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Ante una obra

Una persona que rebuscaba en un contenedor del Eixample de Barcelona encuentra un cadáver

  • El indigente se encontraba removiendo con un palo el interior del contenedor cuando ha dado con una maleta y, al abrirla, ha descubierto el torso de un hombre

El cuerpo hallado en un contenedor del Eixample.

El cuerpo hallado en un contenedor del Eixample. / EL PERIÓDICO

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

Escribe desde Barcelona

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Los Mossos d'Esquadra investigan el hallazgo de un torso de hombre abandonado en el interior de un contenedor ubicado en el cruce de la calle Casanova y la avenida de Rona, en el Eixample de Barcelona. Los restos humanos estaban dentro de una maleta de viaje. Han sido localizados por un hombre que rebuscaba en el contenedor.

El indigente estaba rebuscando en el contenedor que recoge los productos de rechazo –restos de la limpieza o pañales–. Con un palo removía las bolsas y ha dado con una maleta, que pesaba mucho, y la ha abierto. Al ver lo que escondía ha sacado la cabeza del contenedor y ha buscado ayuda.

"Estaba repartiendo el tabaco en los bares que hay junto al contenedor y me ha llamado este hombre sintecho, al que conozco porque compra tabaco en el estanco", ha explicado el trabajador de un establecimiento de venta de cigarrillos cercano. El estanquero ha respondido a su llamada y se ha acercado al contenedor. Entre los dos han abierto la maleta de nuevo y el estanquero ha visto lo que parecía el torso humano de un varón, por el vello corporal que presentaba.

"Como no tenía el móvil encima, he regresado a la tienda para buscarlo y llamar. Pero antes de llegar me he encontrado con una ambulancia en el semáforo y me he acercado para avisarlos. Les he advertido que no sabía muy bien cómo contar lo que acababa de ver pero que tenían que parar porque había un cuerpo en un contenedor", explica.

Hacia las 11.00 horas de la mañana, los Mossos d'Esquadra han recibido el aviso, después de que los sanitarios confirmaran el hallazgo del que avisaba el estanquero. Hasta el lugar de los hechos se han dirigido numerosas patrullas, que han acordonado la zona y han abierto un espacio protegido por lonas para cortar el tiro de cámara a los distintos periodísticos gráficos que han acudido a tomar imágenes.

También se han desplazado al cruce de Casanova con avenida de Roma los responsables del Área de Investigación Criminal (AIC), del que depende el grupo de homicidios de la región de Barcelona.

Contenedor frecuentado

La comitiva judicial ha llegado poco después, cuando se ha procedido al levantamiento y retirada del cadáver. El TSJC ha informado que el juzgado de instrucción número 23 en funciones de guardia ha abierto las diligencias, que por el momento no ha ordenado que sean secretas, por el hallazgo de este torso en el contenedor.

Los esfuerzos de los Mossos se centran ahora en recabar imágenes de cámaras cercanas que puedan haber captado al individuo o individuos que han tirado la maleta en el contenedor. Al tratarse de un contenedor del Eixample, que se vacía con una frecuencia elevada debido a la densidad de población del barrio, la más elevada de Catalunya, el intervalo de tiempo en el que deben centrarse es de unas pocas horas –el transcurrido desde la última vez que fue vaciado por los camiones del servicio de limpieza municipal y la detección del indigente, sobre las once del mediodía–. Los policías también buscan posibles testigos.

A las tres de la tarde, varios vehículos se han llevado ese contenedor –ya sin el cadáver– y también el resto de plástico, papel, cristal y orgánico para que la policía científica pueda revisarlos a fondo.

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Otra parte central de la investigación consiste en tratar de identificar a la víctima, que según el estanquero podría ir desnuda. La autopsia quizá ayude a ponerle nombre y también a saber cómo ha muerto.

No es la primera vez que un asesino trata de deshacerse del cuerpo del delito arrojándolo a un contenedor. Y en Barcelona, en septiembre de 2009, un hombre abandonó una maleta junto al edificio de La Campana, en la Gran Via de les Corts Catalanes, en el que escondía los restos mortales de su mujer.