24 nov 2020

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Desplome de ingresos

Trasmediterránea, al borde de la suspensión de pagos

Naviera Armas no puede afrontar los intereses de una emisión de 282 millones

Si la empresa no paga en 30 días, Moody's la declarará en situación de impago

E. P.

Un buque de Trasmediterránea abandona el puerto de Mahón hacia Barcelona. 

Un buque de Trasmediterránea abandona el puerto de Mahón hacia Barcelona.  / EFE / David Arquimbau Sintes

La agencia de calificación Moody's ha rebajado el rating de Naviera Armas Trasmediterránea de 'Caa2' a 'Ca' con perspectiva negativa, lo que la sitúa al borde de impago.

La razón es que el grupo no puede hacer frente al pago de intereses de una emisión de 282 millones de euros que vence en el 2023 debido al desplome de los ingresos por el coronavirus.

Naviera Armas se ha acogido a un periodo de gracia de 30 días que recoge el contrato de la emisión. A partir de esa fecha Moody's asegura que declarará a la empresa en situación de impago tras incrementar además su endeudamiento en 70 millones en el primer semestre de 2020 debido al coronavirus.

La agencia de calificación asegura que este ráting refleja la estructura de capital "insostenible" de la empresa en relación con su potencial de ganancias, los altos riesgos de reestructuración basados en su deuda deprimida, así como su débil posición de liquidez.

Afectado por las consecuencias del covid

Además, también incorpora un alto grado de incertidumbre con respecto a los valores de recuperación para los deudores en una posible reestructuración.

Tras las primeras noticias sobre su situación financiera, Naviera Armas Trasmediterránea emitió hace unos días un comunicado en el que anunció que había iniciado un proceso de renegociación de su deuda como consecuencia del desplome de ingresos derivados de la pandemia. La compañía aseguró que no se encuentraba "en situación de preconcurso ni concurso de acreedores". 

En todo caso admitía la afectación de la demanda derivada de la crisis del covid, y que había iniciado esas conversaciones "con el objetivo de preservar su liquidez y optimizar su estructura de capital".

La naviera es uno de los principlaes puntos de conexión de las Baleares con la península. El grupo canario Naviera Armas se hizo con la mayoría accionarial de Trasmediterránea muy recientemente, en el año 2018, tras pagar 260 millones de euros a Acciona, de la familia Entrecanales, que había gestionado la compañía desde 2002, cuando fue privatizada.

Pero los problemas del grupo empresarial canario se han agravado desde entonces considerablemente, sobre todo con la expansión del covid-19, comprometiendo con su delicada situación financiera el transporte marítimo regular de Baleares con la península.

Para intentar salvarse, la compañía consiguió una línea de financiación del Instituto de Crédito Oficial (ICO) de 55 millones millones de euros y un préstamo de los fondos APS y Apolo de otros 75 millones. Sin embargo, sus graves problemas continuaron

Trasmediterránea es la primera compañía naviera española y una de las más grandes de Europa. En 1978, tras su primera gran crisis, se convirtió en empresa pública, al concentrar el Estado el 93,15% del capital social, una situación que se mantuvo hasta 2002, con la adquisición de la compañía por parte de Acciona, en el marco del proceso que entonces abrió el holding público SEPI para privatizar la compañía de transporte marítimo.

En 2016, el año de su centenario, Trasmediterránea se había convertido en una empresa de transportes intermodal, en la que se integraban diversas sociedades, aunque el negocio naviero suponía aún un 70% de su actividad, con veintiún buques que prestaban servicio en 31 líneas marítimas. En ese momento facturaba 440 millones de euros y tenía 1.200 empleados. El principal accionista de la compañía era Acciona, propiedad de la familia Entrecanales, que adquirió la empresa cuando fue privatizada en el año 2002, después de haber estado en manos públicas durante veinticinco años.