15 ago 2020

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el debut más esperado

Luca de Meo y Renault: Año 1

El que fuera presidente de Seat iniciará mañana su camino como nuevo CEO de Renault con el reto de levantar la marca francesa

Cobrará 5,8 millones de euros anuales y deberá resolver la nueva hoja de ruta de la marca dentro de la alianza con Nissan y Mitsubishi

Xavier Pérez

Luca De Meo, nuevo CEO de Renault.

Luca De Meo, nuevo CEO de Renault.

La última vez que le vimos fue en la Avenida Diagonal de Barcelona, acompañado por su esposa Silvia, paseando por delante de Casa Seat (el proyecto que ideó y que no pudo inaugurar el pasado . Fue el 5 de marzo. "Nos veremos pronto, seguro", aseveró Luca de Meo a las puertas del Círculo Ecuestre donde acaban de rendirle un sentido homenaje sus 'amigos' barceloneses. 

Han pasado tres meses y una pandemia desde entonces, y el expresidente de Seat ha tenido tiempo para ver como la Alianza con Nissan y Mitsubishi replanteaba toda su estrategia mundial, como su nueva marca, Renault, presentaba unas cifras como para echarse las manos a la cabeza, como le anhelaban como salvador de la planta de Nissan en Zona Franca de 'su' Barcelona y, sin duda, para poder analizar (desde su confinamiento barcelonés) dónde se había metido y lo que le espera al mando de la marca del rombo.

Mañana, 1 de julio de 2020, pasará a la historia como el día uno del año uno de Luca de Meo al frente de Renault. "Me gustan los retos", suele decir, y está claro que el reto de la marca francesa es mayúsculo. En su única intervención ante la junta de inversores señaló hace una semana que "soy consciente de las dificultades de la compañía", que no son pocas. Es por eso que, conociéndole, seguro que tiene en mente un largo reguero de cambios y apuestas. 

Recortes y nueva estrategia

Su predecesora en la dirección general, Clotilde Delbos, le deja en herencia una marca con la necesidad de abordar unos recortes de 2.150 millones de euros en los próximos tres años, reducir un 20% la producción (pasando de nueve millones de coches al año a cinco), prescindir de 15.000 empleados en todo el mundo, afrontar una importante disciplina de precios y abandonar los planes en China.

Todo ello envuelto en un paquete que engloba a Renault en la Alianza con Nissan y Mitsubishi tras un 2019 nefasto (con unas pérdidas de 141 millones de euros por primera vez en diez años). Y para rubricar con un buen lazo, el testamento de Renault que ha decidido aceptar De Meo le ha obsequiado con una pandemia que ha dejado a la compañía muy tocada. Seguro que cuando abandonó Seat el 7 de enero de este año no conocía buena parte de la situación que se le venía encima. No obstante, la llegada del italiano no es casual, ya que empezó su carrera profesional en la marca del rombo en 1992, el año olímpico.

Así las cosas, y conociendo a De Meo, solo queda un camino: mejorar. Para ello contará con una línea de credito de 5.000 millones de euros avalados por el propio gobierno francés (que posee el 13% de las acciones de la empresa), y con una estrategia redefinida dentro de la Alianza en la que a buen seguro habrá tenido algo que ver (aunque sea de forma no oficial porque hasta hoy no podía 'ejercer' de pleno derecho). 

Renault será la marca de referencia en Europa, el líder, al que seguirán Nissan y Mitsubishi. En el reparto mundial la firma del rombo será la encargada de desarrollar las tecnologías y los modelos que veremos por las carreteras europeas los próximos años. Ajustarán inversiones, unos 1.200 millones de euros, con un plan de acción centrado en ingeniería, racionalización de plataformas, optimización del aparato industrial y reorganización del área de márketing. Con ello tendrán campo para correr en Europa, su feudo. 

Enamorado de Barcelona

El directivo italiano llegó a Seat en 2015 en un momento en el que la empresa empezaba a recuperarse y acabó convirtiéndola en el mejor referente dentro del grupo Volkswagen. "Un italiano bajito, con un pañuelo blanco en el bolsillo de la americana, tirando del carro de los altos teutones, que le seguían por la moqueta del salón de Ginebra, fue lo primero que me impresionó de él", nos cuenta un buen amigo suyo. De Meo es así, líder, visionario. 

