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DEMANDA CIUDADANA

Vecinos de Esplugues piden regular el patinete eléctrico: "Nos puede pasar a todos"

Tras conocerse que la primera muerte por atropello se produjo en el municipio, reclaman que se apruebe una normativa local y que se impida circular por la acera

Los ciudadanos asiduos a la rambla del Carme, donde se produjo el accidente, aseguran que desde este verano su uso se ha disparado en las zonas peatonales

Aitana Glasser

Un usuario de patinete, en la Rambla del Carme dEsplugues, donde murió atropellada una anciana. 

Un usuario de patinete, en la Rambla del Carme dEsplugues, donde murió atropellada una anciana.  / MARTÍ FRADERA

En la rambla del Carme de Esplugues no se habla este jueves de otra cosa. Después de que se conociera ayer que se produjo en esta calle la primera muerte por atropello de patinete eléctrico de España, la zona se ha llenado de curiosos y murmullos.

A muchos de los vecinos y conocidos de la víctima no les sorprende la noticia. De hecho, la mayoría ya lo sabía, pero tampoco les sorprendió en su día que sucediera: era cuestión de tiempo. “Ahora hay poca gente, pero en verano la rambla está llena y muchos van en bicicleta o patinete”, explica Filomeno Nistal, sentado, como cada día, en uno de los bancos de esta avenida peatonal.

"En verano, la rambla está llena y muchos van en bicicleta o patinete", dice un vecino

Los vecinos explican que, más que su presencia, preocupa la temeridad de quienes conducen: “Pasan a toda leche, y si en aquel momento te giras y no los ves, se te llevan por delante, como a esta señora”, lamenta Filomeno.

Aunque abundan en la rambla, su presencia se extiende a otros puntos de la ciudad, donde comparten espacio con peatones (Av. Cornellà) o circulan por carriles bici que, según los vecinos, no siempre se respetan. “No solo los patinetes, las bicicletas son igual”, asegura Herminio Escalada, vecino de la localidad.

Este vecino recuerda que, solo un mes después, una bicicleta arrolló y rompió el brazo a otra señora mayor cerca de la avenida Isidre Martí, mientras circulaba por la acera. Y si no se regula en el municipio pronto su uso, “nos puede pasar a todos”, avisa Antonio, otro habitual de la rambla.

Jóvenes mayores de edad

Los dos conductores involucrados en el accidente eran jóvenes mayores de edad, un perfil habitual de quienes usan patín eléctrico en la zona, asegura Isabel, que pasea habitualmente con su nieta por la rambla y recalca que no es solo cosa de niños. 

Los conductores del patinete mortal eran mayores de edad, un perfil habitual 

Isabel estaba presente el día que sucedió el atropello. Explica que los jóvenes se distrajeron –todo apunta a que con el teléfono móvil- y chocaron con la mujer, algo que no hubiera sucedido si circularan por la calzada, señala la espluguense.

Aunque muchos la conocían, a otros les sorprende que el accidente haya sucedido aquí y no en otras zonas con mayor afluencia de patinetes, como Barcelona. Carlos Calabuig, vecino de la rambla, reconoce que no lo sabía, pero que es muestra de que “el tema de los patinetes se les ha ido de las manos”. Este vecino opina que no es sencillo establecer un marco legal, “pues no es tan sencillo como mandarlos por la calzada, porque ahí se los llevarán por delante los coches”.

La necesidad de regular el patinete eléctrico 

Nadie sabe bien de qué modo, pero todos los vecinos consultados por este diario coinciden en que hay que regular el patinete eléctrico, también quienes lo usan. Sergio Tramosa, que lo utiliza desde hace pocos meses para desplazarse entre Cornellà y Esplugues, lo defiende: “Hay que regularlos, pero no son el demonio”.

"Hay que regularlos, pero no son el demonio", clama un usuario de patinete

El joven reclama que se establezca una normativa tanto para patín como para bicicleta eléctrica, además de admitir que "muchas veces" circulan por la acera, pero que cuando se establezca una normativa fija –que tráfico está trabajando- la acatará igual que deberán hacerlo los ciclistas.

Sergio es precisamente una muestra de la disparidad de perfiles que confluyen en esta problemática: jóvenes que optan por este tipo de movilidad alternativa, sencilla y no contaminante pero que deben compartir espacio público con gente mayor que lleva años ocupándolo y que ahora pasea por él con cierto recelo. 

“Estos paseos se han hecho para que ande la gente, no para que se circule por ellos”, sentencia Filomeno Nistal, que reivindica, como el resto de vecinos, que se aplique una normativa cuanto antes y se impongan sanciones a quienes no la cumplan.

Más noticias de Esplugues en la edición local de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA