Crisis energética

Los últimos transportistas en pie de guerra suspenden los paros tras 20 días de protestas

"Tenemos que organizarnos aún más en las provincias y prepararnos para que, en un plazo corto de tiempo, podamos volver a actuar con más fuerza", dice Manuel Hernández, portavoz de los camioneros en huelga

Los últimos transportistas en pie de guerra suspenden los paros tras 20 días de protestas
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Gabriel Ubieto
Gabriel Ubieto

Redactor

Especialista en Mercado laboral, empresas, pensiones y las diferentes derivadas del mundo del trabajo

Escribe desde Barcelona

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La Plataforma Nacional de Transporte da por concluido el paro de transportistas que se ha alargado durante 20 días y ha conseguido tensionar las cadenas de suministros de varios sectores de la economía española. No es un punto final, sino una “suspensión temporal”, tal como lo han calificado desde esta entidad, minoritaria dentro del gremio y con especial implantación entre los transportistas autónomos. La disolución de las protestas llega el mismo día en el que entra en vigor el descuento de 20 céntimos por litro de gasolina para todos los conductores, una de las medidas que el Gobierno pactó con todas las organizaciones legalmente reconocidas, dentro de un paquete de 1.000 millones de euros en ayudas para el sector. 

“Hemos aguantado los días que se han podido, con honradez”, anticipaba un día antes de la asamblea el portavoz y cara visible de las protestas, Manuel Hernández. Desde esta plataforma creada de la unión de transportistas gallegos y albaceteños y con sede en una gasolinera de Lugo, consiguieron arrastrar a las protestas a parte de los asociados de las principales organizaciones del sector. Y cuando estas acordaron con el Gobierno, sus asociados ‘díscolos’ volvieron al trabajo y las movilizaciones se desinflaron. En Catalunya dieron los últimos coletazos cortando esta semana la Ronda Litoral con piquetes de no más de 30 personas. Y este sábado, antes de que languidezcan más las movilizaciones, unos 200 transportistas congregados en asamblea han decidido “suspender temporalmente” el paro. 

En los 20 días de protestas la industria alimentaria, principalmente la de productos perecederos, ha sufrido especialmente, derivando en carestías de algunos productos, que no desabastecimiento. Firmas como Danone amenazaron con parar, Plátanos de Canarias dijo que estaba en riesgo el suministro a la Península y otras como Nestlé tuvieron que interrumpir algunas de sus líneas por problemas logísticos. Las protestas se centraron especialmente en las zonas portuarias, lo que provocó escasez de pescados salvajes y mariscos en los mercados mayoristas. En Mercabarna la falta de pescado azul proveniente del Levante y Andalucía fue una constante, así como la carestía de productos frescos de la huerta murciana.

Las protestas tensionaron tanto interna como externamente a las asociaciones empresariales, que por un lado veían como unos asociados se les quejaban por no poder trabajar y otros porque hacerlo les costaba más en gasolina que lo que luego cobraban. La asociación de fabricantes y distribuidores Aecoc llegó a calificar las protestas de “cuestión de Estado” y desde la gran patronal CEOE criticaron la “inacción” del Gobierno ante lo que vaticinaron como “una gran crisis económica y social” si se alargaba en el tiempo. La afectación durante los 20 días de protestas fue mayor en la zona norte del país, especialmente en Galicia y Cantabria, y en el sur, con una desigual incidencia en la meseta y escaso impacto en Catalunya.

Compleja representatividad en el sector

Los convocantes avivaron las llamas de la protesta aprovechándose del descontento entre los transportistas, especialmente los autónomos y las pymes, con el alza de carburantes y de la compleja representatividad en el sector. "No se ha perdido ninguna guerra. […] Hemos estado al pie del cañón, hemos demostrado que tenemos unión, que no queremos que nos representen los chorizos que durante mucho tiempo nos han engañado y que han negociado siempre para su interés y nunca para el nuestro", arengaba Hernández a los suyos en la previa de la asamblea de este sábado. 

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Las organizaciones empresariales legalmente constituidas y reconocidas en el sector se congregan en el Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC), un espacio en el que se agrupan las diferentes patronales y cada una tiene una cantidad de sillones en proporción al número de asociados que puede acreditar. La más representativa es CETM, que no apoyó los paros en ningún momento, la segunda es Fenadismer, que tras rechazar la primera oferta del Gobierno sí se sumó a los mismos, y la Plataforma no tiene ningún asociado acreditado. El último recuento oficial se realizó en diciembre del 2021, cuatro meses antes de las protestas.

El siguiente paso de la Plataforma es ganar músculo para poder sostener con su propia gente futuras protestas. "Tenemos que organizarnos aún más en las provincias y prepararnos para que, en un plazo corto de tiempo, podamos volver a actuar con más fuerza", ha concluido este sábado en una asamblea a la que han asistido unas 200 personas.