Tuvo que pelear mucho, especialmente con el presidente del Grupo Volkswagen, Herbert Diess, con quien mantenía interesantes pugnas desde su época en márketing de Audi uno y en Volkswagen en otro. Pero se salió con la suya en la mayoría de las ocasiones, y es que cuando encadenas cinco años de récords en Seat es difícil que te digan que no. Incluso se permitió la licencia de crear una nueva marca: Cupra. Sin embargo, igual buscando nuevos retos, con prácticamente todo conseguido en Seat, tal vez incómodo con la nueva estrategia del grupo alemán y con la ayuda indudable de una buena prima de fichaje, no es de extrañar que De Meo decidiera cambiar de aires.

Algunos de los hombres de negocios más importantes de Barcelona tuvieron un trato estrecho con De Meo. Su marcha les entristeció, sin duda. El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, recuerda que "Luca es un gran enamorado de Barcelona y lleva la ciudad en su corazón y ha llevado el nombre de la ciudad por todo el mundo, como en los princpales salones del automóvil. Forma parte de la historia del automóvil en nuestro país y por eso en Foment del Treball le otorgamos la Medalla de Honor como empresario del año", explica a EL PERIÓDICO, Sánchez Llibre.

El presidente de Foment se declara admirador suyo. "Sobre todo por su capacidad de preveer el futuro de la movilidad y la conectividad, su capacidad innovadora y creativa, y su visión para crear nuevas líneas de negocio. ¿Alguien se podía imaginar a un fabricante de coches ofreciendo patinetes eléctricos?. Es un gran director de equipos. Es una persona que se hace querer".

Ese amor por Barcelona es lo que otro de los hombres que ha tratado intensamente con De Meo valora con sinceridad. Enrique Lacalle, presidente de Automobile Barcelona, señala que "Luca es un directivo imponente. Logró cuatro puntos muy importantes en su trayectoria. Fue capaz de lograr récords de ventas y conseguir beneficios de producción en Seat, vinculó a la marca como nunca a la ciudad de Barcelona, hizo que Seat dejara de ser el patito feo en el Grupo Volkswagen para convertirse en una marca muy considerada en el consorcio alemán, contribuyó a crear muchos y buenos modelos nuevos y, sobre todo, consiguió que los trabajadores de Seat se sintieran orgullosos de la marca". 

Una buena remuneración

El directivo percibirá anualmente 5,8 millones de euros, según datos del balance de previsiones de la compañía, un 57% más que su predecesor, el cesado Thierry Bolloré. En su nota de fichaje, Renault esgrimió el argumento de que "la junta directiva considera que Luca de Meo, con su carrera, su experiencia y sus éxitos en sus funciones anteriores, combina todas las cualidades para contribuir al desarrollo y la transformación del grupo Renault". De entrada, este año, recibirá una retribución fija de 1,3 millones de euros, una remuneración variable anual que podría alcanzar hasta el 150% de su sueldo fijo, y 75.000 acciones de la empresa.

De Meo asumirá el reto de levantar la marca, que está en una situación delicada, como ya predijo su presidente Jean-Dominique Senard en la presentación de los resultados de la pasada campaña y del nuevo plan industrial. Tanto Senard como Delbos (CEO provisional) coincidieron en afirmar que la nueva trayectoria estratégica y comercial sería convenientemente anunciada por De Meo a partir de mañana.

Entre los retos estará decidir el futuro de Alpine, a quien querían decapitar desde el grupo, pero que conociendo a De Meo es probable que reciba un indulto ya que de la mano del italiano proliferaron marcas deportivas dentro de otras, como Abarth en Fiat y Cupra en Seat

Con De Meo arranca una nueva era en Renault. La sombra de Carlos Ghosn es alargada y sigue paseándose por los pasillos de la sede de la marca en Boulagne Billancourt (cerca de París). Pero hoy empieza un nuevo mundo para la firma de rombo. Además, De Meo no es Ghosn. No es ni mejor ni peor, simplemente, distinto.

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