28 may 2020

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ESTRATEGIA EUROPEA

La UE aconseja una reapertura gradual de fronteras para salvar el turismo

La Comisión Europea adopta una nueva hoja de ruta para que se retomen los viajes en los próximos meses de forma segura e impulsar la temporada veraniega

El plan aboga por levantar de forma gradual las restricciones en las fronteras internas de la UE empezando por las zonas con un perfil epidemiológico similar

Silvia Martinez

El centro de Roma, sin apenas turistas.

El centro de Roma, sin apenas turistas. / EFE EPA / RICCARDO ANTIMIANI

No hay fechas sobre cuándo abrir fronteras o retomar los vuelos ni obligación de seguir las recomendaciones pero la Comisión Europea espera que los gobiernos de la UE sigan su hoja de ruta para evitar un desconfinamiento descontrolado este verano en la Unión Europea y dar un empujón a un sector turístico que representa el 10% del producto interior bruto, emplea a más de 25 millones de personas y es vital para la economía europea. La estrategia incluye recomendaciones para levantar gradualmente las restricciones de viaje y reabrir las fronteras interiores, restablecer el transporte de forma seguraprotocolos sanitarios para hoteles y medios de transporte así como criterios para incentivar el uso de bonos en vez de reembolsos para los viajes cancelados.

"Queremos reabrir nuestras economías y sociedades pero nuestra principal prioridad es proteger la salud pública. No podemos correr el riesgo de que se produzca un brote sin control. No podemos bajar la guardia. Este verano no será como los demás pero nos tendremos que adaptar a la realidad", ha avisado este miércoles durante la presentación del plan la comisaria de sanidad, Stella Kyriakides, que también ha reconocido que si los Estados miembros tienen un seguimiento estricto de la epidemia, pueden hacer pruebas y rastreo de contactos y saben que otros Estados miembros tienen condiciones epidemiológicas similares "sí que sería superfluo tener medidas de cuarentena" como las impuestas por España a los viajeros procedentes de otros países. "Si las medidas de contención del virus adoptadas por distintos Estados miembros son satisfactorias y similares no tendrían que imponerse medidas reciprocas de cuarentena cuando lleguen ciudadanos", ha indicado. 

Apertura gradual de fronteras

La Comisión Europea recomienda a los gobiernos un levantamiento gradual de los controles fronterizos y las restricciones de viaje, con un enfoque flexible en tres fases (aunque sin fechas), que permita restaurar este verano la libre circulación de movimientos a distintos ritmos, en base a tres criterios: situación epidemiológica, medidas de contención y otras consideraciones económicas y sociales. Si la situación sanitaria no permite un levantamiento general de las restricciones de viaje, Bruselas propone en una primera fase eliminar las restricciones entre áreas o estados miembros con una situación epidemiológica suficientemente similar. En una segunda fase se eliminarían todos los controles aunque sujetos a correciones en caso de que la situación empeore o surjan nuevos brotes. "No podemos prescribir cuando el país A o B tienen que abrir sus fronteras al turismo. Los Estamos miembros lo harán de manera gradual, no de golpe. Refleja la situación distinta de nuestros países y es algo que debemos aceptar", ha explicado el comisario de mercado interior y turismo, Thierry Breton

Los Estados miembros deberán asegurarse de que se mantienen las medidas de distancia física, un rastreo efectivo de las personas así como disponer de capacidad sanitaria suficiente en los destinos y también para la realización de test. Además, los gobiernos deberán garantizar "proporcionalidad" y "no discriminación" entre los ciudadanos europeos. Es decir, si Francia por ejemplo decide eliminar las restricciones a la libre circulación de personas procedentes de España deberá aplicarlo a todos los residentes españoles independientemente de su nacionalidad. La información es clave para recuperar la normalidad y crear la suficiente confianza entre ciudadanos y empresas y de ahí la intención de ofrecer "información en tiempo real" a ciudadanos y empresas sobre la situación en los lugares de destino elegidos. El plan contempla, en cooperación con el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC), la creación de un mapa para determinar las áreas menos afectadas por el virus.

