El Periódico

La aportación de los lectores

Publica una carta del lector

El cuento del humo independentista

EFE / JAVIER MONTEAGUDO

El 'president' Quim Torra y el 'expresident' Carles Puigdemont, en Waterloo (Bélgica)

Alberto Baró VidalSant Cugat del Vallès

¿Qué opinas del tema de discusión? ¿Qué te parece la aportación de este usuario? Envía tu opinión para participar en el debate.

Miércoles, 23 de enero del 2019 - 08:00 h

Había una vez un hombre hecho y derecho llamado Quim Torra, que vivía del Parlament de Catalunya. Era un vasallo obediente que cuidaba de la casa en ausencia de su señor y ayudaba en las tareas de difusión del dogma independentista.

Un día Carles Puigdemont, así se llamaba su señor, le dijo:

- Quim, el independentismo está en estado efervescente y yo, desde Waterloo, no puedo dar repuesta a tanta reivindicación imposible. Tú ya eres mayorcito, ¿crees que podrías recorrer los pueblos de Catalunya por mí y venderles una buena dosis de 'humo indepe'?

Quim, que era muy servicial, contestó:

- Claro, Carles, iré encantado para que mi señor no se desgaste.

Así que cogió todos sus papeles repletos de retórica indepe y salió dispuesto a venderlo todo. Por el camino, Quim iba pensando cómo seduciría a un entregado público con arengas sobre libertad, democracia, presos polítics i la gran estrella, la República.

Se imaginaba el momento cumbre cuando desvelara la nueva vía hacia la independencia, la vía de Namibia, y sonreía viéndose clamado por todas las sensibilidades indepes, incluso las más puristas, alzado a hombros mientras recibía la felicitación de su señor Puigdemont por Whatsapp.

Tan ensimismado iba que tropezó con una piedra y ¡zas!, el pobre Quim cayó de bruces contra el suelo. Solo se hizo unos rasguños, pero sus papeles, esos que contaban los secretos de cómo marear la pediz durante años y años sin avanzar ni mejorar nada pero convenciendo a las masas de que estaban en el buen camino, fueron a parar a un lodazal. Y se corrió la tinta y Quim perdió la fórmula del éxito indepe.

Adiós a conquistar la Vall d'Aran, el Baix Llobregat o el Tarragonès... Y lo peor, sin las 'Retóricas Escrituras Republicanas', muy pronto todo el mundo descubrirá que la famosa República no existe más que en las mentes de los más devotos.

Apenado, Quim Torra volvió al Parlamet pensando que igual, había llegado la hora de decirle a su señor Puigdemont que el 'Cuento de la Independecia' había llegado a su fin.

Participaciones de los lectores

La educación como herramienta imprescindible para el desarrollo

Dania Martínez Barcelona

El desarrollo de una sociedad o país se mide en los niveles de crecimiento económico, social,&... Seguir leyendo

La muestra de que no hay diálogo posible con los separatistas

Conrado Gallego Collado Villalba

He nacido en la Catalunya Central (Berguedà) y allí viví más de cincuenta años. El domingo 10 estuve con mi hijo en la... Seguir leyendo

El ataque autoinmune por el rechazo a la aprobación de los Presupuestos

Carles J. Ciudad Barcelona

Las enfermedades autoinmunes son trastornos en que el sistema inmunitario ataca a las células sanas del organismo. Como consecuencia, se o... Seguir leyendo

La soledad en enfermedades neurológicas y mentales

Santiago Ortiz Lerín Córdoba

Un estudio conjunto de la Universidad Autónoma de Madrid y del Centro de Investigación Biomédica... Seguir leyendo

La nobleza e integridad moral de Junqueras en el juicio al 'procés'

Jordi Querol Barcelona

En cualquier juicio, el relatado de la acusación se contrapone al de la defensa. Por eso las v... Seguir leyendo