Con contratos con Villarejo

Sánchez Galán niega haber autorizado el espionaje a Florentino Peréz o a Pizarro

El juez insta al presidente de Iberdrola a denunciar los seguimientos de los que dice ser víctima

Sánchez Galán comparece como imputado en la Audiencia Nacional por los encargos a Villarejo. / JOSÉ LUIS ROCA / VÍDEO: EFE

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Ángeles Vázquez
Ángeles Vázquez

Periodista

Especialista en Tribunales y Justicia

Escribe desde Madrid

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El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, negó ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón haber ordenado o autorizado, ni siquiera haber conocido, los 15 contratos firmados entre 2004 y 2012 por la compañía con Cenyt -buque insignia el entramado empresarial del excomisario José Manuel Villarejo- para, entre otros trabajos, espiar al presidente de ACS, Florentino Pérez, o a Manuel Pizarro, entonces al frente de Endesa.

"Me parece deplorable y no es admisible si los han espiado", respondió Sánchez Galán a la pregunta concreta sobre el hecho que motiva su imputación por los delitos de cohecho activo, contra la intimidad y falsedad en documento mercantil, según señalaron fuentes jurídicas presentes en la declaración.

En línea con los últimos recursos de la compañía, Sánchez Galán aseguró que el espiado había sido él, a través precisamente de Villarejo, aunque, a diferencia de como aparece en los escritos, no responsabilizó en ningún momento a Florentino Pérez, que está personado como acusación particular en la causa. El magistrado le animó a formalizar una denuncia y, en caso de que fuera admitida, a personarse en ella.

El juez le preguntó sobre las grabaciones en las que se oye a Villarejo y al que era jefe de Seguridad de Iberdrola, Antonio Asenjo, hablar del "señorito", pero Sánchez Galán, que solo respondió al juez, el fiscal y su defensa, se negó a comentar conversaciones ajenas.

Sin petición

Derivó la responsabilidad de los contratos firmados con Villarejo por un millón de euros en Asenjo, que ante el juez los admitió. El presidente de Iberdrola señaló que se trató de "una contratación indebida porque no había una petición previa y que por eso se le había echado de la empresa". Y restó importancia a que hubiera cenado con él después, porque dijo haberlo hecho con otros empleados.

Y cuestionó el informe que el exdirector de Control de Funciones Corporativas de Iberdrola José Antonio del Olmo -contra el que se ha querellado la compañía- llevó a un notario, porque no había utilizado el buzón de denuncias anónimas interno.

Antes de Sánchez Galán declaró quien fue presidente de Iberdrola España Fernando Becker, también como imputado. Fuentes jurídicas señalaron que aseguró que en ningún momento le comuncaron los contratos investigados, pese a que era el superior de Asenjo.

Declaraciones previas

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Sus declaraciones han sucedido a las del exconsejero director general de Negocios Francisco Martínez Córcoles y el exjefe de Gabinete de Presidencia Rafael Orbegozo, que se desvincularon de los encargos a Cenyt. Según Europa Press, la mano derecha de Sánchez Galán reconoció haber visado dos de las facturas, las de los proyectos 'Gipsy' y 'Posy', de 2009, con los que el entonces policía habría investigado al presidente de ACS para evitar el asalto de la constructora a la eléctrica. Dijo que esas facturas le llegaron firmadas desde el departamento correspondiente y que él dio un último visto bueno tras una comprobación superficial que consistió en verificar que el concepto coincidía con lo agendado. Aseguró que solo tuvo noticia de que Pérez pretendía hacerse con el control de Iberdrola por la prensa, lo cual le mereció el reproche del juez.

García-Castellón atribuye a Sánchez Galán y los tres exdirectivos responsabilidad en la contratación de Cenyt cuando Villarejo aún era policía. El primer proyecto fue 'Arrow' para eliminar la oposición municipal y ecologista a una central en Arcos de la Frontera (Cádiz). Entre 2004 y 2005, le siguió 'Black Board' o 'B-B', en el que supuestamente se espió a Pizarro. 'Gipsy' consistiría en investigar al directivo de Iberdrola José María Álvarez y a un proveedor, Francisco Julián Gutiérrez, al sospechar que intervenía en comisiones ilegales. En 'Posy' se extendió a la relación de Álvarez con Florentino Pérez. En 2011, en 'Wind' Villarejo investigó a la empresa suiza Eólica Dobrogea, con la que Iberdrola Renovables se había aliado para desarrollar unos proyectos en Rumanía.