la audiencia de 'Operación Triunfo', programa cuyas actuaciones y salseos le han grangejado cientos de miles de seguidores en todas las plataformas en las que se mueve como pez en el agua (Youtube, Instagram, Twitter y Twitch). Luis Cepeda Ana Guerra son sus archienemigos pero se pirra por Amaia Alfred, "porque son honestos y no quieren vender ninguna moto". Especie de francotirador guasón -"soy el payaso de mi propio circo"-, dispara sin filtros contra los 'influencers' que venden "felicidad tóxica", los 'influmierders' les llama él, división en la que a su juicio jugarían la 'it girl' María Pombo Marina Yers, cuyo vídeo diciendo que "el agua deshidrata más que hidrata" la erigió 'trending topic'. Por su puesto, ser tan "intenso y porculero" le ha traído a 'La Potra', su "alias empoderador", un nutrido club de 'haters', a los que desenmascara en su primera aventura editorial, 'No insultes, gilipollas' (Plan B).

-"Soy un chico de pueblo que vive alejado del centro de la ciudad", cuenta en el libro. No le gusta decir de dónde es. ¿La gente le reconoce por la calle?

-No, no, porque luego se te presentan en casa. ¡Qué mal rollo!. En el pueblo todo el mundo me conoce, por mi actitud 'performática' desde pequeño, en obras de teatro y cosas así. Cuando voy al centro de Barcelona o algún centro comercial en Madrid la gente me reconoce y me pide fotos.

-¿Las redes sociales le dan para vivir? 

-Hace seis años yo tenía otro trabajo, daba clases extraescolares de inglés y teatro a niños de 3 a 12 años. Lo intenté combinar hasta que vi que el volumen de trabajo que tenía en redes sociales empezaba a ser cada vez mayor. También tenía bolos en discotecas en Bruselas, Madrid, Valencia... Intentar estar en tantos trabajos a la vez no me dejaba desarrollar al 100% ninguno de ellos. Desde el año pasado estoy centrado solo en esto; tengo la suerte de dedicarme a lo que me gusta. Hay mucho trabajo detrás de los vídeos que la gente no ve. Tengo un representante para las relaciones públicas, pero no me escribe los guiones, ni edita los vídeos ni tiene las ideas... Aquí el que trabaja es el que da la cara.

-¿Se imagina haciendo esto dentro de 20 años?

-Me imagino que iré evolucionando con el tiempo, pero mi sueño sería retirarme lo antes posible y montar un negocio que me permita estar menos esclavizado que ahora. Pero, bueno, tampoco imaginé que haría vídeos en internet ni que escribiría un libro. No suelo pensar mucho en el futuro, prefiero ir aprovechando las oportunidades que me va dando la vida.

"Tengo un representante para las relaciones públicas, pero no me escribe los guiones, ni edita los vídeos ni tiene las ideas"

-¿Qué tal de colaborador de 'Sálvame'?

-Uf, eso es territorio peligroso. Me muevo en un territorio en el que yo mando, digo lo que me da la gana, soy el director, el técnico de sonido, de luz... El poder que me otorgan mis redes sociales no me lo va a dar ningún programa de televisión. Soy el payaso de mi propio circo.

-¿Se lleva bien con las marcas?

-Soy un personaje bastante histriónico, sin pelos en la lengua, que se posiciona de forma muy radical, malhablado... y eso a las marcas no les gusta. Pero mi personalidad no vale cuatro duros y si tengo algo de relevancia en redes sociales es precisamente por mi forma de ser, y no voy a renunciar. Las marcas prefieren pagar a personas falsas e hipócritas con imagen 'family-friendly'.

"Las marcas prefieren pagar a personas falsas e hipócritas con imagen 'family-friendly'"

-Asegura que "no es nada gracioso recibir insultos de tanta gente",  ¿pero no hace lo mismo con otros?

-Al principio tuve un episodio de ansiedad por las críticas, era inexperto y tampoco sabía dónde me estaba metiendo. Pero si eres un personaje público, estás expuesto a todo tipo de críticas. Si no quieres que hablen mal o bien de ti, ponte a ser peluquero o reponedor del Mercadona. Desde pequeño soy provocador, me encanta sacar de quicio a la gente. Mis críticas a veces pueden parecer muy duras, pero detrás de cada una de ellas hay un mensaje, una reflexión.

