Emprendimiento

El tejido emprendedor aplaude la nueva ley de 'start-ups', pero pide mejoras

Las asociaciones implicadas en el sector piden que las empresas puedan beneficiarse de las condiciones que incluye la norma más de cinco años

Una de las emprendedoras que participó en la última edición del 4YFN, el salón de las ’start-ups’ dentro del Mobile World Congress.

Una de las emprendedoras que participó en la última edición del 4YFN, el salón de las ’start-ups’ dentro del Mobile World Congress. / JOAN CORTADELLAS

2
Se lee en minutos
Paula Clemente
Paula Clemente

Periodista

Especialista en start-ups, sector emprendedor

ver +

"Es un primer paso en la dirección adecuada y mejora sustancialmente el vacío total que había hasta ahora", plantea el cofundador de la 'start-up' Prophero, Pablo Gil. "Por fin se dota a un sector económico tan importante como el emprendedor de una norma específica", coincide el cofundador de Mundimoto, Josep Talavera. Estos dos emprendedores y otros tantos miles que hay en España están a un solo paso de tener un marco legal propio para sus empresas: este jueves, el Congreso de los diputados aprobará formalmente la ley de 'start-ups', que queda solo pendiente del visto bueno del Senado, un trámite que, visto el consenso político previo, se da casi por hecho. Así, la sensación es hoy ya de victoria.

Lo es sobre todo en los órganos públicos relacionados con el emprendimiento que han empujado esta norma, pero también entre asociaciones de emprendedores o inversores que, pese a detectar varios puntos de mejora, ven en esta ley un "muy buen punto de partida".

"Es un avance muy importante, una buena noticia para el sector: es un reconocimiento a la innovación y el emprendimiento como generadores de talento e impulsores del crecimiento de nuestra economía", argumenta el socio responsable de innovación y emprendimiento de DWF-RCD y secretario general de Tech Barcelona, Ignasi Costas. "Es una muy buena noticia desde el punto de vista del ecosistema", asegura también en esta línea el director de estrategia de Adigital, Miguel Ferrer. "Da imagen de salud, de buenas condiciones y de que el sector público no pone palos a la rueda", ha explicado.

De hecho, como impulsora también de EsTech, una especie de 'lobby' de empresas tecnológicas ya algo más grandes como Glovo, Wallbox, Factorial, Holaluz o Redpoints, esta asociación considera que si bien la norma no está pensada específicamente para este tipo de empresas, también las beneficia. Por un lado porque incluye herramientas para simplificar la atracción de talento extranjero, pero también por la imagen que proyectará al exterior. "Hay un marco con el que se favorece el emprendimiento y, en este sentido, para el ecosistema de las empresas 'middle-market' es muy buena señal", sostiene Ferrer.

"El ecosistema necesita este marco legal más competitivo, y la ley va en esta dirección", apunta, asimismo, el consejero delegado de CataloniaBio & HealthTech, Javier Selva. "Es una ley muy bien recibida: el caso es que haya salido y de aquí siempre se puede mejorar", plantean, a su vez, desde Spaincap, agrupación de entidades de inversión y capital riesgo.

Puntos de mejora

Noticias relacionadas

Porque, si en algo coinciden todos es que todavía quedan cosas por pulir. Las más importantes y más repetidas, que haya incentivos fiscales todavía mejores y que se prolongue el periodo de tiempo (cinco años) en que se considerará 'start-up' a una de estas empresas. Incluso desde el rincón de las empresas biotecnológicas y médicas, que cuentan con amparo durante siete años, piden más tiempo. "Tener resultados en este ámbito es muy complicado", justifica Selva.

"Vamos en la buena línea, pero siempre hay margen de mejora, y estaría bien más diálogo entre la administración pública y las diferentes sectoriales o comunidades de emprendimiento para poder ir mejorando y aprendiendo de las decisiones tomadas", concluye este mismo experto. "Es un muy buen primer paso, ahora debemos seguir buscando fórmulas más atractivas que mejoren nuestro posicionamiento como referente", remata el secretario general del Tech Barcelona.