Instituciones europeas

¿Qué pasos le faltan a Nadia Calviño para presidir el BEI?

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Agustí Sala
Silvia Martinez
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Uno de los apoyos de peso obtenidos por la vicepresidenta primera y ministra de Economía, Nadia Calviño, en su carrera por presidir el Banco Europeo de Inversiones (BEI) fue el de Alemania. El aval se hizo esperar pero finalmente el canciller Olaf Scholz trasladó públicamente su apoyo a Pedro Sánchez durante la reunión de los socialistas europeos en Málaga, hace tres semanas. Se trata de una buena carta en la partida que es no suficiente. Fuentes europeas aseguraban hace unos días que Calviño contaba con "un 60% de posibilidades" de obtener el cargo, cuya rival principal es la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea y responsable de Competencia, Margrethe Vestager, que dejó el cargo temporalmente en septiembre para concentrarse en la elección.

El apoyo de Berlín, que controla casi el 19% del capital de la entidad y por tanto de peso en el voto, es vital. Pero igual de importante es a quién votarán los otros dos grandes países de la UE: Francia e Italia que controlan el mismo porcentaje de voto, ligeramente por encima del 11% que tiene en sus manos España, el cuarto accionista, por delante de Países bajos, Bélgica y Polonia. El Gobierno de Emmanuel Macron no se ha pronunciado hasta ahora aunque en Bruselas se da por hecho que terminará apoyando a España. El de Giorgia Meloni, en cambio, ha dejado caer, según informaba a principios de semana la agencia Bloomberg, que de retirar a su candidato, el exministro de economía Daniele Franco, su voto irá para la liberal danesa.

Ambas han sido desde el principio las grandes favoritas para suceder al alemán Werner Hoyer al frente del BEI cuando expire su mandato a finales de año. Pero la elección se ha ido retrasando ya que ni el italiano ni la polaca Teresa Czerwinska ni el sueco Thomas Östro se han retirado de la carrera impidiendo a los gobiernos alcanzar la mayoría cualificada necesaria. Para subir a lo alto del cajón la elegida tendrá que aglutinar el apoyo de 18 Estados miembros que representen el 68% del capital de la entidad, con sede en Luxemburgo.

Aunque según algunas fuentes diplomáticas de momento “ni Calviño ni Vestager tienen los votos suficientes” para ser elegidas, el ministro de finanzas de Bélgica, Vincent van Peteghem, que dirige el proceso de elección como presidente del consejo de gobernadores del BEI, ha decidido decantarse por Calviño y proponer su nombre al resto de gobernadores su candidatura “para forzar una decisión”, según las mismas fuentes, que podría adoptarse durante la reunión del Ecofin este próximo 8 de diciembre en Bruselas. 

“Hay dos condiciones para el nombramiento del presidente: 18 votos a favor y el 68% del capital. En los últimos meses, el ministro van Peteghem ha consultado con el consejo de gobernadores y esas consultas han mostrado que solo la candidatura de Calviño podría cumplir con esas dos condiciones”, explican fuentes europeas sobre el motivo de la decisión que de confirmarse podría llevar a Calviño a instalarse en un nuevo despacho de Luxemburgo desde el 1 de enero de 2024.

Sin cantar victoria

Desde el Gobierno español se muestran optimistas, pero sin adelantar acontecimientos, algo esencial en las negociaciones y para moverse en el laberinto de la política europea. "En el Gobierno siempre hemos señalado que la candidatura de la vicepresidenta primera es fuerte y creemos que es la persona idónea para ocupar una plaza tan relevante en una institución europea de tanto peso como el BEI. En todo caso, seguimos siendo prudentes", afirmaban este jueves ante una decisión que inicialmente se debía tomar durante el consejo de ministros de economía informal de Santiago de Compostela.

El BEI, con sede en Luxemburgo, es como el brazo financiero de la Unión Europea (UE), ya que su principal misión es conceder financiación para proyectos que contribuyan a lograr los objetivos comunitarios, tanto dentro como fuera de ella. Actualmente es la principal herramienta europea para financiar las ayudas para Ucrania. También es fundamental en la gestión de los préstamos Next Generation. Desde su fundación en 1958, el Banco ha tenido siete presidentes, todos hombres y ninguno español, por lo que Calviño podría convertirse en la primera mujer presidenta del BEI. Es el único banco que tiene por accionistas a los Estados miembros de la UE cuya participación se reparte en función de su peso económico en la UE (expresado en el PIB) en su entrada en la Unión (España contribuye con el 9,66%).