Protocolos sanitarios en hoteles

Para aumentar la confianza de los turistas y trabajadores, Bruselas propone nuevas directrices en relación al transporte y los servicios turísticos, con el establecimiento de protocolos sanitarios y de seguridad para alojamientos y hoteles. "Estas medidas deben ser flexibles y promover el desarrollo de soluciones diferenciadas dependiendo de la situación sanitaria local y permitiendo una reapertura gradual de segmentos turísticos". Entre los criterios se mencionan la evidencia epidemiológica, la existencia de una capacidad sanitaria local suficiente tanto para residentes como turistas así como una capacidad de rastreo de posibles contagios. Las empresas turísticas que lo necesiten pueden recurrir a la iniciativa europea de inversiones para la pandemia para financiar medidas como limpieza de espacios y adaptación de los mismos a los nuevos requisitos de seguridad, la compra de equipamientos de protección así como la formación de los empleados. "La hostelería tiene que saber qué protocolos sanitarios deben cumplir y qué material necesitan para acoger visitantes", ha explicado Breton en relación a la limpieza o desinfección de espacios, el uso de mascarillas y la disposición de habitaciones vacías para turistas potencialmente infectados. "Todo esto tiene que estar disponible para que los turistas puedan elegir destino y sepan que pueden recibir el mismo tratamiento allá donde vayan", ha defendido el comisario francés.

Sin asientos vacíos en los aviones

En cuanto al transporte, Bruselas apoya la normalización del sector (aéreo, marítimo, ferroviario y por carretera) y recuerda que todas las medidas de seguridad que se adopten deberán ser coordinadas, proporcionadas, no discriminatorias y limitadas en su ámbito y duración a lo necesario para proteger la salud pública. El contacto entre pasajeros y trabajadores, y entre los propios viajeros, deberá limitarse (en trenes, taxis o autobuses) pero Bruselas no pone límites concretos al número de personas que pueden viajar en aviones de forma que solo indican que "cuando sea posible" habrá que reducir la densidad de pasajeros.

La vicepresidenta de la CE,Margrethe Vestager, defiende que se puede volar con seguridad sin dejar asientos vacíos en los aviones, siempre que haya otras medidas de seguridad.  / OLIVIER HOSLET / POOL / REUTERS / VÍDEO: NATÀLIA SEGURA / ACN

"Cuando no se pueda observar la distancia social será necesario utilizar mascarillas y los sistemas de ventilación de la aeronave tienen que funcionar a pleno rendimiento", ha indicado la vicepresidenta de la Comisión, Margrethe Vestager. "En la actualidad no recomendamos que haya asientos vacíos en los aviones, lo que equivaldría a distancia social, porque sabemos que ya se utilizan en los aviones otros métodos como filtros de aire, flujos de aire verticales", así como"protocolos de seguridad" y "mascarillas", ha explicado la comisaria de transportes, Adina Valean. Según Bruselas, la Agencia europea de seguridad aérea y el ECDC específicarán "medidas de mitigación de riesgos" adicionales para abordar el problema de la distancia física a bordo.

Rastreo de personas

La Comisión Europea parte de la base del potencial que ofrecen las aplicaciones de rastreo instaladas en los teléfonos móviles para ayudar a las autoridades públicas a evaluar la propagación del virus y ayudar a contenerlo, especialmente en la nueva fase de desconfinamiento. El uso de estas aplicaciones deberá ser, no obstante, voluntario, transparente, temporal, seguro, basarse en la tecnología bluetooth y ser interoperativo entre sistemas y fronteras. "Los ciudadanos europeos debe poder recibir alertas sobre posibles infecciones de forma segura y protegida, estén donde estén en la UE, y a través de cualquier aplicación que utilicen", señala la Comisión.

Cupones en vez de reembolsos

Bajo la legislación europea actual, los viajeros pueden optar entre el reembolso del billete y un cupón en caso de la cancelación del billete (de avión, barco o autobús) o el paquete de viaje. La Comisión Europea reafirma este derecho de los consumidores y confirma el envío de cartas a una docena de Estados miembros en los que no se estaría respetando este derecho, pero ante los problemas de liquidez a los que se enfrentan las empresas turísticas sugiere incentivar el uso de bonos haciendo que sean más atractivos para los consumidores de forma que estén protegidos en caso de insolvencia de la empresa emisora, tendrán un período de validez mínimo de 12 meses y se mantenga la posibilidad de reembolso si un año después no se ha utilizado. También deben ofrecer al viajero la suficiente flexibilidad para mantener la ruta deseada, bajo las mismas condiciones, e incluso la posibilidad de transferirlo a otro viajero.