-Sus primeros vídeos eran "nivel Bertín Osborne-Arévalo", ¿cómo califica los de ahora?

-Mi nivel actual es que hago lo que me da la gana, sin ningún tipo de máscara o pretensión y para mí eso es símbolo de éxito personal. Quizá de aquí a cinco o diez años vea los vídeos y me lleve las manos a la cabeza.

-¿Cómo se le ocurrió pasarte al papel?

-He tenido pocos sueños en mi vida, pero uno de ellos era escribir un libro, presentarme en una librería y sacarme una foto delante de una estantería llena de libros con mi cara. Todo lo hago por el 'show' y la fantasía. El mejor piropazo que me han dicho es que leerlo es como ver mis vídeos. No hablo del 'bullyng', es mi historia y cómo he aprendido, no quiero ser un referente para nadie. 

-Tiene bastante protagonismo en las páginas Cepeda, al que llama "perro pachón", "cara de besugo", "cepena", "ceporro"...

-El estilo musical de sus inicios era como un Antonio Orozco descafeinado, de marca blanca. En 'La Voz' también había muchísimos así, y estaba harto. Además, todas las canciones las cantaba igual y tuvo comentarios homófobos y de masculinidad frágil. Como persona del colectivo LGTBIQ+ me sentí ofendido y ese rechazo hacia él fue creciendo. En el libro cuento un acto sucio que tuvo con un trabajo mío.

-Por contra, tus 'triunfitos' favoritos son...

-Alfred y Amaia. Los he conocido personalmente y ellos no quieren vender ningua moto, son honestos, no tienen doble cara. Los tengo en un pedestal.

Hay personas bonitas. Luego está él.

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-Hasta que un día Forocoches se fijó en usted.

-Qué honor [risas]. Filtraron mi dirección, contaron detalles de mi vida... No sabía quién controlaba mi vida privada. Tuve que acudir a terapia, si no no hubiera podido encajar todo lo que me estaba pasando. Pero sigo recibiendo correos amenazándome o insultándome a diario... pero, bueno, es la vida.

"Me da pereza hablar de 'La isla de las tentaciones'. Si vuelvo a comentar un 'reality' será porque me ofrecen dinero"

-Ahora que 'OT' está en 'stand by' por el coronavirus, ¿a qué se engancha?

-A lo que me apetece, tampoco busco algo concreto para subir visitas. Me apetece comprar ropa en internet y hacer una 'review', pues lo hago; me apetece hacer 'un comiendo 24 horas un color', pues lo hago... Lo que haría cualquier persona con un café y sus amigas pero en mi canal de Youtube. Podría comentar programas como 'La isla de las tentaciones' pero me da muchísima pereza. Valoro mucho mi trabajo y sé que le daría publicidad al programa. Si vuelvo a comentar un 'reality' será porque me ofrecen dinero.

-Habla también de los 'influmierders', póngame ejemplos.

-Son aquellas personas que fingen una falsa felicidad, algo realmente peligroso, la felicidad tóxica. Es Mr. Wonderful. A mí que Tamara Gorro me venga a decir que 'si luchas, lo consigues'... ¡Claro que sí, bonita! Díselo tú a una familia con trabajos precarios y tres hijos que mantener.

Con la Sorayasssss #eurodramaparty

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-De momento se acabaron los bolos y las 'Eurodramaparties' con Soraya.

-Es una de las cosas que más hecho de menos, pero tengo el privilegio de seguir trabajando desde casa, y no me puedo quejar. Es lo que toca, y si hay que aguantarse, nos aguantaremos. Lo primero es la salud pública.

-¿Qué le aconsejaría a alguien que empieza en esto de la comunicación en las redes?

-Trabajo y trabajo, no hay otra forma. Y aun así, por mucho que trabajes, estate preparado para el fracaso y la crítica. 

-¿Cuál es el próximo reto de Malbert?

-Un programa de entrevistas. ¡Soñar es gratis!